Escuchar este artículo

Patricia Tamayo habla de su papel en 'El olvido que seremos'

Marzo 11, 2021 - 11:30 p. m. 2021-03-11 Por:
Susana Serrano - reportera de El País
Patricia Tamayo, actriz colombiana

"Hay algo importante y es la responsabilidad. Esta profesión (la del actor) ha sido tan vilipendiada a lo largo de la historia, que creo que es nuestro deber ser responsables y prepararnos, porque esta es una profesión difícil", asegura la artista.

Foto: Colprensa

Cuando de niña le preguntaban a Patricia Tamayo qué quería ser de grande, ella siempre contestaba que actriz. Aunque desconoce el motivo, todo el tiempo tuvo claro su rumbo y al empezar a estudiar actuación, lo confirmó por completo.

Tamayo no recuerda con exactitud cuál fue su primer papel, pero con seguridad no lo tuvo en el colegio. Ella decía que no haría “teatro de aficionado”, quería ser una actriz profesional y “hacer teatro, luego de estudiar teatro”. Por eso, nunca estuvo en el grupo teatral del colegio y solo se montó al escenario tras estudiar dos años en Bogotá con Paco Barrero e inscribirse en la Universidad del Valle.

De su primer montaje, una obra de Tennessee Williams, con Paco Barrero, Tamayo entendió que la profesión no era lo que ella imaginaba de niña. Había un montón de cosas que tocaba saber, entender y practicar, para poder actuar. Con esos primeros contactos con el teatro desmitificó la carrera y encontró todo lo que un actor en realidad tenía que hacer para prepararse y cumplir con su profesión de forma responsable.

Lea además: El triunfo para el cine nacional con el Goya para 'El olvido que seremos'

¿Para usted la educación en los actores es de mucha importante?

Es vital. Una persona puede tener mucho talento, pero este se puede esfumar muy rápido si no se encausa y la única manera de hacerlo, en mi opinión, es estudiando y actuando dentro de un cause. Se debe profundizar. Esta profesión que es una de las más antiguas del mundo, tiene tantas cosas para aprender y herramientas que se pueden trabajar, que sería un desperdicio no hacerlo. El talento que no se encausa y que no tiene formación, me parece que es un talento que se desperdicia.

Usted no parece una actriz en busca de fama, ¿cuál fue su meta?

Mi meta era actuar, porque era lo que me llenaba el alma, aprender y poder vivir de mi profesión, haciendo las cosas bien. Yo jamás quise la farándula o la fama. A veces llegan, porque el trabajo del teatro está expuesto al público, a la gente, pero realmente no es algo que me interese, ni de chiquita, ni cuando estaba estudiando. Yo solo quería trabajar en esto, porque sabía que era lo que me hacía feliz y lo que me gustaba.

¿Cómo llegó a ‘El olvido que seremos’?

A ‘El olvido que seremos’ llegué porque me llamaron y me dijeron que Fernando Trueba vendría a Colombia, porque estaba escogiendo actrices para representar a Cecilia Facciolince en la película ‘El olvido que seremos’. Yo no lo podía creer, porque ese es uno de mis libros favoritos. Trueba había visto material de algunas actrices con las que quería hablar, iba a estar en Bogotá unos días y fui a un desayuno con Mai Páramo, Alberto Rodríguez (que se encargó del casting y de escoger a los actores) y con Fernando Trueba. Estuvimos charlando un largo rato, me preguntó cosas, yo le pregunté cosas, hablamos del libro, fue una conversación chévere y al final Trueba me dijo “bienvenida al barco”. Yo no lo podía creer, porque en Colombia los actores hacen casting para todo. Le pregunté si no me haría casting y él se rió y me dijo que no solía hacerle casting a los actores y que él tenía claro, luego de ver unas cosas mías y de hablar conmigo, que yo iba a ser Cecilia. Fue un regalo del universo.

Patricia Tamayo, actriz colombiana

¿Cómo fue trabajar con Trueba?

Increíble. Es un hombre que, como digo yo, no es solo sapiente, sino sabio. Sabe mucho de lo que hace, ama lo que hace, pero además es un ser humano fantástico, generoso y calmado. Sabe cómo hablarle al actor y sacar lo mejor de él. Creo que es uno de los encuentros más bonitos que he tenido en la vida a nivel de trabajo y se quedará para siempre en el corazón. Él es un hombre al que le gusta mucho compartir y conversar. Hicimos un grupo y una familia muy linda en los dos meses de rodaje en Medellín. Es un regalazo de la vida haberlo conocido, seguir compartiendo con él y haber sido dirigida por él.

Para el papel, se apoyó más en el libro o en Cecilia Facciolince...

Para mí es importante coger todas las herramientas que tenga. En un principio tomé el libro y saqué todo lo del personaje que veía en él y la forma en la que la percibían los otros personajes. Cecilia fue muy generosa y abierta a responder todas mis preguntas. Es un apoyo gigantesco cuando, como actriz, tienes la oportunidad de interpretar una persona que está viva, con la que puedes hablar, escuchar sus experiencias y verla moverse, hablar, reírse, expresarse. Eso es una herramienta gigante para uno. Tuve varias entrevistas con ella y estuvo dispuesta a responder todo, por más complicado que fuera. Fue muy linda, hicimos una amistad muy bonita. Es una mujer impresionantemente inteligente y con una fortaleza increíble.

¿Considera este papel como el más significativo en sus 25 años de carrera?

A mí no me gusta hablar de lo de más o lo de menos. Disfruto mucho las cosas que hago. Sí puedo decir que indudablemente este es uno de los personajes y los proyectos más amorosos, inspiradores y bonitos en los que he participado como actriz.

Respecto a los Goya, ¿siempre soñó con obtener un premio así?

No. Tal vez de alguna manera, todos tenemos en un pedacito del corazón de niño esa ilusión de ganar premios, pero realmente no es algo por lo que yo funcione o que me mueva.

El día de la ceremonia la estaba viendo con mi esposo y cuando dijeron ‘El olvido que seremos’ me puse a brincar como una loca, estaba muy contenta, casi me muero y creo que hice todo el ejercicio que no había hecho, a punta de saltos y gritos. Todo el mundo estaba muy contento y me escribió gente que conocía y que no conocía, agradeciéndome por darle esto a Colombia. Esto es un triunfo para el cine nacional, para quienes hicimos la película y para el país entero.

¿Cuál es su siguiente paso? ¿Ha pensado en hacer algo más que actuar?

Yo siempre he tenido muy claro que soy actriz y seré actriz hasta la muerte. Ser actriz define un gran porcentaje de mi vida, es lo que más me apasiona. No sé si tenga por ahí algún talento oculto, pero muy oculto, para hacer otra cosa, pero podría pasar.

Este año saldrá una película que hice en Suiza hace un año y medio. También tengo otro rodaje en Suiza a finales de año, con una película que me tiene entusiasmada, pero de la que todavía no puedo hablar.

Lo más próximo es el 2 y 3 de abril: la obra ‘El sueño de la vida’ (de García Lorca) dirigida por Jorge Hugo Marín, en el Julio Mario Santodomingo. Ahora estamos en ensayos y estamos muy felices de poder hacer teatro después de tanto tiempo.

Lea además: El triunfo para el cine nacional con el Goya para 'El olvido que seremos'

Obtén acceso total por $9.900/ trimestre Suscríbete aquí
VER COMENTARIOS