Las nuevas apuestas ambientales de las empresas vallecaucanas

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Las nuevas apuestas ambientales de las empresas vallecaucanas

Septiembre 29, 2019 - 11:50 p.m. Por:
Redacción de El País
Medio Ambiente

En la región, las empresas tradicionales están emprendiendo acciones para reducir su impacto en el planeta. Al tiempo que nacen emprendimientos enfocados precisamente en reducción de contaminantes.

Redacción de El País

El ‘jalón de orejas’ de la ambientalista adolescente Greta Thunberg ante la Asamblea General de la ONU y las manifestaciones que repitieron su mensaje a nivel global fueron muestras de una creciente preocupación por el cambio climático en el mundo, la semana pasada.

Se trata de un asunto que no solo está alarmando a las ciudadanías, sino también a las empresas, que están buscando reducir su impacto en el planeta, bien por cumplir reglamentaciones, por convicción, o por ‘conectar’ con un nuevo tipo de consumidor más exigente.

En Colombia, por ejemplo, recientemente, la Andi lanzó la campaña ‘Visión 30/30’, en la que se han sumado empresas de distintos sectores para cumplir con metas de reducción y aprovechamiento de envases y empaques de plástico, vidrio, papel y cartón. Esto teniendo en cuenta que en el país no se recicla más del 17 % de las 12 millones de toneladas de residuos sólidos que se producen anualmente, según el Ministerio de Ambiente.

“Se trata de la propuesta más ambiciosa que tenemos en este sentido en Colombia. Hay hasta ahora 100 empresas de 19 sectores que se han comprometido con emprender acciones de reducción, reciclaje, ecodiseño y nuevos modelos de negocio que permitan cerrar el ciclo de los materiales”, explica Carlos Herrera, vicepresidente de desarrollo sostenible de la Andi.

La meta, dice el ejecutivo, es que para el 2030 en Colombia se aproveche al menos el 30% de los envases generados.

De esa iniciativa hacen parte hasta ahora diez empresas vallecaucanas, como Arroz Blanquita, Carvajal, Colombina, Harinera del Valle, entre otras.

Por ejemplo, Pierangelo Marchetti, líder de sostenibilidad de Colombina, explica que han emprendido acciones para “reducir progresivamente los riesgos e impactos ambientales y optimizar los recursos”.

En materia de empaques, la compañía de confitería y alimentos cambió este año el calibre de la envoltura de las galletas ‘Crakeñas’ y ‘Bridge’ individuales, obteniendo un 15% menos en consumo de material de empaque. Además, han incursionado en el uso de materiales reciclables.

“Incluimos en nuestros procesos de empaques, materiales que puedan ser reutilizados para así generar un menor impacto ambiental”, asegura el ejecutivo.

Lea también: 'Reciclar botellas, el 'antídoto' de la contaminación por plástico'.

Pero las iniciativas están yendo más allá de los empaques, pues la intención de aprovechar mejor los residuos se extiende también a materias primas agroindustriales, como el bagazo de caña usado por Propal, empresa de papel de Carvajal, para producir papel sin químicos blanqueadores ni matizantes, en su línea ‘Natural Earth Pact’.

“En el último año, logramos producir 280 mil toneladas de papel aprovechando un millón de toneladas de bagazo de caña que queda después de la molienda en los ingenios”, cuenta Andrés Córdoba, director de Mercadeo de Propal.

U otros ejemplos como el de Arroz Blanquita, que en alianza con la Universidad del Valle y Colciencias desarrolló una estrategia para aprovechar la cascarilla del cereal para la producción de concretos de alta resistencia, reduciendo la disposición final de este material.

José Manuel Suso, gerente general de la compañía arrocera, asegura que este y otro tipo de estrategias, como la recolección de empaques para su aprovechamiento, o la reducción de consumo de agua y químicos en los procesos agrícolas, hacen parte de un interés de la compañía guiado también por una “exigencia creciente” de los nuevos consumidores.

“Creo que la oportunidad de las empresas hoy en día es hacer las cosas bien porque las nuevas generaciones van a preferir empresas con propósito de triple impacto: social, económico y medioambiental”, señala.

En ello coincide María Camila Velasco, gerente de Innovación de la empresa caleña de reciclaje y aprovechamiento ‘Reva’.

“El consumidor final cada vez es mucho más exigente, entonces las empresas ya se están montando en todo el tema de sostenibilidad, ya lo tienen un poco más en su ‘core business’ (propuesta de valor) y no tanto solo porque el sistema de gestión se lo exija”, dice Velasco.

Esta empresa caleña logra transformar anualmente 1.800 toneladas de residuos en nuevos productos o materias primas para la industria.

“Lo que hacemos es trabajar de la mano de la industria, con empresas que están generando algún tipo de residuo en grandes cantidades y buscar la forma de poder transformar esos residuos en nuevos productos o volverlos a incluir en el ciclo productivo de las empresas, para poder aprovecharlo y no tener que disponerlo ni en rellenos sanitarios ni incinerarlo”, dice Velasco.

En Reva se aprovechan residuos de alimentos, artículos de cuidado personal - como jabones - y plásticos de distintos tipos.

Se trata de un ejemplo de empresa que está directamente enfocada en generar un impacto ambiental. De este tipo han nacido otros emprendimientos en los últimos años en el departamento.

Otro ejemplo de ello son los platos comestibles de la firma de ingeniería Maquinnovación, que buscan reducir el uso de desechables plásticos y el consumo de agua para lavar vajillas.

Se trata de un emprendimiento que nació en el barrio Comuneros II, en el Distrito de Aguablanca, oriente de Cali, y que actualmente produce 1000 unidades diarias de platos hechos de harina de trigo.

“En los platos se puede servir arroz, ensaladas, postres y hasta sopas. Los vasos pueden resistir un café bien caliente hasta por 17 minutos”, cuenta Carlos Alberto Llano, líder de este emprendimiento.

“El detonante de esto es cuando fui a Buenaventura y me encontré bañando literalmente con la basura. Había de todo: recipientes, icopor, plásticos, tapas… Y en ese momento fue donde más empezamos a pensar cómo podíamos hacer algo que beneficiara el medio ambiente”, explica.

Maquinnovación platos comestibles

La empresa caleña Maquinnovación produce platos comestibles, hechos de harina de trigo, para reemplazar el uso de platos plásticos desechables.

Cortesía para El País

Después de un año de creación del modelo de negocio, en el que contó con el apoyo de la Cámara de Comercio de Cali (CCC), el proyecto salió a comercialización hace tres meses, y ya cuenta con varias empresas interesadas en suministro.

Al respecto, Esteban Piedrahita, presidente de la CCC, celebra que en la región se den tanto este tipo de emprendimientos ‘verdes’ como iniciativas de las grandes empresas en materia de sostenibilidad.

“Empresas de nuestra región en distintos sectores han sido modelo nacional en el manejo eficiente del agua y manejo de residuos. Ejemplo de ello son los programas de sostenibilidad empresariales y emprendimientos de alto impacto en temas de economía circular que están apareciendo con éxito en el Valle del Cauca”, afirma.

Economía circular

Las principales estrategias ambientales de las empresas en el Valle giran en torno al modelo de ‘economía circular’ en el que se reintegran los residuos de la industria en el ciclo productivo.

”Se trata básicamente de mantener por el mayor tiempo posible el valor de los materiales y los productos. Es un esquema económico distinto al que venimos acostumbrados, que es la economía lineal, en la que producimos bienes para consumirlos y tirarlos”, explica Laura Reyes, directora ejecutiva de la iniciativa empresarial de posconsumo Cempre.

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