El bolsillo de los hogares colombianos que cuentan con asistencia en las labores del hogar experimentará un fuerte remezón económico durante las próximas semanas.

La proximidad del desembolso prestacional de mitad de año coincide con la entrada en vigencia de las nuevas directrices gubernamentales que buscan saldar una deuda histórica con un sector tradicionalmente desprotegido.

La proximidad del desembolso prestacional de mitad de año coincide con la entrada en vigencia de las nuevas directrices gubernamentales. | Foto: Gemini

Las dinámicas de liquidación económica cambiaron radicalmente debido a la aprobación de las nuevas normativas de contratación en el país. Esta situación obliga a los jefes de hogar a replantear la contabilidad interna antes de que venza el plazo legal para realizar la respectiva consignación a sus trabajadoras.

La obligatoriedad de este beneficio se mantiene vigente para todo el territorio nacional sin distingo de la modalidad contractual. Incluso las personas que prestan sus servicios por días o aquellas que no cuentan con un documento físico firmado tienen el respaldo absoluto de la legislación para exigir este dinero.

La gran novedad para este periodo radica en los componentes técnicos que integran la base del dinero que se va a transferir. Anteriormente, la costumbre generalizada se limitaba a promediar el sueldo básico pactado junto con el respectivo subsidio de transporte decretado por el Gobierno Nacional.

A partir de este ciclo, el Ministerio del Trabajo exige una rigurosidad absoluta en el registro diario de las jornadas. Los empleadores naturales tienen la obligación de indexar detalladamente factores que antes se pagaban de manera informal o simplemente se pasaban por alto en las cuentas del mes.

Dentro del nuevo engranaje de liquidación, se deben sumar de forma obligatoria las horas extras acumuladas en el semestre. Del mismo modo, cobran un peso financiero importante los recargos por actividades desarrolladas en días dominicales o festivos, cuyos porcentajes experimentaron un incremento representativo.

El factor que más impactará el presupuesto familiar es la modificación del reloj laboral para las jornadas nocturnas. La ley determina ahora que el horario de la noche empieza a correr a partir de las 7:00 p.m., lo que amplía el margen de recargos para el personal del hogar.

El pago de mitad de año, que vence el 30 de junio de 2026, ahora obliga a los empleadores a incluir horas extras y recargos. | Foto: Montaje El País

Muchas empleadas que apoyan las labores de cocina, cuidado de menores o asistencia en eventos nocturnos entran ahora en este rango protegido. Al acumular estas horas adicionales entre los meses de enero y junio, el saldo final de la prima se elevará significativamente en comparación con periodos anteriores.

Para aplicar la fórmula matemática estandarizada de forma correcta, se deben consolidar todos estos ingresos variables acumulados. La operación legal exige multiplicar esa totalidad de ingresos por los días efectivamente laborados durante el semestre y, posteriormente, dividir el resultado entre 360 días.