Asamblea de la ONU, dominada por desilusión sobre conflicto sirio

Asamblea de la ONU, dominada por desilusión sobre conflicto sirio

Septiembre 25, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co | Resumen de Agencias
Asamblea de la ONU,  dominada por desilusión sobre conflicto sirio

El pasado lunes, tan pronto terminó la tregua decretada por las fuerzas que combaten en Siria, se desató una ola de ataques que dejó centenares de muertos y bastas zonas de la ciudad de Alepo completamente destruidas. A

Los esfuerzos de Estados Unidos y Rusia no fueron suficientes para ampliar el cese de hostilidades. Principales objetivos de la 71 reunión multinacional quedaron sin respuesta.

Con un mal sabor de boca porque hasta ael sábado  no se lograba acordar una nueva tregua que permitiera la intervención humanitaria a la población civil en Siria, atrapada desde hace cinco años en medio del  conflicto armado,  se desarrolló esta semana la Asamblea General de Naciones Unidas, ONU. Lea también: Obama pide continuar con apoyo a la diplomacia para poner fin a violencia en Siria

No obstante, el canciller ruso, Sergei Lavrov, dijo en la noche del viernes que es necesario salvar el acuerdo para un cese de hostilidades en Siria, al tiempo que su homólogo estadounidense, John Kerry, declaraba ante los medios de comunicación que se habían logrado  “pequeños progresos” en el diálogo. 

Teniendo en cuenta que el gran objetivo de esta Asamblea General de las Naciones Unidas era avanzar en el cese de las hostilidades en el conflicto sirio y resolver el tema de la inmigración, diversos sectores calificaron esta 71 cita multinacional como otro encuentro estéril y de simples anuncios.

 En su discurso en la Plenaria de la ONU,  Lavrov dijo que “es esencial prevenir el fracaso de los acuerdos” que buscan un cese del fuego en Siria, donde la guerra ha dejado en cinco años y medio al menos 300.000 muertos y millones de desplazados.

[[nid:578342;http://contenidos.elpais.com.co/elpais/sites/default/files/imagecache/270x/2016/09/onuprocesopaz.jpg;left;{El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, durante el discurso de apertura de la 71ª Asamblea General que la ONU. Foto: Elpais.com.co | AFP}]]Poco antes, el secretario de Estado norteamericano, John Kerry había dicho a un grupo de periodistas que había “intercambiado algunas ideas” con su homólogo ruso, pero no ofreció más detalles. La víspera, ambos habían auspiciado un encuentro del Grupo Internacional de Apoyo a Siria que no logró concretar nada. 

Ambos países, Rusia y Estados Unidos, se acusan mutuamente por el estrepitoso fracaso de una tregua en Siria que duró apenas una semana y acabó el lunes con el ataque a un convoy de ayuda humanitaria. 

Desde entonces, se reanudaron intensos combates en la ciudad de Alepo ante la impotencia de la comunidad internacional reunida en Nueva York de fijar nuevamente un alto el fuego, que culminó el pasado lunes.

Uno de los primeros países que cargó contra Estados Unidos durante su intervención en la Asamblea General fue Venezuela, que calificó de impotente su actitud frente la gravedad de la violencia que golpea a Siria.

La canciller venezolana, Delcy Rodríguez, criticó “las guerras y ambiciones imperiales” estadounidenses en un vehemente discurso en Nueva York que dedicó a argumentar la “relación intrínseca entre la violencia y la expansión capitalista”. 

En particular, reiteró la acusación a Washington de haber sobrevolado con un avión espía su territorio el fin de semana pasado y denunció un supuesto “nuevo Plan Cóndor” en la región, refiriéndose a la operación antiizquierdista ejecutada por varias dictaduras sudamericanas en los años 70 y 80. 

La intervención de Venezuela en contra de las políticas exteriores de Estados Unidos estuvo motivada por la intervención previa de la delegación norteamericana, luego de que Washington expresara su “preocupación” por el anuncio del poder electoral venezolano de que el referendo revocatorio contra el presidente Nicolás Maduro no se celebrará en 2016. 

Maduro, que canceló a último momento su participación en la asamblea de la ONU, enfrenta una seria crisis económica, social y política en su país, al tiempo que la oposición buscaba realizar el referendo revocatorio este año porque, si Maduro pierde en un revocatorio en 2017, no habrá un cambio de gobierno sino que el vicepresidente asumirá el mandato. 

Fieles a la defensa de los postulados bolivarianos, y ante un auditorio casi vacío, en la noche del viernes tomó la palabra el canciller de Ecuador, Guillaume Long, para salir en defensa de Venezuela e indicó que “América sigue siendo víctima de injerencismos trasnochados desde afuera”.

Un reclamo al que se sumó Nicaragua, cuando rechazó un proyecto de ley de la Cámara de Representantes estadounidense que busca la aplicación de sanciones económicas en caso de que el presidente Daniel Ortega no realice elecciones libres en su país. 

En la oportunidad que tuvo el canciller cubano, Bruno Rodríguez, respaldó también la actitud del Gobierno de Venezuela y condenó el juicio político en Brasil que destituyó a la presidenta de izquierda Dilma Rousseff. 

Para marcar más las diferencias entre derecha e izquierda en el continente, el nuevo presidente conservador brasileño, Michel Temer, defendió la legitimidad de su gobierno, mientras su par argentino Mauricio Macri aprovechó el viaje a Nueva York para cortejar a los inversores.

El otro enfrentamiento sin mayor eco lo protagonizaron Bolivia y Chile, luego de que el presidente boliviano, Evo Morales, acusara al país austral ante el Consejo de Derechos Humanos de realizar “prácticas racistas y discriminatorias” contra camioneros de su país que cruzan territorio chileno para llegar a los puertos del Pacífico. 

También en simples quejas oficiales quedaron los  reclamos que realizó Palestina en contra de los asentamientos israelíes en Cisjordania.

El presidente palestino, Mahmud Abas, dijo ante la ONU que la expansión de los asentamientos destruye cualquier esperanza de alcanzar una solución al conflicto en Oriente Medio e insistió en su pedido de que se reconozca el Estado palestino.

“Lo que el Gobierno israelí está haciendo con la consecución de sus planes expansionistas destruirá cualquier posibilidad que queda de una solución de dos estados a lo largo de las fronteras de 1967”, dijo el líder palestino. “Aquellos que crean en una solución de dos estados, deben reconocer a ambos estados, y no sólo uno de ellos”.

Ya Washington expresó el mes pasado su preocupación tras el anuncio de Israel construir 463 viviendas para colonos judíos en la Cisjordania ocupada y el levantamiento de otros 179 hogares en el asentamiento de Ofarim, según la organización Peace Now.

Entre tanto el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, aseguró que el interminable conflicto entre israelíes y palestinos nunca tuvo su origen en los asentamientos de Israel, sino en el reconocimiento del estado judío.

“Este conflicto no es por los asentamientos y nunca lo ha sido”, respondió Netanyahu al presidente palestino, Mahmud Abas, quien habló instantes antes. “Siempre fue por la existencia del estadio judío”, reiteró.

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