Cali
La depresión en Cali: cuando el cansancio, el silencio y la urgencia emocional se cruzan
Las cifras de atención en salud mental y de intentos de suicidio muestran una alerta silenciosa que expertos llaman a reconocer y atender a tiempo.
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27 de ene de 2026, 04:51 p. m.
Actualizado el 27 de ene de 2026, 04:56 p. m.
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La depresión no suele tocar la puerta de frente. “En la mayoría de los casos no llega como una crisis evidente, sino como un cansancio que no se va, una falta de ganas o un insomnio que se vuelve rutina”, explica la doctora Jenny Cabrejo, neuropsicóloga y especialista en salud mental de Coomeva Medicina Prepagada.
Ese inicio silencioso es, justamente, uno de los mayores riesgos de esta condición.
Aunque socialmente se asocia con la tristeza, la depresión es un trastorno mental que afecta de manera profunda la forma de pensar, sentir y actuar.
“No es solo sentirse mal emocionalmente. La depresión interfiere con la vida familiar, académica y laboral, y muchas veces lo hace sin que la persona logre identificar qué le está pasando”, señala la especialista.

En Cali, ese malestar empieza a reflejarse en los servicios de atención. De acuerdo con la Secretaría de Salud Pública, en 2024 la Línea 106 de orientación en salud mental realizó 6.694 atenciones.
Para Cabrejo, este dato “habla de una ciudad que está pidiendo ayuda, incluso cuando no siempre tiene las palabras para hacerlo”.
El riesgo aumenta cuando el sufrimiento se queda sin voz. Un informe oficial de la Alcaldía de Cali, con cifras consolidadas hasta la semana epidemiológica 32 de 2025, registró 1.131 intentos de suicidio en la ciudad, un 8 % más que en el mismo periodo del año anterior.
“Estos números no significan que todas las personas tengan depresión, pero sí nos muestran un deterioro del bienestar emocional que no se puede ignorar”, advierte la experta.
“El mayor peligro de la depresión es el silencio”, insiste Cabrejo. “Cuando los síntomas se normalizan o se minimizan, la persona se queda sola con su carga emocional. Pedir ayuda a tiempo no es una señal de debilidad, es una decisión de autocuidado”.
Uno de los obstáculos para detectarla a tiempo es que no siempre se manifiesta con tristeza evidente. “Hay pacientes que no dicen estar tristes, pero tienen dificultades para concentrarse, para tomar decisiones o para recordar cosas cotidianas”, explica la neuropsicóloga.
Según la evidencia clínica, la depresión puede afectar funciones cognitivas como la atención, la memoria y las funciones ejecutivas, claves para la vida diaria.
En ese escenario, la evaluación psicológica se vuelve una herramienta central. “Evaluar no es solo diagnosticar, es entender cómo está funcionando la mente de esa persona y qué necesita realmente”, señala Cabrejo. Este tipo de valoración permite identificar deterioros cognitivos específicos, descartar otras condiciones asociadas y diseñar intervenciones personalizadas.

La especialista subraya que este enfoque es especialmente importante en adolescentes, adultos mayores y personas que no responden bien a tratamientos convencionales. “En estos grupos, la depresión puede presentarse de manera atípica o solapada, y por eso pasa desapercibida durante más tiempo”.
La prevención del riesgo suicida también pasa por entender cómo piensa la persona. “Alteraciones en la toma de decisiones o en la flexibilidad mental son señales de alerta que debemos aprender a leer”, explica. Detectarlas a tiempo puede marcar una diferencia decisiva.
Sobre el tratamiento, el mensaje es claro: funciona cuando llega a tiempo. “El acompañamiento psicológico, la intervención psiquiátrica cuando es necesaria y los cambios en los hábitos de vida sí mejoran la calidad de vida y reducen las recaídas”, afirma Cabrejo.
A eso se suman acciones cotidianas que, aunque simples, son fundamentales: “dormir bien, moverse, fortalecer redes de apoyo y reducir el consumo de alcohol y otras sustancias”.
En el marco del Día Mundial de la Depresión, la invitación es directa y sin rodeos. “Hablar del tema con responsabilidad y empatía puede salvar vidas”, concluye la especialista. En una ciudad donde las cifras muestran que muchas personas están pidiendo ayuda, la conversación deja de ser opcional: se convierte en una forma concreta de prevención.
Líneas de apoyo
Línea 106(salud mental y crisis) y la Línea de Salud Mental Distrital (3153002003).
También se puede acceder a la línea de WhatsApp “Charlemos” (3188044000) para apoyo emocional rápido y confidencial en el Valle del Cauca.
*Este contenido fue elaborado con el apoyo de herramientas de inteligencia artificial y contó con la curaduría, verificación y edición final de un periodista especializado. Las fuentes, datos y enfoques son reales fueron revisados bajo criterios periodísticos y éticos, priorizando la claridad, la responsabilidad informativa y el respeto por los temas de salud mental.

Jefe de la Redacción Web de El País. Especialista en gerencia del talento humano, con formación en marketing digital y producción audiovisual. Profesional en construcción IA-First, enfocado en liderar redacciones, audiencias y productos editoriales sin perder la calle, el contexto ni el criterio periodístico.
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