Judicial
Madre de caleño preso en Rusia lleva cuatro meses sin tener contacto con él: “Solo quiero que me lo devuelvan”
Doña Blanca Amparo Montilla aseguró que desde marzo no ha recibido cartas de su hijo Miguel Ángel Cárdenas, condenado en Rusia tras combatir como mercenario para Ucrania.
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9 de jul de 2026, 10:58 p. m.
Actualizado el 9 de jul de 2026, 10:59 p. m.
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La última vez que doña Blanca Amparo Montilla tuvo noticias de su hijo fue en marzo de 2026. A través de una carta, Miguel Ángel Cárdenas le decía que estaba bien, le preguntaba por sus cuatro pequeños hijos e intentaba tranquilizarla a pesar de estar preso en Rusia, donde cumple una condena por haber sido mercenario para Ucrania en la guerra.
Desde ese momento solo hay silencio, le dijo a El País la mujer, quien durante los últimos cuatro meses ha intentado encontrar respuestas en diferentes entidades del Estado, ha viajado a Bogotá y ha tenido contacto con familiares de otros prisioneros, pero por el momento nadie le ha dado información sobre el paradero o estado de salud de Miguel.
“Nada, no me he dado cuenta absolutamente de nada de él. La última carta fue en marzo y desde ahí para acá no he vuelto a saber nada“, relató.
La incertidumbre aumentó hace unos días cuando una ciudadana ucraniana, quien es esposa de otro prisionero de guerra, le informó a través de redes sociales que aparentemente Miguel habría sido trasladado de la colonia donde estaba recluido.
“Ella me dijo que de Miguel no sabía absolutamente nada, que solamente le habían dicho que lo habían cambiado de colonia”, explicó Blanca.
La historia de Miguel Ángel se hizo conocida en Colombia tras su captura por el ejército ruso el 10 de junio de 2024. Pues, según le contó a su familia, el caleño de 33 años viajó a Ucrania el 16 de abril luego de que le ofrecieran trabajo como vigilante de edificios abandonados y con ese sueldo podría terminar de pagar la casa que estaba comprando para la tranquilidad de su familia.
A pesar de ello, cuando llegó a dicho país, terminó integrando una unidad militar ucraniana que combatía contra las tropas rusas. En medio de uno de los ataques, sus compañeros fallecieron y él fue capturado. Luego se supo que había sido condenado a 9 años de prisión por participar como mercenario.

Sobre esto, su mamá aseguró que él no sabía cuál era el trabajo que realmente iba a realizar en el país europeo y aseguró que está arrepentido de haber salido de Colombia.
“Él me pidió perdón por haberme mentido. Me dijo que también lo engañaron, que se iba a trabajar en vigilancia”, recordó.
No hay respuestas
Desde que Miguel Ángel fue capturado, su familia ha acudido varias veces a la Cancillería colombiana y al Consulado esperando tener información oficial acerca de su situación.
A pesar de ello, según Blanca, las respuestas han sido insuficientes por el momento.
“Yo fui dos veces a Cancillería. Mi hija fue al consulado y no nos dan ninguna respuesta. Solo nos dicen que hay que esperar a que termine la guerra. Pero uno no sabe cuándo va a terminar”, dijo la madre.
También se acercaron a las personerías municipales buscando que los apoyaran para poder tener comunicación directa con las autoridades rusas, pero esos esfuerzos no han dado resultado. “Yo he movido fichas, pero no por ningún lado”, comentó.

Mientras pasan los meses sin noticias, la salud de doña Blanca Amparo continúa deteriorándose. Según contó a este medio de comunicación, está esperando una cirugía, ha tenido episodios de hipertensión y, a pesar de que recibe acompañamiento psicológico para enfrentar la angustia de no saber dónde está su hijo, no logra recomponerse.
“Vivo con la presión muy alta. Ya hasta me tienen para psicólogo, pero el dolor de uno nunca pasa”, expresó.
A esta situación se sumó la muerte reciente de uno de sus hermanos, un golpe que agravó su estado emocional. Además, sus nietos también viven la ausencia de Miguel Ángel y sufren al no tener noticias de su papá.
“Más que todo, mi nieto mayor me dice: ‘Abuela, cuánto diera para que mi papá estuviera acá’. Eso es muy duro para uno”, relató entre lágrimas.
Por ello, con el cambio de gobierno que se acerca, doña Blanca afirmó que mantiene la esperanza de que las nuevas autoridades diplomáticas puedan ayudarle a confirmar el paradero de su hijo y su estado de salud.

Además, quiere saber sobre las condiciones en las que permanece detenido y cómo avanza el proceso.
Por eso aseguro que al nuevo presidente “le pediría de corazón que me colaborara para que me devolvieran a mi hijo. Eso es lo único que quiero. Así no traiga nada, yo me las arreglo como sea, pero que lo traigan para Colombia”, concluyó.
Doña Blanca aseguró que continuará esperando noticias de su hijo mientras pide: “Lo único que quiero es que me digan cómo está mi hijo. Y si Dios lo permite, que algún día pueda volver a Colombia”, concluyó.

Comunicadora social de la Universidad Santiago de Cali. He sido reportera en temas étnicos, tengo experiencia como periodista comercial y judicial. Disfruto la moda, las tendencias y soy apasionada por la lectura, el café y las buenas historias.
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