La que es considerada “peor actuación” de su vida personal y profesional, lo llevó esta semana a renunciar a su membresía en la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas.
El estadounidense recibió el Óscar a Mejor Actor en la edición 94 de los premios, el pasado domingo, y aunque nadie duda de que es una estatuilla merecida, después de tres intentos infructuosos por llevársela —en más de tres décadas de carrera—, la decepción por su violenta reacción frente a un chiste infortunado del comediante Chris Rock sobre la alopecia de Jada Pinkett Smith ha sido generalizada.
“Estoy renunciando a mi membresía en la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas, y aceptaré cualquier consecuencia que la directiva considere apropiada”, anunció el pasado viernes Smith, quien abofeteó a Rock, como si se tratara de una escena de la película en la que hizo de ‘Muhammad Ali’, luego de que este improvisara una broma que no estaba en el libreto: “Jada te quiero, ‘G.I. Jane 2’, no puedo esperar a verla”, haciendo alusión a la película en la que Demi Moore es calva. Después, desde su asiento, Will le gritó a Chris: “¡Deja el nombre de mi esposa fuera de tu p**** boca!”, dejando a más de una estrella de Hollywood atónita.
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El pasado viernes Smith reconoció a través de su carta de renuncia: “Mis acciones en la 94° entrega de los premios de la Academia fueron ofensivas, dolorosas e inexcusables. La lista de personas a quienes herí es larga e incluye a Chris, su familia, muchos amigos y seres queridos, todos los asistentes y el público que lo presenció desde casa. Traicioné la confianza de la Academia. Privé a los otros nominados y ganadores de la oportunidad de celebrar y ser celebrados por su extraordinario trabajo. Estoy desconsolado”.
Afirmó, además, que quiere “volver a centrar la atención en aquellos que la merecen por sus logros y permitir que la Academia vuelva al increíble trabajo que realiza para apoyar la creatividad y el arte en el cine. Por ello, renuncio como miembro y aceptaré cualquier otra consecuencia que la Junta considere apropiada”.
Durante la ceremonia y después del incidente los asistentes vieron al protagonista de ‘Soy leyenda’ con el rostro bañado en lágrimas, justificando sus actos: “Parezco el padre loco, como decían de Richard Williams. Pero el amor te hará hacer locuras”, equiparándose con el padre de las tenistas Venus y Serena Williams, a quien interpreta en ‘King Richard’.
El actor Will Smith se le adelantó a la Academia, que había anunciado procedimientos disciplinarios contra El Rey del Rap por haber cometido un acto que atenta contra los estándares de conducta del mismo, e incluso contra la Ley de California y es tipificado como un delito.
Luego se excusó ante la prensa: “Me pasé de la raya y me equivoqué. Estoy avergonzado y mis acciones no expresan el hombre que quiero ser. No hay lugar para la violencia en un mundo de amor y bondad”.
El miércoles pasado, la Academia indicó en un comunicado que esa noche, después de los hechos que calificó como “traumáticos e impactantes de presenciar”, se le pidió al protagonista de ‘Hombres de Negro’ que abandonara el Teatro Dolby, pero el actor se negó y siguió en la fiesta. “Nos gustaría dejar claro que se le pidió a Smith que abandonara la ceremonia, pero este se negó, también reconocemos que pudimos manejar de forma diferente esta situación”, se lee en la declaración en la que se le notifica al “Señor Smith, con al menos 15 días de anticipación, para votar sobre sus violaciones y sanciones, y la oportunidad de ser escuchado de antemano por medio de una respuesta por escrito”.
Los miembros de la entidad fueron enfáticos en que Smith violó el código de conducta, enfrentándose a “la suspensión, la expulsión u otras sanciones”. Antes de emitir el comunicado, se realizó una reunión de emergencia de la junta directiva para valorar el asunto y horas antes, el actor se reunió con el presidente de esta, David Rubin, y la consejera delegada Dawn Hudson, vía Zoom por 30 minutos. Se disculpó con ambos, asegurando que era consciente de que habría consecuencias y tratando de explicar por qué estalló en ira.
Lo curioso es que el miércoles se celebró la primera reunión de los gobernadores (la junta directiva que representa a los 10.000 académicos) para debatir sobre lo sucedido, pero no se mencionó la llamada de Smith a Rubin y Hudson, afirmaron fuentes a Variety y a Deadline. Esto causó suspicacias entre directivos como Laura Dern, Whoopi Goldberg, Susanne Bier, Ava DuVernay o Steven Spielberg. “¿Por qué querrían ocultarnos algo así? Solo contribuye a crear una atmósfera de sospecha”.
A Rock la entidad le pidió excusas por lo sucedido, además de a todos los presentes. “Sr. Rock, le pedimos disculpas por lo que experimentó en nuestro escenario y le agradecemos su resistencia en ese momento. También nos disculpamos con nuestros nominados, invitados y espectadores por lo que ocurrió durante lo que debería haber sido una celebración”.
Se sabe que el comediante reaccionó pasivamente ante la agresión de Smith, porque en la escuela afrontó ataques de bullying por ser afroamericano y de baja estatura, lo que lo en algún momento lo llevó a ser violento con algún victimario. Después de esa situación, Rock evita al máximo las confrontaciones, aunque, según el humorista, su terapeuta le ha dicho que esa actitud no es sana, al permitir que los demás se aprovechen de él.
Will Parker, productor de la ceremonia de los Óscar, aseguró que en un principio pensó que todo era una broma pactada entre Chris y Smith, y que fue a ver al cómico en cuanto dejó el escenario. Le preguntó si el actor lo había golpeado y Rock le contestó: “Sí, acabo de recibir un golpe de Muhammad Ali”. Y aunque se puso en modo de broma, se notaba que estaba en shock. “Dijo que estaba bien, que no deseaba empeorar la situación. Su tono no era de represalia, ni agresivo ni enojado. Defendí lo que Rock quería en ese momento, que no era sacar a Smith”.
Solo la noche del miércoles Rock rompió el silencio en su show en la sala The Wilbur de Boston, con todos los tickets vendidos y la sala a rebosar de gente, pese a que los precios subieron tras los Óscar: “No quiero hablar de esa mier.... no he hablado con nadie, a pesar de lo que ustedes hayan oído”. Después, sin dar nombres, reconoció “estoy procesando lo que pasó”.
Es leyenda
El actor, de 53 años, es segundo en la lista de los cuatro hermanos Smith, nació el 25 de septiembre de 1968 en Pensilvania, Estados Unidos. Inició en el mundo del espectáculo siendo maestro de ceremonias del grupo de hip hop DJ Jazzy Jeff & The Fresh Prince. En 1990 firmó un contrato con la productora NBC donde debía protagonizar la comedia televisiva ‘The Fresh Prince of Bel-Air’.
Su actuación tuvo tanto éxito, que Will decidió dedicar su vida al mundo actoral. “Todos crecimos con su serie de El Príncipe del Rap, ese es uno de los papeles clásicos del actor”, comenta Jaime Ponce, periodista cultural, miembro activo de la Asociación Colombiana de Críticos y Periodistas del Cine.
Sobre esta figura de Hollywood reconocida como actor, productor de cine y televisión, rapero y productor discográfico estadounidense, Ponce asegura que “es un actor impecable, que se identifica por su frescura, a sus 53 años ha explorado de todo un poco, sobre todo la música. Se ha permitido evolucionar, funciona mucho con los medios digitales, publica cosas muy divertidas y las personas, por lo menos, se han visto una película donde él ha participado”.
Ha trabajado en más de 30, como protagonista o prestando solo su voz y ha sabido ganarse el cariño del público mundial con su participación en producciones de corte animado como ‘El Espantatiburones’ y en otras para espectadores más selectos como ‘Belleza oculta’. “Ha pasado por muchas facetas, no solo como actor de televisión, sino de cine, pasando por la producción,
características que lo convierten en un actor integral, que conquista al público porque pasa por campos como la representación de los derechos civiles de las comunidades afrodescendientes en su interpretación de Muhammad Ali o con producciones profundas en interpretación dramática como ‘En Busca de la Felicidad’”, dice Juan Carlos Romero, docente del programa de Cine y Comunicación Digital de la U. Autónoma de Occidente y del Instituto Departamental de Bellas Artes.
El actor tiene un fuerte vínculo con nuestro país, confirma Ponce, “en 2014 en su visita por Ibagué mostró su apoyo a la selección Colombia en su paso por el Mundial de Brasil 2014. Vino a conocer a Bomba Estéreo, a respaldarlos. Se enamoró de la ciudad amurallada cuando vino a filmar en 2018 ‘Gemini Man’ con Ang Lee”.
Buscando Felicidad
Williard Carroll Smith Jr, más conocido como Will Smith, hace poco presentó su libro bibliográfico ‘Will’, donde comparte con los lectores algunas partes de su vida íntima, entre los detalles más impactantes que se encuentran en el texto está que la imagen alegre y optimista que comparte en el mundo del espectáculo y con sus seguidores en redes sociales, en realidad es una fachada para esconder el dolor de una infancia traumática.
Como en ‘Belleza oculta’, Smith por muchos años no supo cómo afrontar el peso de las emociones frente a situaciones complejas en su vida. En una miniserie documental llamada ‘The Best Shape of my life’, el actor ha admitido que durante muchos años pensó en asesinar a su padre. Desde sus nueve años vio cómo este golpeaba a su madre, algo que lo llevó sentirse como un ‘cobarde’ por no tener el coraje de defender a la mujer que le dio la vida.
Después de que la esposa de Smith,
Jada, criticara la fiesta de cumpleaños que él planeó para ella en 2011, la pareja decidió separarse. Mientras lidiaba con esta crisis personal, el actor de ‘La Verdad oculta’ viajó a Perú, y participó en rituales con ayahuasca.
Una venganza que, sin embargo, nunca se llevó a cabo, a pesar de tener la oportunidad en el declive del patriarca, “mientras lo llevaba desde su dormitorio hasta el baño con cuidado, surgió en mi interior un pensamiento oscuro. El camino entre esas dos estancias pasa por la parte superior de las escaleras. Me detuve allí y reflexioné que podría empujarlo y quitármelo de encima fácilmente. Mientras las décadas de dolor, ira y resentimiento iban desapareciendo, negué con la cabeza y procedí a llevarlo al baño”, expresa Smith en su biografía.
Después de meditar sobre el peso de esos sentimientos oscuros, el protagonista de ‘Soy Leyenda’ comprendió que William Carroll Smith trató, a su manera, de ser un buen padre.
“Era violento, pero también estuvo en cada obra de teatro y recital que daba. Era alcohólico, pero estaba sobrio en los estrenos de cada una de mis películas. Escuchó cada uno de mis discos. Me visitó en todos los estudios de grabación (...) Ese perfeccionismo intenso con el que nos aterrorizó lo llevó también a poner cada día comida sobre nuestra mesa. Mantuvo a cuatro niños alimentados, vestidos y calzados y encontró tiempo para estar con nosotros”, cuenta el actor.
Esta especie de memorias las ha escrito con la colaboración del autor Mark Manson, presentando al hombre detrás del actor; contando también que ha pensando en suicidarse en varias ocasiones. A los trece años fue la primera vez que se le presentó esta idea, cuando su madre, Caroline Bright, se hartó de los abusos y la violencia de su marido y se marchó de casa. “Se fue a trabajar a la mañana siguiente y no regresó”, ha contado en distintas entrevistas el intérprete de 'Wild Wild West'. La razón por la que el actor no dio el paso para terminar con su vida tiene nombre propio, una mujer que durante toda su existencia buscó estar en paz con Dios, “En mi mente siempre escuchaba a ‘Gigi’ decir que suicidarse era un pecado”.
Como si se hubiese estado preparando para su protagónico en Hitch, al descubrir la infidelidad de su primera novia, Smith buscó refugio en la promiscuidad. En su libro cuenta que estaba sufriendo por desamor, pero que “no existe una píldora para ese tipo de dolores”, así que empezó a experimentar con la homeopatía y el sexo desenfrenado con numerosas mujeres. Solución que le dejó desastrosos resultados, además de sentir que estaba actuando contra sus principios, “en mi mente, por mi educación cristiana, sabía que estaba en pecado”; desarrolló una reacción psicosomática al clímax hasta el punto de sentir náuseas al momento de llegar a este.
Este y otros episodios consiguió superarlos, aprendiendo a conocerse y reconciliándose consigo mismo. “Lo que hice fue limpiar mi mente, permitirme saber que está bien ser cómo soy y ser quién soy”, expresa en su libro publicado en 2021.
Su vida de casado no ha estado libre de dramas, hace diez años su esposa manifestó en público que tenían una relación abierta. “El matrimonio para nosotros no puede ser una prisión”, expresó en su biografía, en la cual también admitió que si bien fue inicialmente monógamo, luego decidieron abrirlo para seguir juntos. “Ya no podíamos fingir. Ambos éramos miserables y claramente algo tenía que cambiar”.
Decisión con la que los dos se han sentido cómodos, “siempre le he dicho a Will: yo estoy aquí como tu socia, él tiene que decidir quién quiere ser y eso no me corresponde a mí. Yo lo apoyaré”, ha expresado Jada.