Preocupa nuevo campamento de migrantes venezolanos frente al Terminal de Cali

Preocupa nuevo campamento de migrantes venezolanos frente al Terminal de Cali

Octubre 11, 2018 - 11:30 p.m. Por:
Redacción de El País
Preocupación por nuevo asentamiento de venezolanos frente a la Terminal de Transportes 03

Algunos de los venezolanos que ocupan los cambuches aseguran que a pesar de su formación técnica o profesional, no consiguen trabajo en Cali porque no cuentan con el permiso de trabajo.

Foto: Especial para El País

Tras el desalojo del separador vial de la Avenida 2N, entre calles 26 y 31, donde cientos de venezolanos se instalaron por meses, los residentes y comerciantes de las zonas aledañas a la Terminal de Transportes de Cali están preocupados por un nuevo campamento que se apodera de la zona.

El más visible está localizado sobre el andén de la Calle 30N, donde se encuentra una estación de servicio Texaco, la Unidad Residencial Sultana del Norte y los edificios Plaza Central y Plaza Central 3.

Decenas de venezolanos, entre niños, hombres y mujeres de todas las edades, se resguardan bajo plásticos y precarias carpas. La mayoría de ellos ingresaron al país hace meses, incluso un año,  y han llegado a Cali en su paso hacia el sur del continente.

La comunidad del barrio San Vicente Nuevo denuncia las condiciones inhumanas en las que permanecen estas personas y aseguran que entre otras cosas, se presentan riñas con regularidad. También señalan que el mal manejo de desechos ha ocasionado la proliferación de moscas, cucarachas y ratones.

En un recorrido que realizó El País por el sector se pudo evidenciar que la acera donde está ubicado el ingreso posterior a la unidad residencial está invadida  en su totalidad por cambuches, colchones y carpas, ocasionando que los peatones transiten por una vía de gran flujo vehicular.

Preocupación por nuevo asentamiento de venezolanos frente a la Terminal de Transportes 01

Lea también: Cien venezolanos llegan en promedio a albergue en Cali

"Ya no tenemos andén. En ocasiones bloquean incluso la entrada a la unidad y cuando los abordamos pueden reaccionar agresivamente, por lo que nos hemos visto obligados a llamar a la Policía", explica William Gutiérrez, residente del conjunto.

"Hemos tenido que presenciar muchas cosas: peleas, robos, incluso hemos visto que tienen relaciones sexuales delante de todo el mundo", agrega.

Pero el drama está de ambos lados de la reja porque los migrantes que luchan con muchas necesidades también se ven afectados por la inseguridad y otros males.

"Además de la población de venezolanos, ahí también llegan habitantes de calle locales que son los que les suministran drogas, vienen armados y han ocasionado peleas", indica Gutiérrez.

Debido al flujo diario de migrantes, no hay cifras precisas de la cantidad de personas que viven en este asentamiento, pero en las noches pueden ser centenares de venezolanos los que buscan un espacio para extender cartones o plásticos sobre el pavimento y pasar la noche.

"Algunos no tienen carpa, ponen a dormir a los niños en sus brazos y ellos pasan la noche sentados. Eso nos preocupa, que cuando uno esté durmiendo alguien se lleve a un niño o que ellos se despierten y se pierdan", cuenta Ana Rojas, una joven mujer venezolana que ha pasado las últimas tres semanas con su esposo y sus dos hijos menores en ese andén.

La pareja tuvo que dejar otros dos niños en Venezuela al cuidado de sus abuelas para venir a trabajar a Colombia. 

"Aquí se vive el día a día y es tremendo, pero mi esposo encontró un trabajo y con el primer pago que reciba buscaremos un lugar para alquilar", agrega y explica que esa comunidad agradece "a las autoridades que nos cuidan en las noches y a la gente que a diario nos entrega comida". 

Gracias a la generosidad de los caleños, esta población tiene varias comidas al día, agua y algunos elementos de aseo personal.

Preocupación por nuevo asentamiento de venezolanos frente a la Terminal de Transportes 04

Según uniformados de la estación de Policía del Terminal de Transportes se registra un ingreso promedio de 400 venezolanos cada día, aunque esta cifra no incluye a las personas que llegan caminando, de manera que esta puede ser más alta.

Es por eso que Pablo Uribe, subsecretario de la Política de Seguridad de Cali, explica que "ningún país latinoamericano está preparado para atender un fenómeno migratorio como este".

"En número y en inmediatez, esta migración no tiene precedentes", señala.

Sin embargo, el funcionario de la Alcaldía de Cali aseguró que la administración ha tomado una serie de medidas paliativas con el fin de ayudar a los migrantes y garantizar la seguridad de los caleños.

"Tras el desalojo del separador (en julio de 2018), les dimos refugio temporal. Les facilitamos cómo transportarse a otras ciudades, otros países, se les entregó alimentación, aún lo hacemos a través de los comedores comunitarios. Tienen atención en salud básica y educación gratuita para todos los niños venezolanos", explica, pero reconoce que son acciones que se quedan cortas frente a la necesidades.

Actualmente, las autoridades buscan un lote para la construcción de un refugio temporal donde albergar a los migrantes venezolanos, que es precisamente una de las exigencias para llevar a cabo la reubicación.

"Entes de control como la Personería nos han dicho que no podemos retirarlos a la fuerza. Si lo intentamos, vamos a ser objeto de investigación. Además se estableció que la reubicación debe ser a un refugio dispuesto por la Alcaldía y sólo si se ha llegado a común acuerdo entre las partes", resaltó.

Lea además: Así es la dura vida que llevan los venezolanos en las calles de Cali

Preocupación por nuevo asentamiento de venezolanos frente a la Terminal de Transportes 02

Los residentes de tres conjuntos, cada uno con 60 apartamentos en promedio, se organizaron para enviar un derecho de petición a la Administración Local exponiendo la problemática y requiriendo el traslado de los venezolanos el pasado 27 agosto que fue respondido afirmativamente y con un plazo de quince días.

Pero la realidad, casi dos meses después, es que el refugio no existe y la situación en el sector cada vez es más compleja.

"Por recomendación de un intendente de la Policía hicimos un derecho de petición a la Alcaldía, a la Secretaría de Gobierno, con copia a la Personaría y a la Procuraduría. A los tres días nos respondieron con la promesa de que en el transcurso de dos semanas el problema estaría resuelto, pero a octubre, las autoridades no nos han cumplido", explicó José Bernal, administrador del conjunto, uno de los voceros.

La comunidad además explicó que se está organizando un plantón para los próximos días porque tanto ellos como la población de venezolanos requieren acciones inmediatas.

Lea además: Cali, un terminal para los venezolanos en éxodo y con pocas salidas

VER COMENTARIOS
CONTINÚA LEYENDO
Publicidad