Roldanillo se prepara para una noche donde la salsa deja de ser solo memoria y se convierte en presente vivo, en relevo generacional y en celebración colectiva.
El sábado 17 de enero, a partir de las 8:00 de la noche, el Parque Principal Elías Guerrero será el punto de encuentro del Songorocosongo Salsa Fest, un evento que marca un hito en la historia cultural del municipio y del norte del Valle del Cauca.
“Los invito para el 17 de enero, en el Parque Elías Guerrero, para que gocemos de lo lindo”, expresó Edgar Cruz, integrante de Songorocosongo, al confirmar la realización del festival.
“Este evento se llama Songorocosongo Salsa Fest y es el primer festival juvenil y de orquestas de salsa emergentes de este tipo en el Norte del Valle”, destacó Edgar Cruz, uno de los miembros de este colectivo cultural.
El festival nace con un objetivo claro: darle protagonismo a la nueva generación de salseros, desde niños hasta jóvenes músicos que hoy mantienen vivo el género en los barrios y municipios de la región.
“Es la primera vez que dirigimos la salsa a la cultura joven de nuestra comunidad de Roldanillo y del norte del Valle, para darle un enfoque a esa nueva generación, desde lo infantil, juvenil y las bandas emergentes”, explicó Cruz.
La apuesta no cambia la esencia del movimiento salsero, pero sí ajusta el foco.
“El concepto como tal no ha cambiado, lo que hacemos es darle la relevancia que tienen los jóvenes y los niños dentro de la música de nuestra región”, subrayó Fernando Cruz, otros de los miembros de Songorocosongo.
Un festival gratuito, abierto y participativo
El Songorocosongo Salsa Fest será un evento totalmente gratuito, pensado como un espacio de encuentro ciudadano, familiar y comunitario. La invitación es a vivir la salsa de manera activa, no solo como espectadores.
“Traigan sus guiros, maracas, su campana, para que gocemos de lo lindo”, insistió Edgar Cruz, quien además adelantó que la noche tendrá un show sorpresa.
Las protagonistas de la tarima serán orquestas juveniles y emergentes, muchas de ellas ya conocidas por el público local.
“Son bandas juveniles que ya hemos tenido en el pueblo y ahora vamos a reivindicar su posición, para que tengan el lugar que merecen dentro del concepto de la salsa”, explicó.
Para los organizadores, el festival también tiene un valor simbólico: demostrar que la salsa no solo sobrevive, sino que se transforma y se renueva desde las nuevas generaciones.
Songorocosongo: una comunidad salsera que crece desde el territorio
Detrás del festival hay un proceso colectivo que se ha venido construyendo en el tiempo. Songorocosongo es mucho más que un evento: es una comunidad salsera local y regional que ha ido creciendo a partir del trabajo cultural y la conexión con la gente.
“Songorocosongo es una comunidad salsera que ha venido creciendo gracias a los eventos que hemos llevado y que le hemos brindado a la comunidad”, explicó Fernando Cruz, colaborador del colectivo.
“Es muy bonito ver niños, jóvenes y familias completas disfrutando de manera sana nuestra cultura salsera”.
Desde el colectivo destacan el valor social de estos espacios, especialmente en tiempos donde muchos creen que el género ha perdido vigencia. “
Muchos piensan que la salsa ya no está, pero la salsa está más viva que nunca”, afirmó Cruz. “Lo que estamos haciendo es rescatarla, mostrarla y vivirla en comunidad”.
El Songorocosongo Salsa Fest apunta precisamente a eso: compartir en un ambiente sano, familiar y cultural, donde la música sea excusa para el encuentro, la identidad y el orgullo regional.
“La experiencia que vamos a vivir el 17 de enero va a ser fenomenal, con orquestas emergentes, artistas importantes y un público que viene a gozar de manera espectacular”, agregó Fernando Cruz.
Presencia digital, identidad gráfica y expansión del movimiento
Songorocosongo también entiende que la salsa hoy se vive en la calle y en lo digital. Por eso, el colectivo ha fortalecido su presencia en redes sociales como punto de encuentro y difusión.
“Nos pueden encontrar en Instagram como @songoro.cosongo.rolda”, explicaron Cristian García y Liz Rodas, integrantes del equipo.
“Allí van a encontrar toda la información, los eventos que vienen y contenido exclusivo de esta comunidad salsera que nace en Roldanillo y que esperamos se expanda por todo el Valle del Cauca y Colombia”, agregaron.
El proyecto también se expresa a través de lo visual y lo gráfico. Desde afiches hasta merchandising, la identidad de Songorocosongo se construye con símbolos propios de la salsa.
“Estamos publicando todo el contenido gráfico que hacemos y también desarrollando merch: camisetas, campanas, güiros y otros elementos relacionados con la salsa y con Songorocosongo como movimiento”, explicaron.
Apenas en etapa de crecimiento, el colectivo ya tiene claro el camino: fortalecer la cultura salsera desde la base, desde los jóvenes y desde el territorio, con eventos como el Songorocosongo Salsa Fest como bandera.
El 17 de enero, Roldanillo no solo tendrá una noche de música. Tendrá una declaración colectiva: la salsa sigue viva, joven y caminando al ritmo de su gente.