Quizás hoy te sientes abrumado por las dificultades, crees que lo que vives no es justo y que no puedes afrontar los desafíos.

No alcanzas a soltar tu tristeza y las lágrimas se deslizan mientras solo ves densas nubes en tu cielo. ¿Dónde está Dios?

Está contigo y te da fuerzas, como lo estaba al lado de Jeshua mientras lo torturaban y luego lo clavaban a un madero.

Aparentemente, era totalmente injusto lo que él y su amada madre vivían en el monte calvario. No hay injusticias.

No te lo enseñaron, pero ellos, antes de encarnar, pusieron eso en su plan del alma para servir a la humanidad.

Tienes dos maneras de ver lo que llamas injusto:

1. Dios lo decide. Entonces tu fe se tambalea o muere.

2. Cada espíritu tiene libertad para trazar un plan de lo más importante de su vida, que incluye arduos aprendizajes.

Algo similar a las duras pruebas de un alpinista, deportista o estudiante universitario. Lee ‘El plan de tu alma’.