Pocas veces se ve en las relaciones internacionales cómo una amistad genuina, fraternal entre dos líderes se traslapa a los máximos intereses de sus naciones. La reciente visita del primer ministro de India, Narendra Modi, a Israel y su interacción con el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, tuvo escenas surrealistas de camaradería, pocas veces vista en visitas oficiales, a la vez que desarrollaron hasta la estratosfera la relación estratégica entre los dos países.

Israel e India comparten una serie de valores y una herencia histórica única. Dos milenarias civilizaciones con una religión común transformadas a dos modernos Estados-nación, cada una con su único idioma, hebreo e hindi, y una única identidad religiosa, cultural e histórica que ha evolucionado de una génesis de religión y de fe a una de nación y Estado. Dos pueblos con un destino manifiesto que han trasegado en el tiempo enfrentando las mayores dificultades y llegado hasta el día de hoy fuertes, erguidos y hermanados.

Aunque India e Israel apenas establecieron relaciones diplomáticas en 1992, por décadas hubo colaboración entre los servicios secretos de ambos países, el Mosad y el RAW. El colapso del imperio británico tras la Segunda Guerra Mundial dio origen a los modernos Estados de India -1947- e Israel -1948-, pero legó igualmente conflictos hasta la fecha sin solución, el de Cachemira entre Pakistán e India y el conflicto entre Israel y el pueblo palestino. El enemigo común: el terrorismo islámico apoyado por Estados vecinos que sufren ambos países ha sido uno de los catalizadores para solidificar la relación bilateral. En 2017, el mismo Modi fue el primer mandatario de India en visitar a Israel.

La relación entre ambos países fue elevada por Modi a la de una “asociación estratégica especial” con amplio intercambio en defensa, seguridad, tecnología, inteligencia artificial, agricultura, espacio, ciberseguridad, educación, finanzas y comercio. El 35 % de las exportaciones de defensa de Israel van a India.

Para Israel, la relación con la mayor democracia del planeta, potencia económica, líder de los Brics y del llamado Sur Global, reviste la mayor importancia en momentos que relaciones tradicionales del Estado judío con países de Europa y Norteamérica atraviesan dificultades.

Entre la docena de acuerdos firmados que se suman a los muchos ya existentes, Israel abrirá sus puertas a 50 mil trabajadores de India en los próximos años, un hito importante para un país cuyos mayores ingresos provienen de remesas, unos 125 mil millones de dólares en 2025.

En su discurso frente al parlamento israelí, Modi condenó el ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023, manifestó su apoyo al acuerdo de paz de Trump sobre Gaza y concluyó su discurso con las palabras “Am Israel Jai”, “el pueblo de Israel vive”, el caballito de batalla de los judíos especialmente desde aquel nefasto 7 de octubre de 2023.