Cuando Luz Adriana Latorre habla de Telepacífico, no lo hace como quien administra una institución más, sino como alguien que conoce el canal desde adentro, que ha crecido con la televisión pública y que entiende que hoy el mayor desafío no es solo sobrevivir, sino reconectarse con las audiencias.

En esta conversación con El País, Latorre detalla cómo Telepacífico dialoga con los anunciantes en un modelo dual —pantalla y digital—, cómo monetiza su archivo histórico, por qué la calidad sigue siendo una línea roja y cómo un canal regional logró llegar a Netflix sin renunciar a su identidad.

Usted llega hace dos años a Telepacífico y lo primero que salta a la vista es un canal distinto, más vivo. ¿Cuál fue la primera decisión estratégica?

Lo primero fue volver a abrazar el canal. Parece algo menor, pero no lo es. Cuando llegué, había una sensación de edificio adulto, sin vida, y aquí trabajan muchísimas personas todo el día. Cuidar el espacio, mejorar la comunicación interna, renovar salas de edición, estudios, teatros, invertir en bienestar… todo eso impacta directamente en cómo se trabaja y en lo que sale al aire.

Pero eso es solo la forma. Detrás había una estrategia mucho más profunda. ¿Cuál era esa estrategia de fondo?

Entender que la televisión pública, y en particular un canal regional como Telepacífico, enfrenta desafíos enormes.

La pérdida de audiencias jóvenes e infantiles, la migración a plataformas digitales, la obsolescencia tecnológica.

Nosotros nacimos en lo análogo y hoy tenemos que convivir con lo digital. A eso le llamamos reducción de la brecha digital, tanto interna como externa.

¿Qué significa reducir esa brecha ?

Que antes de comunicarnos hacia afuera teníamos que ordenar la casa. Renovar tecnología, actualizar equipos, porque la obsolescencia es rapidísima. Los equipos nuevos son más livianos, más portátiles y permiten producir mejor. También reorganizar cómo nos comunicamos como equipo y cómo producimos contenidos pensados desde lo digital, no solo adaptados después.

¿Y hacia afuera?

Aceptar que las audiencias ya no están solo frente al televisor. Por eso empezamos a trabajar formatos nativos digitales que puedan convivir en pantalla y en plataformas.

Esa transformación se refleja ahora en la programación…

Totalmente. A partir de abril se consolida una nueva parrilla donde la gran apuesta es el directo. Telepacífico fue reconocido durante muchos años como un canal rey en los directos y queremos volver a eso. Programas más livianos, con buen contenido, que se puedan ver en televisión o en el celular, fragmentarse para redes y llevar al contenido completo.

Luz Adriana La Torre. Gerente General de Telepacífico | Foto: El País

¿Cómo será ese directo en el día a día?

Vamos a estar en directo casi todo el día. Tendremos una franja de mañana, un programa tipo Franja Streamers, una emisión del Noticiero 90 Minutos a la una de la tarde, Tardes del Sol hasta las cinco, y en la noche Zona Mixta, porque este es un año lleno de fútbol y Telepacífico va a estar presente incluso en el Mundial.

El giro también exige una estrategia digital…

Y fue una de las tareas más difíciles. Durante 37 años el canal acumuló un rastro digital enorme: cuentas, perfiles, contenidos sin control. Eso afectaba el posicionamiento y la credibilidad.

Empezamos a depurar, cerrar cuentas, recuperar otras y alinear todo al criterio editorial del canal. Hoy ya estamos monetizando el ecosistema digital y eso demuestra crecimiento real.

Monetizar en un canal público no es sencillo…

No lo es. Los recursos son limitados y dependemos en gran medida del Fondo Único TIC. Por eso era clave diversificar. Hoy Telepacífico maneja seis líneas de negocio y una de ellas nació en esta administración: la venta de contenidos.

¿Venta de contenidos a plataformas?

Sí. Telepacífico tiene probablemente el mayor archivo audiovisual del Pacífico colombiano. No son solo 37 años de historia, son décadas de memoria cultural. Hoy plataformas nos piden horas de documentales y nosotros no ofrecemos 120, ofrecemos miles. Fútbol, comunidades étnicas, mujeres, naturaleza, entrevistas. Ese archivo hoy es una fortaleza.

¿Eso convive con la pauta tradicional?

Convive. Seguimos con pauta publicitaria, servicios auxiliares, producción para terceros, cesión de derechos, pero ahora con una lógica dual: pantalla y digital. A los anunciantes regionales también hay que alfabetizarlos digitalmente, mostrarles que una pauta en combo funciona.

En medio de métricas y clics, ¿cómo se cuida la calidad?

La calidad no se negocia. Telepacífico no arriesga la calidad, incluso cuando el sistema privilegia la cantidad de horas.

Apostamos al documental, a la investigación, al argumental, a la coproducción con cine. La calidad y el rigor periodístico son una línea roja.

Luz Adriana Latorre, gerente General de Telepacífico | Foto: El País

¿Y eso se refleja en premios?

Muchísimos. Solo el año pasado tuvimos múltiples nominaciones y premios. Pero el más simbólico fue llegar a Netflix con La Salsa Vive, una coproducción de la televisión pública regional. Eso demuestra que se puede hacer contenido de alto nivel desde lo público.

¿Dónde puede el público ver todo ese contenido?

En televisión, en la web y en Veo, nuestra plataforma gratuita de video bajo demanda. Veo es 24/7, fácil de usar, sin costo, con categorías propias y contenidos que conectan a la región con el mundo.

¿Cuál fue el reconocimiento que más ruido hizo el año pasado?

Yo creo que el más bulloso fue que Telepacífico logró que, por primera vez, una producción o coproducción de la televisión pública regional llegara a la plataforma más vista de América Latina: Netflix.

Para quienes no la han visto, ¿cómo describiría Legado?

Legado es una obra de no ficción. Le apunta a unas narrativas con las que Telepacífico está profundamente ligado: las narrativas de los pueblos originarios. De hecho, tanto es así, que tenemos una segunda pantalla que se llama Canal Origen.

Ya vamos a ir a eso porque me quedó sonando… pero antes, ¿qué otras producciones destacaría dentro de esas nominaciones?

Por ejemplo, The Best, dirigida por Miguel Yusti, que rinde tributo a Luis Eduardo Hernández ‘El Mulato’, uno de nuestros grandes bailarines y coreógrafos.

También Beba, con nominaciones en Premios India Catalina y Premios TAL.

En Tránsito, Pedro el Grande, con Héctor Fabio Grueso. Mi Reino por Este Mundo, de Gildardo Arango. Y Las Desobedientes, que es una producción preciosa y poderosa.

Las Desobedientes tiene una energía particular…

Total. Y eso es algo que para nosotros es clave: entender los nichos de público. Aquí son importantes las mujeres, la comunidad LGTBIQ+, los jóvenes, los niños. Hay una apuesta clara por el público femenino.

En medio de todo eso, el noticiero también tuvo un reto grande…

Sí. Telepacífico Noticias asumió el reto de pasar a un horario que había ocupado durante años Noti5, cuando la televisión migró a pantallas digitales. Y rápidamente conquistó esa audiencia, mejoró incluso los índices, y recibió un premio por número de seguidores.

Luz Adriana, le confieso algo: he visto algunas producciones, pero no estoy programando para el fin de semana. Quiero verlas. ¿Qué tengo que hacer?

Hay varias formas. La más clásica: prender Telepacífico en su operador de cable, como un televidente de siempre.

Pero si llego a las 10:30 de la noche y quiero ver algo de Telepacífico ya…

Entonces entra a la página web www.telepacifico.com. Allí están alojadas muchas producciones, incluso el noticiero. Usted lo pincha y entra, como si fuera Netflix.

¿Telepacífico tiene una plataforma tipo ‘bajo demanda’?

Sí. No voy a decir que es nuestro propio Netflix… pero sí: tenemos nuestra plataforma de televisión bajo demanda, que se llama Veo.

¿Y es gratis?

Completamente gratis.

¿Qué se encuentra uno en Veo? ¿Cómo está organizada?

Tiene categorías, como las plataformas grandes: documentales, ficción, argumentales… incluso trajimos esa lógica a la pantalla y creamos una zona retro en las mañanas.

Soy hincha de Telepacífico, me ha abierto las puertas muchas veces, pero desconocía Veo. ¿No falta más divulgación?

Sí, y lo reconocemos. Por eso esta semana estrenamos El Rincón del Veo. La idea es acercar a la gente a esa experiencia de recorrer la región.

Algo que me gusta es que aquí no todo son formatos de ‘cabezas hablando’…

Sí, aquí entendemos que hay otras formas de narrar. No es que evitemos los bustoparlantes, pero hay talento para contar de otra manera.

Usted mencionó algo interesante: el famoso ‘20%’. ¿Qué es eso?

Es una parte de los recursos FUTIC. Ese 20% Telepacífico no lo puede invertir en producciones propias, sino que debe abrir convocatorias. Nosotros lo llamamos “llamado creativo”.

¿Y en qué consiste?

Convocamos a empresas productoras regionales para que traigan sus proyectos, y Telepacífico los financia con recursos del ministerio. El llamado creativo de este año inicia este mes.

Para ir cerrando: ¿cómo ve Telepacífico en el mediano plazo?

Creo que el canal tiene que dar un salto importante en el tema de sede. Hoy estamos en el edificio Alfonso Espina Bernal, que es de la Beneficencia del Valle, y nos quedamos cortos en algunos aspectos.

Para terminar: deme tres imperdibles de Telepacífico este año. Tres sí o sí.

Bueno, me compromete… pero vamos. Primero: Telepacífico Noticias. Es el informativo de lunes a domingo. Si usted quiere saber qué pasa en Cali, en el Valle y en el Pacífico, aquí lo encuentra.

¿El segundo?

Zona Mixta. Es deportivo, pero no se agota en el deporte. Es fresco, liviano, uno se sienta y sonríe… y hasta discute con el esposo o con el hijo. Se habla de deportes, pero se habla de la vida.

¿Y el tercero?

Franja Streamers. Es un reto, porque es una nueva forma de encontrarnos con los temas del día a día: los que se hablan en el pasillo del trabajo, en la casa, con los amigos. Y ahí también se construye democracia, sociedad y paz.