"Entregué una Policía de Cali más cercana": general Juan Carlos León luego de dejar su cargo

Agosto 28, 2022 - 07:55 a. m. 2022-08-28 Por:
Anderson zapata, editor de Orden
General Juan Carlos León

El general Juan Carlos León, comandante de la Policía Metropolitana de Cali.

Foto: Especial para El País

El 18 de mayo de 2021, en el punto más álgido del Paro Nacional y en medio de incontables bloqueos de vías, asumió la comandancia de la Policía Metropolitana de Cali el general Juan Carlos León. La misión que le habían encargado desde Bogotá era clara: recuperar el orden en una ciudad que estaba sumida en el caos, la violencia y los asesinatos.

“Nunca pensé que la ciudad estuviera tan destruida y con tantos problemas”, dice el General, luego de que esta semana se anunciara que no continuaría al mando de la Policía en Cali.

En entrevista con El País, el general Juan Carlos León hace un balance de su gestión durante los casi 16 meses que estuvo al frente de la Policía en la ciudad, cuenta cuál fue el momento más difícil de su paso por Cali, explica qué le faltó por hacer y cómo es la ciudad que recibió y la que entregó. Además, dice qué lo motivó a presentar su retiro luego de más de 30 años de servicio como uniformado.

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Luego de su sorpresiva salida, ¿qué reflexión hace de su paso por la comandancia de la Policía Metropolitana de Cali?

Estoy muy contento de haber estado casi 16 meses en la Policía Metropolitana de Cali. Yo creo que es de las unidades más complejas del país por todo el ambiente delictivo de la ciudad y más cuando yo llegué, pues lo hice en momentos del Paro Nacional. El área metropolitana de Cali tenía 29 bloqueos en ese momento y una problemática social bastante fuerte que tocó empezar a trabajar.

Después de todo lo que pasó tocaba volver a mirar cómo había cambiado el mapa criminal de la ciudad porque las bandas delincuenciales habían tomado una fuerza muy grande. Creo que se cumplió y se hizo una muy buena actividad. Faltaron por hacer muchas cosas pero considero que se realizó un muy buen trabajo.

¿Lo tomó por sorpresa su salida de dirección de la Policía de Cali?

Nosotros siempre estamos preparados para movernos a cualquier unidad del país. El año pasado me ocurrió a mí y llegar a Cali fue un choque fuerte, sin embargo, los oficiales estamos listos para los cambios.

En este momento el mando institucional ha tomado la decisión de que no me necesita y por eso solicité mi retiro. Fueron 33 años al servicio de la comunidad y del Estado. Hoy me siento muy feliz de haber hecho las cosas muy bien y me voy orgulloso de lo que hice, no solo en Cali, sino en los otros cargos que ocupé, como por ejemplo cuando fui comandante operativo del Urabá, una de las regiones más complejas del país por la presencia de bandas criminales.

Me sentía con la capacidad de recibir otra unidad u otro puesto a nivel de dirección general, pero el mando institucional prefirió que yo no continuara.

Ahora llegará una nueva vida al lado de la familia, pues muchas veces la dejé a un lado pero fue algo que yo decidí por mi carrera policial.

¿Por qué considera que Cali es tan compleja en materia criminal?

Es una ciudad a la que las actividades delictivas la dejaron marcada y el narcotráfico la afectó mucho. Cali duele porque yo me acuerdo que a los 12 años la visité y la vi organizada en todo sentido, pero el año pasado cuando llegué, toda esa parte social y cultural ya había cambiado.

Por ejemplo, el problema de las invasiones donde operan grupos delincuenciales se ha vuelto recurrente. Es un tema complejo como los de cualquier ciudad capital grande.

Yo sé que los caleños la quieren y si me hubiesen dado la oportunidad de nacer en otra ciudad, yo hubiese nacido en Cali porque quedé muy encariñado con las personas que la habitan.

¿Cuál fue el momento más complicado que afrontó en la ciudad?

Sin duda que fue cuando llegué y la ciudad estaba bloqueada. El primer desbloqueo que realizamos en Paso del Comercio fue el punto de quiebre porque duró casi tres días y tuvimos que enfrentar a los grupos de primera línea.

Además, algo que nunca se me olvidará fue cuando decidimos entrar a Siloé, en la Comuna 20, pues estaba totalmente cerrada y las personas no querían que la Policía volviera. Lo hicimos con personal femenino en unas caravanas especiales a pie y pudimos recuperar el sector e instalar la Policía allá.

¿Cuál fue la ciudad que recibió y la que entrega?

La Cali que recibí fue una ciudad que estaba inmersa en un conflicto social fuerte y en la que había muchos grupos que ya no estaban haciendo ninguna protesta social sino que eran organizaciones delictivas. Recordemos que dentro de esos bloqueos hubo secuestros, homicidios, nos mataron a un agente en el sector de Paso del Comercio y secuestraron a un teniente en Puerto Rellena. Todo esto ya era delincuencia. Recibí una ciudad que no quería a la Policía.

Entregué una Institución que es reconocida y que la gente la empieza a querer. Allá en el Distrito de Aguablanca hay personas que quieren a la Policía porque uno entra a barrios como El Vallado y Los Mangos y los niños salen a abrazar a los uniformados, esa fue la Institución que yo entregué.

Yo sé que se presentaron algunos hechos donde policiales no respetaron a los ciudadanos y donde hubo abuso de autoridad, pero asimismo tomé la decisión y retiré a todos esos policías. Faltó mucho por hacer, pero creo que en 16 meses se hizo un buen trabajo.

¿Qué acciones tomó contra los uniformados que se excedieron en el uso de la fuerza?

Primero, quiero pedir excusas a la ciudadanía por los actos de esos policías. Siempre se tomaron las medidas disciplinarias y penales contra los uniformados que cometieron actos violentos. En ningún momento, dentro de las consignas que se le imparten al personal, estaba esa.

Nunca se les dijo a los policías que lastimaran a la ciudadanía, se les dijo que hablaran con ellos y creo que cuando se presentaba un hecho lamentable tomamos las acciones y hablamos con los familiares de las víctimas. Yo mismo iba hasta el lugar y le pedía excusas a la gente.

Respecto al año anterior, los homicidios en la ciudad se han reducido 26 %. ¿Cómo se logra esto?

Lo primero que realizamos fue revisar dónde estaban las comunas que más afectación tenían, pues si impactábamos esos lugares podríamos lograr una reducción. Ese trabajo inició en agosto del año pasado cuando ya teníamos la ciudad desbloqueada.

Allí nos sentamos con todos los investigadores, se iniciaron los trabajos de investigación criminal con la Fiscalía y empezamos operativos contra las matrices operacionales. Eso es lo que ha logrado la reducción.

Sería muy importante que este año se logre tener menos de mil homicidios porque la gente va a entender que los problemas no se resuelven ni a bala ni a cuchillo, sino que hay que dialogar. Si la percepción de seguridad mejora habrá más inversión y turismo, pues Cali es una ciudad que tiene mucho por conocer.

¿Por qué no se pudo reducir la cifra de hurtos en la ciudad, inclusive, aumentó 15 %?

Nosotros evaluamos los lugares donde había problemas de hurtos y, por ejemplo, en el sistema del MÍO es donde más se presentan casos, especialmente en algunas estaciones donde se reforzó la seguridad.

Dejé montados unos operativos especiales y esperamos que se sigan dando resultados contra bandas dedicadas al hurto, especialmente las que roban a las personas con violencia.

¿Por qué no dejó firmado el convenio entre Metrocali y la Policía para que hayan uniformados en las estaciones?

El convenio se trabajó y era uno de los objetivos que yo quería dejar cumplido. Sé que Metrocali ha tenido inconvenientes económicos que han impedido que se realice el acuerdo.

En las últimas reuniones que hemos hecho ya estaba andando y esperamos que dentro de un mes ese documento ya pueda estar firmado.

¿Qué otras cosas le quedaron pendientes por hacer?

Me faltó fortalecer más todo el tema de cuadrantes vecindarios. Se tienen en este momento 87 patrullas de cuadrantes vecindarios pero yo quería contar con más o menos unas 150 patrullas. Sin embargo, es una situación de déficit de talento humano, porque se han retirado muchos hombres de la Institución.

Me faltó reducir el tema de hurto porque el ciudadano sale todos los días tratando de que no le vayan a robar sus pertenencias. Se dejaron unas actividades operativas para desarticular bandas que se dedican al robo y sé que ese trabajo se hará en este resto de año.

¿Estos objetivos no se pudieron cumplir por falta de uniformados?

En Cali hemos tenido el retiro de muchos oficiales que cumplen sus 20 años de servicio y se van para su asignación de retiro, esto es uno de los factores que incide en que algunos de los programas no puedan salir, pero con el pie de fuerza que tiene en este momento la ciudad se puede hacer el trabajo.

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