Carlos Ardila Lülle y sus legados para la economía y la sociedad colombiana

Agosto 13, 2021 - 11:14 a. m. 2021-08-13 Por:
Colprensa - La República
Carlos Ardila Lülle

Ardila Lülle diversificó el portafolio de su organización en varias ocasiones y entró a competir en distintos mercados.

Archivo Colprensa

El Grupo Empresarial Ardila Lülle como pocos en Colombia puede ser el vivo ejemplo de formación de empresa, una que se creó sin heredar una gran fortuna y que fue fruto del trabajo duro de Carlos Ardila Lülle, un empresario bumangués nacido en Bucaramanga el 04 de junio de 1930 y que heredó de su abuelo, un inmigrante alemán el amor por el trabajo y el respeto a sus semejantes.

Pese a su partida, el legado es uno de los más grandes del país, con un conglomerado que reúne marcas como Postobón, RCN, La República, Los Coches, Atlético Nacional, Incauca y Providencia.

Desde joven su idea de crear empresa estuvo presente, y según relata el periodista Julio Nieto Bernal en Dinero, sus compañeros lo destacaban como "el mejor de su clase (...) tenía tan buenas notas y tanta facilidad para las matemáticas, que le fue fácil ingresar a la Escuela de Minas de Medellín, que en los 40 era la obsesión de los padres bumangueses de buena familia para que sus hijos fueran unos genios".

Ahí, en Medellín, no solo conoció a su esposa, Maria Eugenia, madre de sus cuatro hijos, Carlos Julio, Antonio José, María Emma y María Eugenia, sino que empezó a integrarse al mundo empresarial en 1951 trabajando en gaseosas Lux, propiedad de Antonio Gaviria y padre de su esposa. Con solo 23 años, ya era el gerente de la fábrica y fue trasladado a Cali para iniciar la creación de una nueva planta.

“En mis cuatro hijos está prevista la línea de sucesión de la organización. Son personas juiciosas, han estudiado en algunas de las mejores universidades del mundo y están pendientes de las empresas desde antes de terminar sus carreras. También hay ejecutivos de gran talla, que junto con mis hijos harán un grupo inmejorable”, resaltó en una entrevista en 1997 con Nieto, una de las pocas que concedió en las últimas décadas.

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Al frente de la empresa en Cali, una de las grandes innovaciones que impulsó la compañía fue incluir en los productos el gas y la tapa tipo corona, además de empezar a buscar una integración vertical completa, con el fin de que la empresa impulsara su rentabilidad al dejar de pagar altos costos por los insumos.

Pero solo fue en 1954, según relata el perfil empresarial de Carolina Castrillón Rincón, que logró su gran idea: Manzanita Lux; la primera gaseosa del mundo con sabor a manzana del mundo, que habría nacido después de encontrar una esencia de manzana del belga Jean Martín Leloux. Esta fue el principio para que después de meses de días de 18 horas de trabajo lanzara el producto estrella en los juegos atléticos nacionales de Cali.

Así empezó a construir su primer gran legado, una empresa de gaseosas que pudiera competir con cualquier gigante internacional. Entre 1958 y 1969 se enfocó en esa consolidación, comprando con ayuda de Jaime Michelsen Uribe las acciones de su competir Postobón. También en ese periodo logró conseguir la franquicia de Pepsi Cola.

El segundo legado también ya se venía consolidando. La estrategia de crear la Organización Ardila Lülle, una serie de compañías afines que lograran la autosuficiencia del negocio de gaseosas. Así nació, según relata Castrillón Rincón, Anhídrido Carbónico en 1966, para producir el gas, Peldar, la gran insignia de vidrios en 1970 y compró Tapas la Libertad. Además negoció la adquisición de Ingenio Manuelita y Cauca, quedando la segunda años después siendo parte 100% del millonario colombiano.

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El tercer legado fue la expansión ya a otros sectores de la economía. El foco era hacer empresa y crear empleo. Según varias personas que trabajaron con Ardila en los 70 era muy cercano y humano en su trato con los colaboradores. Además, las personas los tenían en alta estima ya que nunca pensó dos veces si tenía que cargas cajas o conducir camiones. Los empleados explicaron en una entrevista a Castrillón que nunca perdió su espíritu por el trabajo duro.

En esta fase también ayudó al desarrollo de otros sectores de la industria con la adquisición o fundación de compañías como Coltejer (1978); RCN Radio (1972); RCN TV (1978); los ingenios Providencia y del Cauca; Distribuidora Los Coches (1977), Atlético Nacional (1996) y Coltefinanciera.

Ardila con estos movimiento logró ubicarse como uno de los hombres más ricos de Colombia y en 1985, por ejemplo, compartía la propiedad de la aerolínea Avianca con Julio Mario Santo Domingo. De este negocio, ante diferentes discrepancias decidió salirse y vender el 31% de participación que tenía.

Ahora, esta no fue la primera batalla que enfrentó. En varios sectores empezó a competir por el mercado: medios, entretenimiento, deporte y hasta en bebidas alcohólicas, con al fundación de Leona que buscaba quitarle torta a Bavaria en 1992. Pese a la crisis y venta de la compañía, en 2019 el Grupo volvió a intentarlo y nació Andina, una marca de Central Cervecera de Colombia, en asocio con la chilena CCU, que hoy acapara gran parte del mercado con solo dos años de creación.

Esta crisis igual, según los expertos, le sirvió para la reinvención de sus negocios. De esta manera fue vendiendo participaciones o compañías que no estuvieran en el 'core business' y se concentró en los negocios fuertes, donde estaban consolidado el grupo, como bebidas no alcohólicas, medios y azúcar. Esto habría sido la táctica de crecimiento de los últimos años.

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