Gustavo Petro volvió a ser protagonista en un nuevo altercado con representantes de instituciones políticas a nivel nacional.
Esta vez, la polémica ha corrido por cuenta de unas declaraciones que hizo acerca de Alejandra Barrios, la directora de la Misión de Observación Electoral, a propósito de la cada vez más próxima realización de las elecciones a Congreso y Presidencia.
Petro publicó la madrugada de este domingo, a través de su cuenta en X, que Alejandra Barrios “fue su amiga”, pese a que la directora de la MOE ha criticado sus denuncias sobre un supuesto fraude electoral.
“Alejandra fue amiga mía, pero la MOE se fundó para descubrir el fraufe, no para taparlo”, dijo Petro. Estas palabras fueron una respuesta a la entrevista que Barrios concedió al periódico El Tiempo, en la que se pronunció acerca de las denuncias que el Mandatario de los colombianos ha venido haciendo en cuanto a un posible fraude electoral.
“Cuando se generan narrativas de fraude electoral, no que se termina generando y sembrando en los ciudadanos es la semilla de la preocupación frente a la legitimidad de los resultados electorales”, dijo Barrios al periódico.
Petro señalo que: “Le pedí a la MOE que exigiera el código fuente del software de Thomas and Greg, que computa los resultados electorales de mesa, puesto y municipio, y la respuesta es silencio”.
El software de Thomas and Greg, empresa con la que el Presidente también ha tenido reparos en cuanto a la expedición de pasaportes, ha implicado desencuentros con otras de las figuras a cargo de las elecciones. El registrador nacional del Estado civil, Hernán Penagos, también fue objetivo de críticas por parte de Petro, recientemente.
En aquella ocasión, Petro había advertido que dejar casillas en blanco en los formularios E-14 podría facilitar alteraciones en los resultados y sostuvo que estos espacios deberían marcarse con una “X”.
“La Registraduría debe impedir este tipo de estímulos la fraude. El software a auditar no es solo el nacional sino el que computa las mesas en puestos de votación, municipios y departamentales. La auditoria debe hacerse con expertos en códigos fuente de partidos y del CNE”, dijo Petro.
Frente a estos señalamientos, Penagos aseguró que “no hay manera de que en Colombia se puedan alterar los resultados electorales. Son 860.000 ciudadanos, no funcionarios de la Registraduría, quienes cuentan los votos, diligencian y firman a mano cada acta. El conteo es público, con presencia de testigos, Procuraduría, Contraloría y observación internacional; todas las actas serán digitalizadas y siempre existe constancia física del proceso. Los datos del preconteo y del escrutinio deben coincidir exactamente con lo que aparece en cada acta electoral”.