En un ambiente musical saturado por procesadores de voz y ritmos programados, Los Trí-o rinden homenaje a lo acústico y al romance a través de su álbum Orgánico, el cual nace de la necesidad de reencontrarse con la esencia más básica y pura del género que los hizo famosos: el bolero de trío.
El proceso de creación fue un retorno a la fraternidad. Los integrantes, que hoy residen en diferentes países y lideran proyectos diversos —como Esteban Luis en la música popular o Manuel en el sector empresarial—, se “encerraron” en un estudio en Villavicencio, Meta.
El anfitrión y pieza clave de este regreso fue el reconocido guitarrista y productor John Harvey “D’Artagnan”, quien ha trabajado con el maestro Andrés Cepeda y trabajó con ellos en sus inicios en 1998.
“Fue como volver a vivir hace 20 años”, afirma Manuel. En lugar de sesiones virtuales y envíos de archivos digitales, el grupo optó por la convivencia. Esta dinámica permitió que el álbum capturara sentimientos reales y armonías vocales únicas.
El sonido se sostiene sobre lo fundamental: requinto, guitarras, bajo, tres voces y una percusión minimalista donde el cajón peruano es el único invitado externo para dar cuerpo a las composiciones.
El repertorio de Orgánico equilibra la nostalgia con la novedad. Incluye clásicos como “Sabor a mí” y “Amnesia”, interpretados bajo arreglos vocales inéditos que buscan refrescar estas joyas del cancionero latino.
El grupo no se queda solo en el recuerdo; el álbum incluye una pieza inédita compuesta por Esteban, titulada “Y si decides”, demostrando que el bolero sigue siendo un lenguaje vivo.
Con este lanzamiento, Los Trí-o envían un mensaje a las nuevas generaciones: que descubran el bolero como el “género origen” de la música romántica latina.
La respuesta del público ya ha empezado a generar frutos, despertando un interés renovado por ver este concepto acústico en los escenarios. Para Los Trí-o, Orgánico es la prueba de que, después de 100 años, la sinceridad de una guitarra y una voz sigue siendo más poderosa que cualquier algoritmo.
El proceso, liderado por el productor John Harvey “D’Artagnan”, permitió al grupo explorar una libertad creativa sin precedentes. Al eliminar elementos como la batería, las congas y los efectos digitales, las voces quedaron al desnudo. “Al dejar solo lo acústico, se realza el arreglo vocal. Quisimos que cada canción tuviera una versión armónica única”, explica Manuel.
Este enfoque presentó desafíos técnicos considerables, especialmente en temas como “Amnesia”, por su complejidad armónica, y en la icónica “Sabor a mí”, donde el reto fue imprimir un sello propio a una obra universalmente conocida.
Uno de los puntos más emotivos del disco es la inclusión de “Dile que por mí no tema”, una guaracha que sirve de homenaje a Celia Cruz. La historia se remonta al año 2001, cuando unos jóvenes Trí-o representaron a Colombia en el histórico especial Azúcar, compartiendo escenario con leyendas como Marc Anthony y Gloria Estefan. En esta nueva versión, D’Artagnan cambia el requinto por el cuatro puertorriqueño, logrando un sonido básico y auténtico que celebra aquel hito en su carrera.
La formación actual combina la experiencia con la renovación: Juan Manuel aporta frescura y energía; Manuel lidera la estructura organizacional y las segundas voces; y Esteban, como primera voz y compositor del tema inédito “Y si decides”, mantiene el sentimiento característico. Juntos, defienden la vigencia del bolero como una respuesta a la necesidad actual de lo “real” y lo “auténtico”, algo que las nuevas generaciones han comenzado a etiquetar como vintage.
Pese a haber sido nominados al Grammy Latino y ganadores de premios Billboard, Los Trí-o mantienen los pies en la tierra. Su expectativa no es conquistar algoritmos de TikTok, sino apelar al “voz a voz”. “No somos tan presentes en redes sociales... somos generadores de música. Queremos que la gente sea nuestro propio influencer”, concluye Manuel. Con Orgánico, el grupo demuestra que la sinceridad de una guitarra y tres voces sigue siendo el lenguaje más potente de la música romántica latina.