'La casa anegada', el libro de cuentos que narra los estragos de la violencia

'La casa anegada', el libro de cuentos que narra los estragos de la violencia

Octubre 24, 2018 - 11:45 p.m. Por:
Redacción de El País
Óscar Osorio

Óscar Osorio, escritor y académico que hoy presenta su libro de cuentos ‘La casa anegada’, en la Feria Internacional del Libro de Cali.

Redacción de El País

Siete cuentos que indagan sobre las llagas sociales que han dejado en el país el conflicto armado y la violencia, y el modo en que los colombianos intentamos vivir en medio de esos despojos, son los que componen el libro ‘La casa anegada’, del escritor vallecaucano Óscar Osorio.

Conocido por el reportaje novelado ‘La mirada de los condenados’ sobre la masacre en el banco Dinners en Cali en 1985, y ganador del Premio Cáceres de Novela Corta 2007 por ‘El cronista y el espejo’, Osorio presenta hoy ‘La casa anegada’, a las 4:45 p.m. en el Auditorio Radio Nacional de Colombia de la Feria del Libro.

¿Cuál es el origen de este libro?

Este libro es la recopilación de varios cuentos que he ido escribiendo
a lo largo de varios años. Nunca me he propuesto escribir un libro de cuentos, sino que en el transcurso de varios años han surgido narraciones que voy escribiendo de distintas formas. Hace unos cuatro años surgió la iniciativa de la Universidad de realizar una colección de cuentos y yo publiqué una colección en la cual el amor era el tema principal. Pero de allí quedaron varias narraciones por fuera, que ahora recojo en este libro. Son cuentos que he escrito hace varios años. De hecho, creo que el cuento más nuevo es de hace un año.

Son cuentos sobre las angustias del hombre en el mundo contemporáneo...

Toda mi literatura, incluida la literatura académica, tiene una preocupación de orden social, y a mí la literatura me interesa en la medida en que indague alguna problemática de orden social. Entonces yo diría que el motivo central que atraviesa estos siete cuentos es que cada uno indaga desde una perspectiva diferente una problemática social específica. Y unido a eso exploro otros elementos de la condición humana, como el amor, las relaciones familiares, la violencia. Uno de los cuentos, que se llama ‘La última cuota’, es la historia de un anciano que ha vivido toda su vida endeudado y al final de sus días va a pagar su última cuota, pero por una enfermedad que tiene, vuelve a caer en otra deuda. Es un cuento que indaga el sistema bancario capitalista que es realmente perverso con los sujetos y que es un problema no solo de las personas sino de los países. Hay otro cuento sobre una señora que trabaja en una fábrica en condiciones muy lamentables, que luego hace parte de un movimiento de obrero que hace una huelga hasta que se queda sola como manifestante. Esos son los temas que me interesan y que indago.

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El nombre del libro, que también es el nombre de uno de los cuentos, es una metáfora de algo que ocurre en el mundo que en cierto sentido es irrevocable, una ‘casa que se anega’...

Es una metáfora con la que intento indagar lo humano. Yo creo que hay que untarse de fango, que las personas debemos dejar que la casa se nos anegue, que no es posible habitar en un mundo que cada vez nos pide más asepsia, que reprime nuestras pasiones, que nos pide ser delgados, deportivos, comer bien, completamente saludables, un mundo calculado, preciso, seco. Pero también creo que es una metáfora del país, de Colombia, de un país que hace muchos años que tenemos inundado, anegado. Porque yo siento que la violencia ha inundado tanto a la sociedad que vivimos en medio del pantano de esa violencia. Y estamos anegados a tal medida que ahora que tenemos un acuerdo de paz, vemos cómo nos lo están destruyendo, cómo lo están arruinando. Ahora que podíamos tener esta posibilidad de empezar de nuevo, vemos cómo nos están derrumbando el acuerdo.

¿La violencia le interesa a usted como tema literario?

Muchos escritores han optado por no escribir sobre la violencia y lo hacen muy bien. Pero para mí es muy difícil no escribir sobre este tema, es muy difícil escribir al margen de la violencia y de los problemas sociales que tenemos, muchos de ellos consecuencia del conflicto que ha vivido el país, de la economía de la droga, de estos fenómenos. La violencia, igual, te da muchos insumos para hacer literatura.

García Márquez decía que en Colombia nos hemos dedicado a enumerar el horror pero hemos contado poco sobre los sobrevivientes de la violencia...

Sí, él decía que los escritores colombianos hemos hecho mucho una especie de escatología del horror, enumerando todas las atrocidades que se han cometido en el país. Para él, había que fijarse más en los sobrevivientes, que es lo que hace justamente en ‘El coronel no tiene quien le escriba’.

Pero yo creo que sí es necesario tratar de comunicar el horror en la literatura. En nuestro país se ha sufrido mucho, se ha ejercido una crueldad muy fuerte, y creo que la literatura no puede estar al margen de eso. Yo creo que hay que tratar de comunicarle al lector esa crueldad y ese horror.

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¿Qué nos hace falta por contar de la violencia en Colombia?

En la novela que estoy escribiendo yo abordo la figura del ejecutor, que creo que no se ha abordado antes en la literatura colombiana. El ejecutor es el criminal que trabajaba para el narcotráfico que se ocupaba de torturar y desaparecer gente. Esa figura creo que no se ha contado, no se ha mostrado. Creo que es la más aberrante de todas las figuras criminales que se han producido en Colombia. Es de una violencia inusitada, porque es un asesino en serie que además disfruta de su trabajo y vive de ella. Creo que eso no se ha contado.

Escritor Vallecaucano

Óscar Osorio nació en La Tulia, Bolívar, Valle. Es profesor Titular de la Universidad del Valle. Ha publicado los libros: ‘La balada del sicario y otros infaustos’ (2002), ‘Historia de una pájara sin alas’ (2003), ‘La mirada de los condenados’ (2003), ‘Poliafonía’ (2004), ‘Violencia y marginalidad en la literatura hispanoamericana’ (2005), ‘Hechicerías’ (2008), ‘El cronista y el espejo’ (2008), que obtuvo el XXXII Premio Cáceres de Novela Corta, España 2007.

Hace parte de las antologías Encuentro 10 poetas latinoamericanos en USA (2003), Cali-grafías la ciudad literaria (2008), Voces y diferencias. Poesía (2009), Voces y diferencias. Relatos (2010).

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