A más de 400 mil kilómetros de distancia del planeta Tierra, Victor Glover, el piloto de la misión Artemis II y primer afroamericano en orbitar la Luna, envió un mensaje a la humanidad: “Ustedes nos están escuchando porque estamos en una nave espacial realmente lejos de la Tierra, pero ustedes también están en una nave espacial llamada Tierra, que fue creada para darnos un lugar donde vivir en el universo, en el cosmos”.

“Quizás la distancia a la que estamos les hace pensar que estamos haciendo algo especial, pero estamos a la misma distancia de ustedes. Lo que estoy tratando de decirles simplemente, confíen en mí, es que ustedes son especiales. En todo este vacío, esto es un montón de nada, esto que llamamos universo. Ustedes tienen este oasis, este hermoso lugar en el que podemos existir juntos”, reflexionó y, aludiendo a todo lo que en este mismo momento ocurre en nuestro mundo: guerras, racismo, cambio climático y otros problemas, pidió: “Tenemos que superar esto juntos”.

Tripulación de Artemis II, los cuatro astronautas que inauguraron la nueva etapa de la exploración espacial. | Foto: AFP

Son palabras sencillas, pero que expresadas desde el espacio tienen una resonancia conmovedora, como si vinieran desde el origen de todo. Quizá por eso los poetas llamaron a la Luna: “espejo del tiempo”, donde nos reflejamos como especie.

El piloto Victor Glover, junto al comandante Reid Wiseman, y los especialistas Christina Koch y Jeremy Hansen, son la tripulación de la cápsula Orión, que este viernes 10 de abril regresaron a la Tierra después de su viaje por la Luna, donde sobrevolaron el satélite, incluido su lado no visible, probando sistemas de navegación y comunicaciones; nuevas tecnologías espaciales, como la herramienta de inteligencia artificial SIAT, como parte del programa Artemis de la Nasa, con el que arrancó un nuevo capítulo de la carrera espacial.

Este programa espacial nació en 2017, con el propósito de reconquistar la Luna, pero teniendo como prioridad construir una base en su superficie para, desde allí, preparar el siguiente paso: las misiones tripuladas a Marte.

Para Germán Puerta, escritor y divulgador científico, “desde las misiones de los años 60 el objetivo era Marte, pero esto se fue aplazando por diferentes cuestiones, entre ellas el presupuesto. Ahora, con alianzas de la Nasa y empresas privadas, empezó una nueva era espacial en la que la exploración irá más lejos”.

La Luna será, en palabras de Puerta, “como un escalón a Marte, porque vencer la fuerza gravitacional de la Tierra es muy complejo. Se necesita alcanzar velocidades de hasta 11 kilómetros por segundo, utilizando, como en Artemis II, 2000 toneladas de combustible. Mientras desde una base lunar solo requieren velocidades de 2 kilómetros por segundo, desde allá sería más eficiente. Además, la Luna tiene helio, lo que puede ser una fuente de energía”.

La misión Artemis II despegó gracias al cohete SLS, que mide 98 metros y alcanza una velocidad de 39.400 kms/h. | Foto: AFP or licensors

Mauricio Medina, astrónomo caleño y coordinador de ciencias en el Planetario Yawa, explica el retraso de 54 años tuvo varias razones, “llegó el momento en el que para ir a hacer experimentos a la Luna o estudios de campo, no era necesario enviar a una persona”.

“Los viajes espaciales son de un riesgo gigantesco y el ser humano no está hecho para estas condiciones, menos para estar en otro cuerpo celeste. Entonces, tanto desde la parte humana, como desde la parte económica es una inversión enorme, deben indemnizar familias por cada viaje y una infraestructura costosísima. Así que si necesitan tomar muestras de suelo y analizarlas, eso lo puede hacer un robot y sale 1000 veces más barato y lo pueden dejar allá, con un ser humano es mucho más delicado”, agrega.

Cabe recordar que cuando el presidente J. F. Kennedy creó el programa Apolo a principios de los años 60 del Siglo XX, el presupuesto de la NASA representaba el 5 % del total de Estados Unidos. En la actualidad, la NASA solo recibe un 0,35 % de la inversión nacional, de ahí que trabajen en alianzas con empresas privadas.

Esta fotografía, facilitada por la NASA, muestra la Tierra vista a través de la ventana de la nave espacial Orión, fotografiada por el astronauta de la NASA Reid Wiseman. | Foto: AFP

En tiempos del programa Apolo solo tenían tecnología para ir y volver, “pero ahora con Artemis el siguiente paso es establecer una presencia sostenida en la Luna. Ya no es solamente ir a poner la bandera, hacer tres experimentos y poner un carrito en la Luna. Con los avances del presente la idea es crear una base lunar y eso sí es un proyecto muchísimo más ambicioso que se llevará a cabo en lo que falta de esta década y en la década de los 30 de este siglo”, subraya Medina, quien fue uno de los tres colombianos invitados a por la NASA a presenciar el despegue de Artemis II.

Apenas en 2022 se lanzó la misión Artemis I a la Luna, aunque no tuvo tripulación. Consistió básicamente en probar el cohete Space Launch System (SLS) y la cápsula Orión con simuladores humanos (maniquíes) para medir niveles de radiación y vibraciones, así como verificar el escudo térmico de la nave para el momento del descenso a la Tierra.

Fue con el lanzamiento de la misión tripulada Artemis II, este 1 de abril, que la humanidad volvió definitivamente a la Luna, por el momento solo orbitando el satélite, después de 54 años.

Desde 1972, cuando la misión Apolo 17, la última de este programa pionero, integrada por los astronautas Eugene Cernan, Harrison Schmitt y Ronald Evans, realizó un alunizaje y estuvieron tres días sobre la superficie lunar, ningún humano había regresado.

La cápsula Orión de Artemis II amerizó con éxito en el océano Pacífico, culminando sin contratiempos el histórico regreso de la misión lunar de la NASA. | Foto: AFP

La historia de la carrera espacial a la Luna empezó mucho antes. Para Germán Puerta puede remontarse un siglo atrás, en 1926, “cuando el ingeniero Robert H. Goddard creó el primer cohete de combustible líquido: medía 1 metro y se elevó 12 metros; ese fue un gran avance, llevábamos más de 1500 años con cohetería de pólvora, desde la invención china. Y 43 años después, el Apollo 11 alcanzó la superficie lunar. Aunque los primeros en llegar con una nave no tripulada fueron los rusos en 1959. Todo esto es una historia absolutamente asombrosa de la que estamos siendo testigos una vez más”.

La cápsula Orión amerizó en el Océano Pacífico cerca a la costa de California y, desde ya, la Nasa prepara la misión Artemis III, prevista para el 2027 y que será la segunda que volverá con tripulación, para probar los sistemas de acoplamiento en la órbita lunar, el último paso de verificación para que, entre 2028 y 2029, Artemis IV consolide el primer alunizaje del Siglo XXI.