Horas después de la destitución de Vladimir Padrino como ministro de Defensa de Venezuela, la gobernante interina Delcy Rodríguez anunció a su país que el exfiscal general y actual defensor del pueblo encargado, Tarek William Saab, tendrá un nuevo rol al interior del régimen chavista.

En ese sentido, a partir de ahora ejercerá como jefe de la ‘Gran Misión Viva Venezuela, Mi patria querida’, lo que significa que será su primer cargo en propiedad luego de salir de la Fiscalía.

“He designado a Tarek William Saab como Jefe de la Gran Misión Viva Venezuela, Mi Patria Querida, la cual estará adscrita al Despacho de la Presidencia de la República”, escribió Rodríguez a través de sus redes sociales.

Tarek William Saab fue fiscal general de Venezuela entre 2017 y 2026. | Foto: El País

Todo indica que será un rol para fortalecer la cultura venezolana. Según la información disponible, la ‘Gran Misión Viva Venezuela, Mi Patria Querida’ fue creada durante la administración de Nicolás Maduro para promover la identidad nacional por medio de manifestaciones populares, artesanía y patrimonio cultural.

“Saab tendrá la responsabilidad de continuar con esta gran misión para darle vida al alma, al ser nacional, a lo nuestro, lo tradicional, originario y popular; fortaleciendo nuestra identidad cultural y el orgullo de ser venezolanos“, agregó la gobernante interina.

Es de mencionar que la trayectoria institucional de Tarek William Saab ha tomado un giro radical, porque con este nuevo cargo se aleja del rol judicial que tuvo por casi nueve años como jefe del ente acusador venezolano, cooptado por el chavismo, siendo clave en las detenciones arbitrarias de presos políticos.

Con este nombramiento, se espera que en las próximas horas presente oficialmente su renuncia como jefe en interinidad de la Defensoría del Pueblo. Durante su corta gestión, tuvo protestas a las fueras de las instalaciones de la entidad por parte de estudiantes de la Universidad Central de Venezuela.

Saab es un abogado de 632 años de origen libanés, quien en sus tiempos libres se dedica a la poesía y a practicar el budismo.

Su nombramiento como fiscal general de Venezuela en el 2017 se dio con polémicas porque fue por la Asamblea Nacional Constituyente de dudosa legitimidad y no por la Asamblea Nacional ordinaria, tal como está establecido en la propia constitución del chavismo.

También se ha destacado por ejercer cargos políticos de elección popular como gobernador del estado de Anzoátegui entre 2004 y 2012 y diputado de la Asamblea Nacional entre 2000 y 2004.