La Nasa publicó una imagen nueva del cometa 3I/ATLAS, el tercer objeto celeste más antiguo hasta ahora descubierto y que proviene de afuera del sistema solar. Se trata de una prolongada toma realizada, el pasado 6 de noviembre del 2025, por la sonda espacial Europa Clipper, lanzada en octubre del 2024 con destino al planeta Júpiter.
La sonda espacial observó el cometa a una distancia de 164 millones de kilómetros, en una toma de siete horas, realizada con el instrumento Europa-UVS (Espectrógrafo Ultravioleta Europa) que recopiló datos no visibles al ojo humano, para determinar la composición y distribución de los elementos en la coma del cometa, la nube de gas y polvo que rodea su núcleo central de hielo y roca.
De acuerdo con la Nasa, “el instrumento Europa-UVS escanea una sección del cielo, captando luz ultravioleta y separándola en sus longitudes de onda constituyentes para comprender la composición química de los objetos observados”.
Luego, se combinaron las múltiples observaciones y convirtieron los resultados en longitudes de onda que el ojo humano puede discernir, una imagen visible del cometa publicada el 18 de diciembre del 2025.
El resultado es un avance más en el conocimiento de este cometa más antiguo que el sol, puesto que los astrónomos han determinado que se encuentra circulando por el universo hace por lo menos 7.000 millones de años, siendo la piedra cósmica más antigua descrita por la ciencia.
La historia del 3I/ATLAS es bastante reciente, como se sabe, el telescopio de sondeo Sistema de Última Alerta de Impacto Terrestre de Asteroides (ATLAS, por sus siglas en inglés) en Río Hurtado, Chile, informó sobre este cometa el 1 de julio del 2025, iniciando una serie observaciones coordinadas desde diferentes sondas e instrumentos de la Nasa.
De esta forma, el telescopio espacial Hubble captó sus primeras imágenes a 365 millones de kilómetros, el 21 de julio del mismo año, cuando pasaba cerca de la órbita del planeta Tierra. Desde entonces, se han venido conociendo más datos y características de la roca interestelar.
Se sabe que viaja a alta velocidad, a unos 246.000 km, en una trayectoria hiperbólica, a pesar de ser atraído por la órbita de planetas como Júpiter y la gravedad del Sol. El pasado 19 de diciembre, el cometa pasó muy cerca de la Tierra, aunque sin mayor riesgo de colisión.
Para marzo de este año, 3I/ATLAS volverá a pasar muy cerca de Júpiter, será la última oportunidad de verlo, antes de que se pierda nuevamente en la oscuridad del espacio.
Por su parte, la sonda Europa Clipper tiene proyectado llegar a la órbita de Júpiter en abril de 2030, para iniciar un estudio de Europa, la luna más grande de este planeta, con el objetivo de estudiar la cubierta de hielo con un enorme océano subterráneo que podría tener condiciones propicias para la vida.