La extrema derecha del partido Vox quiere dar el golpe electoral en España

La extrema derecha del partido Vox quiere dar el golpe electoral en España

Abril 28, 2019 - 10:48 a.m. Por:
 Diego Muñoz, corresponsal de El País en Madrid, España
La extrema derecha del partido Vox quiere dar el golpe electoral en España

Asistentes al acto de Vox, que el partido organiza bajo el lema "Cataluña es España", esta mañana en Barcelona.

EFE / El País

Este domingo, cuando se celebren en España las décimo cuartas elecciones generales para elegir presidente de Gobierno —senadores (208) y diputados (350)— , se constatará en los resultados dos cosas que se auguraban pero que pocos esperaban que llegasen tan pronto:

El resurgimiento de la extrema derecha, en un país que era uno de los pocos en Europa en los que no había cuajado el popular discurso de resentimientos y antieuropeismo que les ha llevado al poder en países como Austria, Hungría y Polonia, y ha condicionado los gobiernos en Alemania, Italia, Francia y Finlandia.

También la forma como Podemos, partido nacido después de los movimientos sociales del 15-M de 2011, ha ido perdiendo fuelle entre las nuevas generaciones de españoles que le vieron entonces como una verdadera alternativa al tradicional bipartidismo.

Los dos hechos no son una sorpresa. De acuerdo con la encuesta del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), sobre la intención de voto, el Partido Socialista del presidente Pedro Sánchez ganaría las elecciones, pero el de ultraderecha Vox que —ya gobierna en la comunidad autónoma de Andalucía, ayudando a las otras dos derechas, la del partido Popular y la de Ciudadanos a formar Gobierno— sería la gran novedad de las elecciones.

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46 millones 7736 habitantes tiene el territorio español. Casi 37 millones de ellos están habilitados para votar.

Pasaría de cero diputados a tener cerca de veinte e incluso algunos medios auguran mejores resultados; mientras que Podemos, que en las elecciones de 2016 obtuvo 69 diputados con más de cinco millones de votos, tendría esta vez 27.

Lo que más preocupa a los españoles no es la caída de Podemos, sino la forma como Vox ha obtenido esa alta intención de voto.

Un informe de la Fundación PorCausa, considera este avance de la derecha más reaccionaria en España como algo sin precedentes, que no se aleja de la estrategia que han puesto en marcha formaciones similares en otros países. Es decir, “funciona como una franquicia” que tiene de eje común el discurso antimigración, xenófobo y en especial en contra de la Unión Europea, aunque en este último punto, de acuerdo con los expertos, se ha cambiado la estrategia. De querer dinamitarla desde afuera, “ahora quieren obtener poder para hacerlo desde dentro”. Y ven que es posible.

Vox es un partido nacionalista que nació en 2013 con desencantados del Partido Popular, a los que ahora llaman “la derechita miedosa y mentirosa”, dirigido por Santiago Abascal Conde, exmiembro del Parlamento vasco y que ha reunido en sus filas a exfranquistas, cazadores, amantes de la tauromaquia, exmilitares y antiguos integrantes del Partido Popular (PP).

De acuerdo con Gonzalo Fanjul, de PorCausa, Vox utiliza el mismo discurso que han abanderado formaciones similares en toda Europa, que ahora tienen representación en el Parlamento Europeo y cuyo caballo de batalla ha sido un ataque frontal a la inmigración, la difusión de la retórica nacionalista y a rechazo al proyecto común europeo.

350 son los escaños en disputa, pero se requieren 176 diputados para obtener la mayoría en el Parlamento.

“Se trata de un producto ideológico estándar —explica Fanjul— que se diseña de manera estructurada y se adapta para ser comercializado en distintos puntos del planeta. Las adaptaciones se hacen de acuerdo a las necesidades de cada país, sin abandonar su filosofía. Se utiliza un lenguaje directo, sencillo que llega a todos y explota toda clase de sentimientos, lo que le permite calar en la mayoría de la gente.

Además, recurren a la mentira directa, ya sea para contar una parte de la verdad o magnificarla. Un ejemplo es Donald Trump. En dos años de mandato, él ha emitido, según el Washintong Post, 8158 afirmaciones falsas o engañosas”.

El auge de las derechas en Europa es tal que el pasado domingo 15 de abril las elecciones en Finlandia provocaron la caída de los partidos liberales que durante todo este tiempo han apoyado las recetas de austeridad y reformas impuestas por Bruselas, y le dieron un enorme impulso a los partidos de derecha, en especial al ultraderechistas Verdaderos Finlandeses que les han doblado en escaños, recuperando más de 300.000 votos respeto a las elecciones de 2017.

Poco a poco, la ultraderecha ha ido colonizando espacios.
El auge de estos partidos no es algo nuevo. El 4 de febrero de 2000 Austria fue el primer país donde la ultraderecha (el partido La Libertad de Joerg Haider) entró a formar parte del Gobierno, lo que provocó una gran alarma social en toda Europa. Hubo incluso sanciones. Hoy no se salva ninguno de los miembros de la Unión Europea, España y Portugal, los últimos. Veinte de los países de la UE cuentan con representantes de la ultraderecha en el Parlamento Europeo y en al menos once gobiernan en solitario o con ayuda de coaliciones.

Este auge se debe al desgaste de los partidos tradicionales, el alto índice de corrupción y la gestión de temas como el de la inmigración. España ha tenido un ingrediente más, que ha sido la forma como el Gobierno ha manejado el tema de la independencia de Cataluña.

El 4 de marzo, previa deliberación del Consejo de Ministros, el rey Felipe VI firmó el decreto de disolución de las Cortes y convocatoria de elecciones bajo refrendo.

La corrupción y Cataluña

“El caso de España —explica el profesor Luis Fernando Medina de la Universidad Carlos III— es algo especial, aquí, a diferencia de otros países de la Unión Europea, no ha sido una gran preocupación la inmigración, como si lo es en Alemania, Suecia, Italia, que han recibido miles de personas provenientes de los conflictos de Siria. Se ha controlado bastante. Tampoco España es un país que esté en contra de la Unión Europea, no somos euroescépticos y como si fuera poco, la economía española está dando síntomas de recuperación”.

Entonces, el problema grave que ha minado la moral de los ciudadanos ha sido la corrupción, tanto del Partido Popular, uno de los más corruptos de Europa, como del Psoe, en el caso de Andalucía, donde perdieron las elecciones después de 36 años de Gobierno.

El otro problema es el caso Cataluña y su deseo de independizarse. Creo que se pudo ver en los debates que el asunto Cataluña y la forma como ha sido manejado, en especial por el expresidente Mariano Rajoy y el presidente Sánchez, ha hecho mella en miles de españoles, que no quieren que Cataluña se separe, pero tampoco ven de parte de los partidos políticos una respuesta sensata, la manera como pueda frenarse ya el grito de independencia, agregó.

Para el periodista Carlos Hernández, de eldiario.es, en España siempre ha existido una ultraderecha, pero no como un partido aparte como ahora, sino dentro del Partido Popular, que tiene un amplio abanico de votantes, desde la centroderecha hasta la extrema derecha.

“Para dejarlo claro, la mayoría de los votantes del PP no son de ultraderecha, pero la mayoría de la ultraderecha, sí vota al PP. Esta ha sido interpretado como una bendición para España, que éramos afortunados por tener un Congreso sin diputados de extrema derecha. Pero, en mi opinión, el PP desde su nacimiento, no ha sido otra cosa que una coalición de liberales, conservadores moderados, centristas y ultraderechistas. Hace ya muchos años que no solo tenemos a la extrema derecha en el Parlamento, sino que esta condiciona la política que desarrolla el Gobierno de turno. A pesar de no tener hasta ahora partido propio, la ultraderecha ha tenido más peso y más influencia que en ninguna otra nación europea”.

Hernández agrega que cada vez que el PP tenía que enfrentar un tema delicado, lo hacía teniendo en cuenta en no espantar a sus ultras: “Lo hemos visto en los últimos 30 años en su resistencia a desvincularse del franquismo, su beligerancia contra el matrimonio de personas del mismo sexo, su

¿Quien va a ganar?

De acuerdo con la última encuesta de CIS, Centro de Investigaciones Sociológicas, el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) ganaría las elecciones con el 30,2 % de los votos (134 a 139 diputados), mientras que el PP sería segundo con el 17,2% de los votos (81 a 86 diputados), seguidos por Ciudadanos 13,6 %, Podemos con 12,9 % y Vox con el 11,4 %.

Pero ningún partido estaría en capacidad de gobernar solo. Tendría que formar gobierno con el apoyo de otros partidos hasta completar los 176 diputados que se requieren.

Si se unen los dos bloques Psoe y Unidas Podemos, podrían formar gobierno al investir al presidente Pedro Sánchez, pero no sucede igual si se unen los tres partidos de derecha, Ciudadanos, Partido Popular y Vox, ya que no les alcanzaría para obtener los 176 votos necesarios.

En los dos debates televisivos de esta semana y que buscaban convencer al casi 28 % de los indecisos, una cifra alarmante y definitoria, las dos derechas (el Partido Popular de Pablo Casado y Ciudadanos de Albert Rivera), dejaron claro que se unirán en caso de necesitarse para repetir el bloque de derecha que ya gobierna en Andalucía.

Así son

- Los votos que alimentan la ultraderecha española, dice el Centro de Investigaciones Sociológicas, vienen sobre todo del Partido Popular. En enero, en las elecciones andaluzas, la mitad de los hoy votantes de Vox había votado al PP en 2016, otro 21% viene de Ciudadanos y un 10 % de la abstención. De la izquierda, proviene el 9 %. Un 35 %, son conservadores, 23 % liberales, 7 % democris- tianos y un 10 %, progresistas.  Pertenecería a la clase media trabajadora y con estudios, les interesa la política y se han informado por Internet.

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