Judicial
La mayoría de casos de extorsión en el Valle del Cauca se hacen desde las cárceles de otros departamentos; conozca cómo funciona este delito
Las estadísticas revelan que se han presentado más de 600 casos de este delito en la región. Cali y Palmira son los municipios más afectados. Hablan las víctimas.
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9 de ago de 2026, 08:31 p. m.
Actualizado el 9 de ago de 2026, 08:31 p. m.
Aunque los municipios del norte y centro del Valle se caracterizan por su tranquilidad, recientemente un sentimiento de zozobra ha invadido a sus habitantes debido al crecimiento en cifras de un delito: la extorsión. Desde personas del común hasta grandes empresarios han sentido este fenómeno, el cual ya ha dejado varias muertes en las calles de varios municipios.
Desde personas del común hasta grandes empresarios han sentido el fenómeno, el cual ya ha dejado varias muertes en las calles de algunos municipios.
En lo corrido del 2026 se han presentado 612 denuncias en el departamento relacionadas con extorsión. Y, aunque esta cifra es un 6 % menor a la presentada en el mismo periodo del año pasado, la percepción en las calles de varias localidades es preocupante.
Algunos vallecaucanos entregaron información a El País sobre la forma en la que actúan las bandas extorsivas en la región, principalmente en el norte, y revelaron que el fenómeno ha crecido en La Unión, Zarzal, La Victoria y Roldanillo.
“Las extorsiones llegan por medio de llamadas y hasta mensajes de WhatsApp. Me tocó ver la muerte de una persona y, al preguntar con los dueños del establecimiento en el que laboraba, me indicaron que fue porque no accedió a pagar una extorsión. Esto está pasando en todos los niveles, desde la persona que es campesina y corta cilantro hasta los grandes comerciantes”, dijo un habitante que pidió la reserva de su identidad.

Según los datos del Departamento de Policía del Valle del Cauca, 370 del total de los casos de extorsiones que se han presentado este año se hicieron por medio de llamadas telefónicas, 77 de forma directa y 77 por redes sociales.
“Ya se comienza a sentir un ambiente tenso. Lo tenaz es que las personas sienten mucho temor por las intimidaciones y les da miedo denunciar. Incluso he conocido casos de personas que tienen negocios muy lucrativos y han sido ultimadas por no ceder ante las presiones”, agregó la persona informante.
Al revisar el historial por municipios, se encontró que los que más casos han reportado ante las autoridades durante 2026 son Palmira (62), Buenaventura (55), Tuluá (49) y Buga (27).
Cabe anotar que los casos de Cali no son contados dentro de las estadísticas de esa institución, debido a que es un distrito.
No obstante, el Observatorio de Seguridad demostró que en la capital del departamento se han reportado 264 hechos de este tipo en lo corrido del año, lo que lo posiciona en el primer lugar de los más afectados.
El modus operandi
El mayor Fabián Triana, comandante del Gaula del Valle del Cauca, explicó que el grueso de los casos de extorsiones se dan bajo la modalidad digital, seguido de la extorsión clásica.
La modalidad digital, por ejemplo, son aquellos casos que se realizan por medio de redes sociales o llamadas, y se identificó que paradójicamente son realizados mayoritariamente desde las cárceles de Cómbita (Boyacá), Picaleña (Ibagué) y La Dorada (Caldas).
“Normalmente la cárcel es como una universidad para estos criminales que están privados de la libertad. Primero inician vendiendo estupefacientes, luego aprenden a hacer llamadas extorsivas y estafas. Prácticamente tienen las 24 horas para recolectar información, y con esta luego es que realizan las llamadas y los acercamientos para intimidar”, explicó Triana.
El uniformado explicó igualmente que para atacar este tipo de delitos se realiza un seguimiento, en compañía de otras autoridades, para identificar la línea desde la que se está haciendo la llamada, ubicar la celda de los responsables y hacer una allanamiento.
Una vez se confirma el delito, se le imputan cargos y normalmente se le suman entre ocho y 16 años a la condena del implicado.
De hecho, en abril pasado se realizaron megatomas simultáneas en algunos centros carcelarios, impactando a 270 privados de la libertad. Algunos penales visitados fueron los de Buga, Girón, Tramacua, La Dorada y Picaleña.

Concretamente en el penal de La Dorada se revisó la celda de alias Kawasaki, en donde fueron incautados dos teléfonos celulares, dos cargadores y cuatro tarjetas SIM.
En el establecimiento carcelario de Picaleña, la operación se concentró en la celda de alias Luis Cuevas, en la que se hallaron dos celulares y un cargador.
En total, los elementos incautados en los operativos simultáneos fueron 46 teléfonos celulares, 34 cargadores, 15 tarjetas SIM, 15 elementos cortopunzantes, 1 memoria USB, 200 gramos de base de coca y 2 libras de marihuana.
Ha habido capturas
Gracias a estas investigaciones, en lo corrido de este 2026 se han logrado más de 80 capturas de personas relacionadas con estos delitos, puesto que “normalmente en una estructura de estas podemos estar capturando 15 o 20 personas que se prestan para reclamar giros, prestan sus cuentas bancarias o son familiares de los implicados”, agregó Triana.
Desde el Gaula del Valle del Cauca se informó que las investigaciones realizadas este año permitieron la desarticulación de bandas dedicadas a la extorsión tales como ‘Los Chandas’, con injerencia en el municipio de Guacarí, y ‘Los Culebros’, que opera en Riofrío.
Las labores de extorsión les permitían a estructuras delincuenciales como estas facturar hasta $ 150 millones al mes.
“Depende del perfil económico de la víctima. Ellos llaman para generar temor y hay víctimas que les pueden consignar $ 500.000 y otras desde $ 30 millones hasta $ 50 millones”, puntualizó el comandante del Gaula del Valle del Cauca.
El País se comunicó con la Policía Metropolitana de Cali para obtener cifras que retraten la realidad de este delito en la capital del departamento, así como las estrategias para combatirlo, pero hasta el cierre de esta edición no se obtuvo respuesta porque indicaron que estaban concentrados en coordinar la llegada del presidente Abelardo de la Espriella, a la ciudad.

¿Qué se debe hacer para prevenir la extorsión?
Luis Felipe Barrera, politólogo con maestría en seguridad y defensa nacional, considera que es necesario que el nuevo Gobierno Nacional apoye al Valle del Cauca con más capacidades de inteligencia, que permitan esclarecer y prevenir casos de este delito.
“También se requiere fortalecer el control en el sistema carcelario, especialmente mediante la instalación y el mantenimiento de inhibidores de señal, mejores controles tecnológicos y una supervisión más estricta de las comunicaciones ilegales”, propone.
Barrera recuerda que la extorsión no es un delito aislado, sino que forma parte de una cadena que hace que los grupos delincuenciales tomen poder e incluso en algunos casos asuman el control de algunos territorios.
En ese sentido, resalta que se debe tener más presencia de agentes en los territorios que se enfoquen en darle a entender a las personas la importancia de denunciar este tipo de conductas.
Para ello, indica que es prioritario hacer campañas para que los ciudadanos recuperen la confianza en las autoridades y tengan la certeza de que su información será manejada con rigurosidad y confidencialidad. Esto sin dejar de lado la responsabilidad de cada individuo para identificar y evitar un caso de extorsión.
“Si una persona recibe una llamada extorsiva, lo más importante es conservar la calma, evitar hacer pagos, no negociar con los delincuentes y comunicarse con el Gaula, la Policía o el Ejército. La información oportuna protege la vida y aporta información valiosa para identificar y capturar a los responsables”, sostiene.
Otras recomendaciones dadas por el experto son no entregar información personal o financiera a desconocidos y verificar siempre la identidad de las personas que realizan llamadas a su número celular, pero sobre todo prestar mucha atención a la información que comparte en redes sociales.
“Hoy hay muchas modalidades en las que usan la información común que se obtiene en redes sociales para generar confianza y proceder a intimidar. Es importante tener una correcta higiene digital, limitar la exposición pública de rutinas, ubicación, información familiar o empresarial, y desconfiar de llamadas que buscan generar urgencia, miedo o presión para generar consignaciones inmediatas”, puntualiza Barrera.

Comunicador social egresado de la Universidad Santiago de Cali. Escribo sobre los principales acontecimientos de Cali y el Valle del Cauca.







