'El pacto de Adriana', el documental que se podrá ver en la Cinemateca de La Tertulia

'El pacto de Adriana', el documental que se podrá ver en la Cinemateca de La Tertulia

Agosto 06, 2018 - 11:30 p.m. Por:
Redacción de El País 
'El pacto de Adriana', el documental que se podrá ver en la Cinemateca de La Tertulia

La historia que se cuenta en el documental ‘El pacto de Adriana’ tiene sus inicios durante la dictadura chilena de Augusto Pinochet.

En aquella época Adriana Rivas, tía de la directora del documental (Lissette Orozco), fue la secretaria personal de Manuel Contreras, jefe de la diabólica Dirección de Inteligencia Nacional Chilena (DINA) y mano derecha de Pinochet.

Radicada desde 1978 en Australia, Adriana Rivas viajó a Chile en 2007 para visitar a su familia y fue detenida en el Aeropuerto de Santiago, acusada por delitos de lesa humanidad durante la dictadura; cuatro años después, en el 2011, se escapa de Chile.

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Creyendo en la inocencia de su tía, Lissette inicia el rodaje de su documental, donde la ingenuidad es el punto de partida. Pero, con el paso del tiempo, la complicidad entre sobrina y tía se ve afectada por las situaciones que empiezan a salir a la luz.

La dictadura militar chilena es el contexto sobre el que gira toda la historia, pero a la vez es una historia famliar y muy íntima, tal como lo afirma la directora.

“Se trata de mi tía, mi ídolo que se va desmoronando en el camino. Decidí exponerme yo, exponer a mi tía, los secretos familiares, los valores familiares. Hacerle un juicio a eso que nadie cuenta. Y si el exponerme yo, sirve para que exista un cambio de conciencia, hay que hacerlo”, explica Lissette Orozco, directora de ‘El pacto de Adriana’.

“Empecé a grabar a mi tía cuando la tenían detenida e inicié a recopilar todo lo que tenía que ver con ella. Es decir, si aparecía en el periódico yo lo recortaba y lo guardaba, si aparecía en la radio me conseguia los audios. No sabia que el día de mañana todo esto iba a ser una película pero era consciente de que tenía que tener un registro de todo lo que estaba ocurriendo. A mi tía la estaban culpando de brutales violaciones a los Derechos Humanos y yo sentí la necesidad de querer recopilar todo”, afirma Lissette.

La directora confiesa que fue solo hasta cuando entró a estudiar cine, y después de tener un magíster en documentales, que se dio cuenta que tenía en las manos una historia que no la había dimensionado. “Fue en el 2011 cuando tomé la decisión de que todo este archivo recopilado tenía que ser una película. Me demoré 5 años haciendo la producción”.

Durante el rodaje se presentaron diferentes dificultades, pero una de las más graves fue tratar de convencer a su familia de que se iba a realizar una película sobre su tía.

“Tuve varias conversaciones con algunos familiares y muchos no querían que la hiciera. Muchos no querían que desarrollara el documental porque eso iba a tocar a la familia. Ellos querían que realizara un documental más histórico o institucional de Pinochet. Sin embargo, yo les propuse tocarlo desde el lugar de una familia porque los secretos de una familia son los secretos de un país. Desde una familia uno puede tomar muchos ejemplos y las personas pueden tomar mucha más empatía con la realidad”, dice Lissette, quien desde hace un año vive en Colombia.

Al principio muchos de sus familiares dijeron que querían participar en el proyecto, pero luego cambiaron su decisión porque a nadie le gusta hablar y contarle al país sus secretos personales.

Para esta cineasta de 30 años y que actualmente vive en Bogotá, el cine debe servir no solo para entretenerse, sino para reflexionar y dialogar.

“La película la hice pensando en las nuevas generaciones. Creo que mi primer objetivo es entregarle este pedazo de historia a los jóvenes para que ellos dialoguen y reflexionen, pues hablar es la forma de avanzar como sociedad. Que existan problemas políticos y sociales en los países de América Latina tiene que ver con la falta de memoria, y eso ocurre porque la gente no habla, no dialoga y no reconoce las cosas. ‘El pacto de Adriana’ es un granito de arena para que las nuevas generaciones, y todos en general, empiecen a hablar de sus problemas y a buscar la manera de sanar las heridas”, finaliza Lissette.

La cita es el próximo lunes 13 y 27 de agosto a las 6:00 p.m., en la cinemateca del Museo La Tertulia, para ver ‘El pacto de Adriana’.

“Cuando era niña mi tía era mi ídolo. Ahora la veo como alguien que está viviendo su propia pesadilla”.

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