Entretenimiento
Asunto de Familia regresa a Telepacífico con una temporada que pone las conversaciones incómodas en primer plano
El magazín matutino de Telepacífico estrena imagen, formato y narrativa para debatir, sin filtros, los temas que inquietan y atraviesan a la sociedad.
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27 de ene de 2026, 04:11 p. m.
Actualizado el 27 de ene de 2026, 04:11 p. m.
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En un país donde muchas de las discusiones más profundas se dan puertas adentro, Asunto de Familia decidió sacar esas conversaciones a la luz y ponerlas, sin filtros, frente a las cámaras.
El programa magazín de las mañanas de Telepacífico regresa con una nueva temporada que no solo renueva su imagen, sino que redefine su manera de abordar los temas que inquietan, incomodan y, al mismo tiempo, obligan a pensar.
De lunes a viernes, este espacio se consolida como un punto de encuentro para el diálogo honesto, lejos de los juicios rápidos y de las respuestas cerradas.
Aquí, las diferencias no se evitan: se escuchan. Y los temas que suelen dividir opiniones se convierten en la excusa perfecta para conversar con profundidad.

La periodista y presentadora Adriana Santacruz vuelve a ser el rostro visible de este ejercicio colectivo. Su rol va más allá de moderar: conduce, interpela y, cuando es necesario, se involucra desde la experiencia propia.
En esta temporada, su presencia adquiere un nuevo peso simbólico dentro del programa, al convertirse en una voz que no solo ordena el debate, sino que también lo humaniza.
Detrás de esta transformación está la directora Ana Sofía Osorio, quien explica que el espíritu del programa parte de una pregunta esencial: ¿qué entendemos hoy por familia? La respuesta, lejos de ser única, se construye a partir de múltiples miradas.
Para el equipo, la familia no es solo un núcleo tradicional, sino un concepto amplio que atraviesa lo social, lo emocional, lo cultural y lo político. Todo aquello que nos afecta como sociedad termina, de una u otra forma, sentándose a la mesa.
Esa idea se refleja con fuerza en la nueva escenografía. El programa abandona el escenario doméstico clásico y se traslada a una bodega concebida como un taller en permanente construcción.
El espacio, de tonos terracota y materiales sencillos, sugiere que nada está terminado del todo y que las relaciones, como la vida misma, están en constante remodelación. Es un lugar que invita a crear, a equivocarse y a volver a empezar.

En medio de ese ambiente, Adriana Santacruz se mueve entre objetos y texturas que evocan vínculos reales, cambiantes y, muchas veces, imperfectos. La apuesta visual acompaña el fondo del programa: aquí no se ofrecen verdades absolutas, sino preguntas necesarias.
Cada emisión reúne a expertos e invitados con posturas diversas, que exponen distintas aristas de un mismo tema. La intención no es imponer una mirada, sino abrir el abanico de posibilidades para que el espectador construya su propia conclusión.
El debate se plantea como un ejercicio de escucha, donde la diferencia no es una amenaza, sino una oportunidad para entender mejor al otro.
La nueva temporada de Asunto de Familia también es el resultado de un trabajo colectivo. Más de 30 personas integran el equipo de producción que hizo posible esta evolución en concepto, formato y ambientación. El cambio no es solo estético: es narrativo y editorial. El programa apuesta por un estilo más moderno, cercano y coherente con las conversaciones que hoy se dan en la calle, en las redes y en los hogares.
Uno de los pilares del proyecto es la búsqueda constante de equidad, paridad e igualdad, con una mirada que resalta la diversidad en todas sus formas. Esa intención se refleja tanto en la selección de temas como en las voces que participan en cada episodio. La pluralidad no es un accesorio, sino la columna vertebral del formato.

En tiempos de opiniones polarizadas y discusiones fragmentadas, Asunto de Familia propone detenerse a conversar. No para llegar necesariamente a acuerdos, sino para comprender. Porque, al final, los asuntos que más nos atraviesan como individuos suelen ser los mismos que nos definen como sociedad.
Con esta nueva etapa, el programa reafirma su lugar en la televisión regional como un espacio donde las conversaciones incómodas no se esquivan, sino que se transforman en diálogos que importan.

Jefe de la Redacción Web de El País. Especialista en gerencia del talento humano, con formación en marketing digital y producción audiovisual. Profesional en construcción IA-First, enfocado en liderar redacciones, audiencias y productos editoriales sin perder la calle, el contexto ni el criterio periodístico.
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