En la práctica del comportamiento uno de los retos más grandes es cómo mejorar el pronóstico de alguien que está ad-portas de caer en una adicción o que está luchando por salir de ella.
El alcoholismo es una enfermedad mortal que antes de acabar con la vida del adicto destruye todo lo que encuentra a su paso: familia, trabajo, vida personal y social, salud mental y física, matrimonios, patrimonios, etc.
El pronóstico del alcoholismo mejora cuando se cumplen los siguientes factores:
* El primero de ellos es la aceptación de la enfermedad por parte del adicto y el compromiso sincero de no seguir tomando. Si no hay este compromiso, no se ha dado el primer paso hacia su recuperación.
* No aceptar las promesas de disminuciones graduales de la ingesta ni que el enfermo se controle solo. Tales propuestas son distractores que llevan a perpetuar el problema.
* La ayuda es indispensable. Nadie puede combatir en solitario a un enemigo tan poderoso. La red de apoyo constituida por la familia y el experto en adicciones definirá un plan de tratamiento y se hará responsable de evaluar el progreso de las metas terapéuticas. El apoyo familiar y social es fundamental como refuerzo emocional, pues para la persona atrapada por el alcohol es muy importante saber que se lo ama, que no está luchando solo y que no se lo rechaza a él como persona. La que se rechaza con vehemencia es la enfermedad.
*La adherencia a la verdad. Ya que el adicto tiene una enorme facilidad para mentirse y mentirle al resto del mundo, solo cuando acepta haber estado mintiendo todo el tiempo empieza su verdadero proceso de recuperación. Ello es una prueba de que, finalmente, ha aceptado su enfermedad.
* La decisión de la familia del enfermo de ilustrarse sobre el problema. No excusarlo ni utilizar eufemismos que solo sirven para reforzar los comportamientos laxos y el consumo de alcohol. Las confrontaciones compasivas, francas y firmes le permiten a la familia poner la verdad sobre la mesa.
* No dejarse confundir por el adicto, que se vuelve un manipulador experto. Esas maniobras han contribuido a que se crea sus propias mentiras y, a través de ese mecanismo, impedirle diferenciar la realidad de sus propias fantasías.
* Las intervenciones deben ser tempranas, pues facilitan la recuperación oportuna al evitar la consolidación de patrones de consumo crónicos. Las acciones decididas son mucho más efectivas cuando se trata de jóvenes en quienes se empieza a ver una predilección por el alcohol. Es en ese momento cuando la voz de unos adultos responsables tiene más fuerza y mayores posibilidades preventivas.
* No olvidar los factores que ensombrecen el pronóstico: la carga genética, la gran tolerancia al alcohol, el entorno nocivo de consumo, la presión de pares, el fácil acceso al alcohol y las comorbilidades tanto médicas como psicológicas (depresión, ansiedad u otros trastornos mentales). Estos factores merecen capítulo aparte.
Nota: Mayor información sobre este tema en el Podcast de You Tube ‘Climent Climent’.