Es común que cajeros de tiendas como el D, el ARA o el ísimo pidan el número de cédula antes de finalizar la compra, un hábito que se repite con todos los compradores de estos sitios.
Dicha práctica no es solo un capricho del negocio o el cajo. Por el contrario, responde a las reglas que fija la DIAN en cuanto al manejo de facturas y el registro de las ventas que estas superficies realicen a lo largo del día, todos los días del año.
Cabe recordar que en el país la DIAN exige que muchos comercios tengan dispuesta entre sus políticas el uso de la facturación electrónica, lo que significa que cada compra que se realice dentro del establecimiento puede quedar registrada en un sistema digital, con el propósito de facilitar el seguimiento a la hora de calcular las obligaciones tributarias tanto de los consumidores como del local en sí.
Para emitir una factura completa, el sistema requiere de los datos del comprador, entre los que están el documento de identidad. Este número permite que la venta quede asociada a una persona.
Pese a que no es obligatorio cuando se trata de pequeñas compras, como las de un cepillo de dientes o un jabón para lavar la loza, varios supermercados solicitan este documento de forma genérica para evitar errores en el registro. De esta manera queda asegurada la entrega de la información a la DIAN de manera organizada.
En el caso de que una persona no dé su número de cédula, el sistema suele generar un documento simple, conocido como tiquete o factura sin identificación. Este comprobante cumple una función básica: mostrar el valor pagado. Por el contrario, cuando se entrega la cédula, el sistema genera una factura con identificación. Dicha factura contiene muchos más datos puede ser utilizada para algunos trámites, como soportes de gastos personales o procesos contables, en el caso de que se trate de trabajadores independientes o empresas.
Según lo dio a conocer Noticias Caracol, en diálogo con el encargado de uno de los puntos Ara en la capital del país, el uso de la cédula también ayuda a los supermercados a llevar un control de sus ventas. Por ejemplo, si una persona requiere el cambio de un producto, el sistema puede ubicar la compra con mayor facilidad si esta está ligada a un número de documento, lo que reduce la posibilidad de que haya problemas y evita discusiones en el punto de venta.