El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a generar controversia internacional luego de asegurar que espera “tener el honor de tomar Cuba” durante su actual mandato. Las declaraciones, pronunciadas ante periodistas en el Despacho Oval, se dan en medio de una profunda crisis energética y social en la isla.

“Creo realmente que tendré el honor de tomar Cuba, de alguna manera”, dijo el mandatario al referirse a la isla caribeña. Acto seguido, aclaró que se refería a “liberarla o tomarla”, insistiendo en que la situación actual del país le permitiría actuar con mayor contundencia.

Durante la misma intervención, Trump también afirmó que considera a Cuba una nación debilitada y dejó una frase que rápidamente generó debate en medios y redes sociales: “Creo que puedo hacer lo que quiera, si quiere que le diga la verdad”.

Donald Trump, presidente de los Estados Unidos | Foto: El País/White House

Las palabras del presidente estadounidense llegan en medio de una compleja crisis energética y económica en la isla, que atraviesa apagones y dificultades para sostener el suministro de combustible.

El sistema eléctrico sufrió una desconexión total mientras el país intenta enfrentar escasez de petróleo, dificultades económicas y deterioro de la infraestructura energética. La situación ha generado largas interrupciones del servicio eléctrico que afectan a millones de ciudadanos.

El gobierno cubano ha atribuido parte de la crisis al bloqueo energético impulsado por Estados Unidos, que busca limitar el suministro de petróleo hacia la isla mediante sanciones y presiones a países y empresas que comercien combustible con La Habana.

El deterioro de las condiciones de vida también ha derivado en protestas en distintas ciudades para denunciar los apagones prolongados, la escasez de alimentos y las dificultades económicas que enfrenta la población.

Cabe mencionar que Estados Unidos ha impulsado medidas económicas y diplomáticas para aislar al gobierno cubano, incluyendo restricciones financieras y limitaciones al suministro de petróleo hacia la isla como parte de una estrategia que busca forzar cambios políticos en el país.

La situación se agravó tras el debilitamiento de Venezuela, uno de los principales socios energéticos de Cuba. Durante años, el petróleo venezolano fue un pilar fundamental para la economía cubana, por lo que su reducción ha generado un fuerte impacto en la vida cotidiana de la población.

La isla enfrenta un apagón general y protestas ciudadanas en medio de una grave crisis energética y económica que afecta a millones de habitantes. | Foto: El País

Trump ha sugerido que La Habana debería negociar con Estados Unidos para evitar un escenario más crítico, incluso ha advertido que el país caribeño debería “hacer un acuerdo antes de que sea demasiado tarde”.

Históricamente, las relaciones entre Estados Unidos y Cuba han estado marcadas por décadas de confrontación política, sanciones económicas y episodios de acercamiento temporal.

Aunque en 2014 ambos países iniciaron un proceso de normalización diplomática, ese acercamiento se debilitó en los años posteriores debido a nuevas sanciones.