Abelardo de la Espriella busca posesionarse como presidente de Colombia para el periodo 2026 a 2030, desde una guarnición militar en la ciudad de Popayán, en el Cauca, con el fin de enviar un mensaje de respaldo a la Fuerza Pública y a las regiones afectadas por el conflicto.
El sucesor de Gustavo Petro habló abiertamente de realizar este acto protocolario fuera de Bogotá; una propuesta que ya fue aprobada en la plenaria del Senado de la República, con una votación de 55 votos a favor y 32 en contra.
“El Senado de la República, en ejercicio de su independencia, voto a voto, aprobó la posesión del Tigre en Popayán, en la Casa de los Héroes de la Patria. La grandeza de los símbolos, del nuevo orden y del debate constructivo empieza a dar sus frutos: acuerdos por la Patria, acuerdos para los ciudadanos”, dijo De la Espriella en redes sociales.
En medio de la propuesta de De la Espriella, el senador de oposición y excandidato presidencial, Iván Cepeda, aseguró este viernes desde Valledupar que le preocupa que el presidente electo utilice la versión infundada del “voto fusil” para arremeter contra las poblaciones vulnerables del sur del país que votaron por su candidatura.
“Eso es una acusación en extremo irresponsable porque pone en la mira de distintos actores armados a poblaciones enteras, especialmente del sur del país y del suroccidente del país, como por ejemplo las poblaciones indígenas, que votaron de una manera copiosa y masiva a favor nuestro”, expresó el congresista.
Sostuvo que la narrativa del “voto fusil”, que la Misión de Observación Electoral (MOE) advirtió carece de sustento real y probado a partir de un estudio propio, busca ensombrecer los 4 millones de votos que obtuvo el Pacto Histórico en el sur y suroccidente del país.
Recordó que la representante a la Cámara, Aida Quilcué, quien fue su fórmula vicepresidencial, es del Cauca y sostuvo que le genera zozobra que de la Espriella quiera posesionarse en una guarnición militar “precedido por semejante relato”.
”Lo que a nosotros nos preocupa es que se quiera incentivar contra la población indígena, los movimientos campesinos, los movimientos sociales en el Cauca una acción represiva y violenta, así que llamamos la atención sobre ese hecho“, subrayó.
Frente a cualquier acto de violencia contra las poblaciones de esa región del país, el senador advirtió que no se quedará de brazos cruzados.
Reiteró que no reconoce la legitimidad del presidente electo, en razón a su juramento cuando se hizo ciudadano estadounidense, y señaló que el 7 de agosto hará un acto en Barranquilla al tiempo que se produzca la investidura presidencial, que será el inicio de su posición frente al Ejecutivo de desobediencia civil pacífica.
*Con información de Colprensa.