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¿Sabe cómo reconocer el “slop”? Así es la basura digital generada con IA que inunda las redes sociales
La facilidad para crear imágenes y video con IA saturó la web con millones de contenidos de baja calidad.
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17 de feb de 2026, 12:57 a. m.
Actualizado el 17 de feb de 2026, 12:57 a. m.
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Por Sergio Ramos Montoya, especial para El País
El contenido generado con inteligencia artificial ahora es algo cotidiano, cualquier persona con acceso a internet puede producir contenido en cuestión de segundos. Pero, esta explosión ‘creativa’ ha traído consigo un fenómeno preocupante para algunos analistas, denominado “AI Slop” o solo “Slop”, que hace referencia al contenido generado a gran escala por modelos generativos, especialmente aquel que se percibe como plano, genérico o sin profundidad.
De hecho, “Slop”, que puede traducirse como bazofia, porquería o desperdicio, o generalizarse como basura, fue la palabra del año 2025 escogida por el prestigioso diccionario Merriam-Webster de Estados Unidos.

Y es que, mientras muchos aprovechan las bondades de la IA para acelerar la creación de contenidos interesantes para redes sociales y plataformas, otros usuarios utilizan esta tecnología para producir contenido digital de dudosa calidad, incluyendo videos, imágenes, artículos, anuncios, entre otros formatos.
IA Slop: la era del contenido basura
El principal problema del Slop es que aporta poco o nada al usuario, por lo general, es un contenido saturado de referencias sin coherencia y extremadamente absurdo. En la mayoría de los casos, este tipo de contenido se difunde sin un filtro de calidad, pues el único objetivo es sacar provecho para posicionarse en las redes sociales y plataformas que premian el volumen, haciendo que lo más importante para marcas y creadores sea publicar más posts o conseguir más minutos de visualización.
YouTube es una de las pocas plataformas que se ha enfrentado a la inundación de videos de baja calidad generados con IA. Con miles de videos de este tipo publicados diariamente, una investigación reciente de la plataforma Kapwing encontró que entre el 21% y el 33% del feed de YouTube incluía videos Slop.

En el mismo estudio, Colombia aparece como el séptimo país con más suscriptores en canales dedicados a difundir videos de IA de baja calidad, con más de 10 millones de usuarios suscritos hasta la fecha del estudio, siendo un canal llamado “Goats of football” el más popular en el país.
El año pasado, la compañía actualizó sus reglas de monetización para penalizar el “contenido inauténtico”, definiendo como problema los videos masivos, repetitivos y producidos de forma casi automática con inteligencia artificial.
Ahora YouTube exige más originalidad para monetizar y utiliza Gemini para detectar y degradar la “basura” en las recomendaciones, además de cerrar algunos canales dedicados a spam de IA. Todo esto para garantizar que las recomendaciones y la experiencia del usuario en general se mantengan fieles a su filosofía de descubrir “contenido de valor”.
El riesgo de esto es que el público puede asumir que todo es “Slop”, devaluando incluso el trabajo riguroso y reduciendo la visibilidad de creadores humanos. Esto obliga a reforzar la credibilidad y la originalidad en los trabajos de calidad para que no se queden enterrados bajo capas basura IA.
El problema no es solo de calidad. Por otro lado, contribuye a la desinformación pasiva como resultado de una especie de ruido digital, donde cada vez cuesta más distinguir información útil de contenido vacío. Ese exceso de ruido exige más esfuerzo para filtrar, aumentando la fatiga informativa y reduciendo la atención del público.
Un fenómeno inevitable, pero no inocente
El Slop no es una anomalía temporal, sino una consecuencia directa del momento tecnológico actual.
“Es un fenómeno inevitable. Hoy, la Inteligencia Artificial Generativa es capaz de generar audio, video, texto e incluso código muy bien construido para crear cualquier aplicación en tiempo récord. Esto, sumado a la rápida viralización del contenido, genera grandes volúmenes de información de baja relevancia, lo que puede provocar desinformación, deepfakes, fraudes o ataques cibernéticos más sofisticados”, explica Luis Pardo, CEO de Kognia.

Para el experto, está claro que esta ola de contenido genérico y vacío puede afectar la confianza en el verdadero potencial de la inteligencia artificial. “Cuando los errores son visibles o frecuentes, los usuarios y empresas pueden desconfiar de nuevas soluciones”, asegura Luis Guillermo. “Para mitigar estos riesgos, las empresas deben garantizar validación rigurosa de sus sistemas, controlar sesgos y asegurar transparencia en el uso de la IA”.
El realismo que logran algunos videos creados con IA es sorprendente, pero esto a su vez aumenta el riesgo de viralizar información falsa mediante los llamados Deep Fakes. “Aunque empresas como OpenAI y Google ahora ponen marcas de agua en los videos que generan, desafortunadamente los hackers han encontrado formas de eliminarlas, sumado a que otras plataformas de generación de videos con IA como Runway y Kling no las usan”, explica Michael Puscar, inversionista y empresario que ha fundado varias compañías especializadas en IA.
A medida que las capacidades de la IA generativa avanzan, crecen las alertas sobre la necesidad de establecer marcos regulatorios claros frente a esta tecnología. “Este es el peor momento en que el video de IA estará. A partir de aquí, solo se volverá más realista y precisa. Es crucial que se establezcan regulaciones más estrictas para proteger la privacidad y prevenir el uso indebido de estas tecnologías”, advierte Puscar.
Si bien las herramientas actuales tienen sus ventajas, la actual ola de contenido generado por IA en redes sociales está lejos de representar el verdadero poder transformador que la inteligencia artificial promete al mundo. “Por un lado, podemos ver este tipo de herramientas como algo positivo porque crean una especie de puente para la gente que no tiene capacidades profundas para describir sus ideas o editar imágenes y videos”, explica Guillermo Delgado, Global AI Leader de Nisum.
“Pero a la vez ha generado una cultura pop de IA, donde se piensa que con darle un prompt a un chat, ya sabes cómo utilizar la inteligencia artificial. Esto puede generar hábitos mediocres de generación de conocimiento, algo terrible para una sociedad porque comienza a adormecer la creatividad, el instinto de progresar en el conocimiento, al mismo tiempo que deteriora la imagen de lo que esta revolución industrial trae”, advierte el experto.
Un impacto directo en la salud mental
Más allá del ecosistema digital, el consumo constante de IA Slop tiene efectos directos en aquellas personas que consumen de manera excesiva este tipo de contenido.
“La sobreexposición a este tipo de contenido no es inocua”, advierte la psicóloga Ana Alejandra Hernández.
Fact check: NOT ai, this really happened https://t.co/SfxksiQxHY
— Insane AI slop (@FacebookAIslop) November 13, 2025
“El Slop es contenido vacío, superficial y contradictorio que no requiere reflexión y, por ende, debilita la capacidad de pensar y discernir. Genera ansiedad, fatiga mental, desconexión con la realidad y pérdida del criterio propio. El impacto no solo recae en el contenido, sino en cómo se consume: sin límites ni elección consciente; con responsabilidad y mayor consciencia podemos proteger nuestra salud mental”, señala.
El scroll infinito, combinado con este nuevo fenómeno, agudizan los problemas de salud mental atribuidos a las redes sociales y la exposición a internet. Esto incluye ansiedad, reducción de la capacidad de atención profunda, baja autoestima, entre otros.
¿Cómo identificar el contenido “Slop” o basura?
Aunque el contenido “Slop” puede parecer convincente a primera vista, suele compartir patrones reconocibles.
- Analiza el mensaje: Pregúntate qué está diciendo realmente el contenido. Si después de verlo o leerlo compruebas que es incoherente, contradictorio, o que no comunica una idea clara, probablemente estés ante contenido vacío.
- Observa patrones repetitivos: El Slop suele reciclar la misma estructura una y otra vez. Cambian las palabras, pero el mensaje es idéntico a cientos de publicaciones similares para amplificar un mensaje objetivo o aprovechar tendencias para obtener visualizaciones.
- Revisa los detalles visuales: En imágenes y videos, el “Slop” suele mostrar estilos hiperrealistas o exagerados. Además, los errores sutiles en detalles como manos, dedos, texto y proporciones siguen siendo una señal frecuente de generación automática.
- Busca fuentes concretas: Cuando leas textos, desconfía de frases como “según expertos” o “estudios recientes” sin referencias verificables. El contenido generado en masa evita comprometerse con datos específicos.
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