Obtener un aporte económico para la compra de casa propia es el sueño de miles de familias, pero un error común en el proceso de postulación puede convertir ese objetivo en una pesadilla.

Según el especialista en vivienda y crédito hipotecario, Leo Ramírez, manipular la información sobre los ingresos reales para intentar acceder a un beneficio económico superior es una práctica que, lejos de ayudar, suele terminar en la pérdida definitiva del subsidio y una sanción administrativa que bloquea cualquier solicitud futura durante una década.

Obtener un aporte económico para la compra de casa propia es el sueño de miles de familias. (Imagen de referencia) | Foto: El País

El problema radica en la diferencia de cifras que algunos solicitantes reportan ante distintas entidades.

Muchos buscan declarar ante la caja de compensación que devengan menos de dos salarios mínimos para obtener el monto máximo del subsidio, mientras que, paralelamente, informan al banco sobre ingresos mucho más elevados para asegurar la aprobación de un crédito hipotecario mayor", explica Ramírez.

Esta estrategia, aunque parece ingeniosa, es detectada fácilmente mediante los cruces de datos que las entidades realizan actualmente.

Las cajas de compensación no actúan de manera aislada, el proceso de verificación incluye un análisis exhaustivo que cruza certificados laborales, extractos bancarios y reportes de seguridad social. Cuando se detecta que los datos no coinciden, el proceso es detenido inmediatamente.

Las cajas de compensación no actúan de manera aislada, el proceso de verificación incluye un análisis exhaustivo. (Imagen de referencia) | Foto: El país

Si la mentira es comprobada, las consecuencias son drásticas, no solo se niega el desembolso, sino que el solicitante es sancionado severamente, quedando inhabilitado para aplicar a cualquier programa de vivienda durante los siguientes 10 años.

Para evitar inconvenientes, la recomendación es presentar siempre información veraz que esté debidamente soportada por documentos oficiales. Antes de realizar la postulación, los hogares deben verificar que todos sus registros financieros sean consistentes y cumplan con los requisitos específicos definidos por su caja de compensación.

La transparencia es la única garantía para asegurar que el proceso de adjudicación se realice de manera exitosa y sin riesgos futuros.

Por otro lado, mientras los hogares se preparan para aplicar, surgen nuevas oportunidades con enfoques diferenciales. Un ejemplo de ello es la reciente iniciativa del Instituto de Vivienda de Interés Social y Reforma Urbana de Bucaramanga (INVISBU), que ha habilitado un subsidio complementario para víctimas del conflicto armado.

Este beneficio busca sumar esfuerzos a los subsidios principales obtenidos a través de las cajas de compensación, priorizando a grupos poblacionales vulnerables como madres cabeza de hogar, adultos mayores y personas con discapacidad.

Los interesados en este programa pueden acercarse a las oficinas del INVISBU en Bucaramanga para recibir asesoría personalizada y verificar el cumplimiento de los requisitos establecidos.