“Humberto Dorado es uno de esos nombres que no se pronuncian a la ligera. Cada vez que se menciona se activa una memoria colectiva tejida entre películas, obras de teatro, libreto, narraciones y, sobre todo, un compromiso constante con la cultura…”, expresó Margarita Díaz, directora del Festival Internacional de Cine de Cartagena de Indias, en el homenaje que se hiciera a Dorado Miranda el pasado año, al recibir la India Catalina.
Esa expresión compendia de manera justa lo que puede decirse de este director, actor, escritor, guionista y su presencia fundamental en la historia audiovisual de Colombia. A la una de la tarde de este sábado 5 de septiembre en Libera 2026, la Feria del Libro de No Ficción de la Universidad de los Andes, Dorado conversará con el físico Bernardo Gómez Moreno acerca de su visita al Laboratorio Fermi, en las llanuras de Illinois. Ahí participaron colombianos en el intento de ‘atrapar’ lo que se llamó el bosón de Higgs. El evento tendrá lugar en el Centro Regional para el fomento del Libro en América Latina y el Caribe, en la calle 70 de Bogotá.
Siendo muy niño Dorado representó su primer papel, una puesta en escena donde él guardó silencio y solo dijo “gracias”. A partir de entonces su familia y allegados conocieron su temprana afición a la lectura; leía largos fragmentos de El Quijote junto al lecho de un tío convaleciente.
Si tuviéramos que escribir una historia del teatro en Colombia, Dorado la acumula en su totalidad en los tiempos modernos, porque ha sido protagonista directo de esta gesta. De lejos, del ‘iglo XVIII y XIX le llegaron seguramente los ecos de mojigangas, entremeses, sainetes, y fue testigo afortunado del nacimiento del Festival Internacional de Teatro de Manizales y de la creación ahí del Teatro Los Fundadores.
Tiempos en que eran invitados como jurados a la capital de Caldas personajes como Pablo Neruda y Miguel Ángel Asturias. Todo el periplo de Humberto Dorado en el escenario colombiano, acaba de ser contado en su libro Desde el Principio, y otros escritos antes del guion, editado recientemente por Manuela López de Mesa y Luis Cantillo con el sello Ser Zanja.
Con prólogo de Daniel Samper Pizano el libro logra recopilar la vida de Dorado “desde el principio” y nos permite observar desde su prosa decantada y jocosa diversos momentos de la historia cultural de Colombia, así como antecedentes de las películas ‘Técnicas de duelo’, ‘Golpe de estadio’ y aquella de la cual García Márquez expresó que era la primera película “escrita en colombiano”. ‘La estrategia del Caracol’, cuyo guion le deparó aplausos por todo el mundo. Con guion original de Cabrera y de Ramón Jimeno, Dorado escribió en la Estrategia lo que llamó “un guion sobre un guion”. Esa tarea le permitió revisitar el centro de Bogotá, penetrar en los conventillos, apropiarse de una jerga y de todos los prolegómenos inherentes a un litigio de lanzamiento.
Como se sabe, los protagonistas de esta película, después de ires y venires, -Dorado representa ahí a un rábula que defiende los intereses de los propietarios- los vecinos puestos en la calle dejan un aviso que causó hilaridad en los teatros del mundo: “Ahí les dejo pintada su hp casa…”.
Pero Humberto fue también Maqroll en Ilona llega con la lluvia y su rostro es tan familiar a los colombianos, desde el cine y la televisión, como lo fue el del veterano actor Kepa Amuchástegui, con quien compartió.
Sus cuentos tienen la mejor factura, y uno se pregunta por qué no aparece en el registro literario colombiano. Leer sus crónicas es instalarse de verdad en los lugares que describe, de acuerdo a su técnica de director y actor de teatro: pensar en cuadros, tener ya la puesta en escena en la cabeza. Invitado a China, nos describe lugares que fueron concebidos en múltiplos de 9, y nos permite visualizar el Templo del Cielo, la Muralla, la plaza de Tiannamen, además de ofrecernos la receta original del pato laqueado, del cual era devoto Neruda.
En sus memorias, Pablo Neruda refiere cómo visitó en China un restaurante tan exclusivo que solo tenía una mesa, para probar esta exquisitez creada, -así lo afirma Dorado pues recibió esta historia en un restaurante de Beijing del cual da su dirección y teléfono-, por un chef imperial que debía crear un plato nuevo so pena de perder la vida. Dice que el hombre se escondió tras unos sicómoros pero los patos salvajes son ariscos. Finalmente logró atraparlos y darles una domesticidad propicia a la crianza en granjas.