Columnista

Abelardo se debilita

Quien gane la consulta tendrá más capacidad estructural de enfrentar a una candidatura de izquierda que también saldrá fuerte parlamentariamente...

GoogleSiga a EL PAÍS en Google Discover y no se pierda las últimas noticias

Guillermo Puyana Ramos.
Guillermo Puyana Ramos. | Foto: El País.

16 de feb de 2026, 01:12 a. m.

Actualizado el 16 de feb de 2026, 01:12 a. m.

La última encuesta Atlas Intel dice que hay empate técnico entre Iván Cepeda y Abelardo de la Espriella. No es, de ninguna manera, un parte de tranquilidad para el candidato de la ultraderecha, cuyo mensaje principal de campaña es que es el único que puede derrotar a Cepeda.

Eso podía decirlo en enero o en febrero; solo le alcanzaba para empatarlo. Cepeda seguía pegado a su techo del 35 %, mientras que el abogado llegó al 44 % y cayó ocho puntos. Eso dice Atlas Intel con diferencia de un mes. Más que tambores de triunfo, lo que se oye es un sonoro campanazo de alerta para que la centroderecha construya una opción fuerte, porque Abelardo de la Espriella ha perdido la capacidad de derrotar ampliamente a su contendor de izquierda.

Las cifras son así: en enero, en primera vuelta había empate técnico con De la Espriella en 28 % y Cepeda en 26,5 %, pero en la segunda, el primero sacaba una cómoda ventaja de casi nueve puntos, con 44,2 % contra 34,9 % por Cepeda 34,9 %.

Esa ventaja se esfumó en febrero. Aunque el empate técnico persistía para primera vuelta, la ventaja eran solo 0,6 puntos, con De la Espriella sacando 28,4 % y Cepeda 27,8 %; en segunda vuelta sigue el empate técnico, con el abogado en 36,8 % y Cepeda 34,6 %, solo el 1,2 % de diferencia, el margen de error.

Aún faltan las consultas de marzo. La de centroizquierda que ungirá a Roy Barreras le morderá votos a Sergio Fajardo o Claudia López y no a Iván Cepeda, quien no recoge casi nada del voto en blanco de 2022, apenas el 7 %, pues su electorado es básicamente la izquierda tradicional y el petrismo, no el centro. Puede apostar a ganar la primera vuelta con ese núcleo duro y luego atraer al centro desde una posición ganadora para que no se dé la dependencia de las maquinarias liberales en las que cayó Gustavo Petro en 2022, que terminó debiéndole el triunfo a Armando Benedetti y Roy Barreras.

Si hay una alta incidencia del voto en blanco, cosa que perfectamente puede pasar si el contendor es De la Espriella, Cepeda puede contar con sus propias huestes para ganarle en segunda vuelta y eso explicaría los resultados de febrero.

Por eso es importante la consulta de la centroderecha, porque tiene una base política más amplia que la de la ultraderecha. Quien gane, seguramente Paloma Valencia, tendrá un debut con repunte y un mensaje de gobernabilidad porque partidos participantes como el Centro Democrático y el Nuevo Liberalismo le darán una bancada de más o menos 25 senadores. El movimiento de De la Espriella no se acercará a la mitad de esa cifra. Quien gane la consulta tendrá más capacidad estructural de enfrentar a una candidatura de izquierda que también saldrá fuerte parlamentariamente, ya que el Pacto Histórico estará entre los 17 y los 20 senadores.

Además, la ganadora o ganador de la consulta podrá invocar que surge de un ejercicio de unión con 9 candidatos que andaban dispersos. La posición de De la Espriella de irse en división es un contrasentido a lo que fue un reclamo nacional por la unidad.

El mensaje central del triunfo de Abelardo de la Espriella estaba basado en un hecho claro en enero, que ahora solo es un espejismo. La invitación a que no se vote la consulta de la centroderecha interfiere en un proceso del que no hace parte y busca impedir que salga otra candidatura centroderechista fuerte justo cuando él ha perdido tracción ante Cepeda. Una consulta con pocos votos solo favorece a la izquierda.

Regístrate gratis al boletín de noticias El País

Descarga la APP ElPaís.com.co:
Semana Noticias Google PlaySemana Noticias Apple Store

AHORA EN Columnistas