Desarrollar conexiones sociales significativas no quiere decir tener muchos amigos, sino formar relaciones que sean mutuamente beneficiosas. Para crear y mantener contactos sociales significativos no es necesario nacer con un talento especial. Pero requiere de una habilidad que se puede aprender, entrenar y desarrollar. Es un arma poderosa para combatir la soledad, uno de los más graves problemas de la vida moderna. Gracias a las redes sociales hoy tenemos más ‘contactos’ que nunca, pero no es claro que tengamos más conexiones sociales significativas y reales. Estamos hiperconectados (superficialmente), pero profundamente desconectados al nivel que realmente importa.

Las conexiones sociales constructivas son vitales para tener una vida grata. Esto lo he confirmado a través de mi experiencia de muchos años con pacientes de todas las edades. El libro de David Robson* ofrece, con una claridad extraordinaria, una serie de “leyes” para construir conexiones sociales constructivas. A continuación, se enumeran las más potentes:

La cercanía física

La proximidad física es fundamental siempre, pero especialmente en momentos de crisis. Si bien la virtualidad presta un servicio, no reemplaza los contactos personales que alivian y crean confianza. Una conversación “cara a cara” de unos pocos minutos puede ser mucho más valiosa que cientos de chats o correos electrónicos.

Compartir valores fundamentales

Elegir personas con quienes compartimos valores fundamentales ayuda a fortalecer relaciones. Hace que los amigos y las parejas que elegimos nos hagan sentir bien. Pero no se trata, necesariamente, de buscar personas parecidas a nosotros. Las personas con características distintas, capaces de desafiarnos, nos brindan más oportunidades para aprender, enriquecernos y crecer emocionalmente.

La vulnerabilidad estratégica

Muy a pesar de las naturales resistencias, hablar de nuestros propios temores revela nuestra vulnerabilidad al interlocutor y puede fortalecer relaciones. Tal apertura invita al otro a responder de igual manera y genera confianza. Cuando solamente una de las partes se abre y la otra parte permanece cerrada, no se consolida la confianza. De hecho, puede crear distancia y fracturar la relación.

La regla de los 5 minutos

El contacto con otras personas no tiene que ser largo para ser significativo. Llamar o ver a un amigo o pariente de tiempo en tiempo sirve para mantener el vínculo vivo. Nuestro cerebro social está diseñado para el mantenimiento constante, no para eventos épicos.

El problema de la atención dividida

Las distracciones muestran falta de interés. El teléfono celular, por ejemplo, puede reducir la calidad de la conexión. Cuando estás con alguien y miras el teléfono, le comunicas: “Hay algo más importante que tu”. El solo hecho de tener el celular sobre la mesa baja la calidad de la conversación.

Las personas que tienen contactos diversos y establecen puentes, entre unos y otros, son más felices, disfrutan de una buena salud y probablemente viven más años.

*Robson, D. The Laws of Connection: The Scientific Secrets of Building a Strong Social Network, Pegasus Books, 2024.

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Nota: Frente a la tragedia debemos unirnos, y tener la certeza de una nación resiliente y generosa que se crece en la dificultad.