Cuenta la historia que un joven atlético estaba bañándose en un río caudaloso con su novia Liz.

A unos sesenta metros estaba una familia disfrutando también del río y el lindo día.

De pronto, oyeron los gritos de un adolescente que pedía socorro mientras el agua lo arrastraba.

Sin pensarlo, el joven se lanzó a la fuerte corriente y logró agarrar de un brazo el joven.

Este, muy atemorizado se agarró del cuello y casi hace ahogar a su salvador.

Al fin llegaron a la orilla y allí el joven le ayudó a soltar agua, respirar y ponerse bien.

Pasó el tiempo y el papá de ese adolescente descubrió que Liz tenía un cáncer agresivo.

Tenía un don premonitorio y eso le salvó la vida a Liz. Nota: Cosechas lo que siembras.

@gonzalogallog