Colombia inició una transformación estructural en la manera en que los ciudadanos interactúan con el sistema financiero. Con la entrada en vigor del Decreto 0368 de 2026 el pasado 7 de abril, el país adoptó el Sistema de Finanzas Abiertas (SFA), un modelo que devuelve a las personas el control sobre su información económica para facilitar el acceso a mejores servicios.

Este cambio de paradigma es el eje central del informe “Finanzas abiertas e inclusión financiera en Colombia: elementos fundamentales para su implementación”. El documento, elaborado por la Mesa de Trabajo Intersectorial de Inclusión Financiera, se presenta este jueves 30 de abril en el auditorio Alfonso Quintana de la Universidad Javeriana en Bogotá.

Representantes de la Mesa de Trabajo Intersectorial de Inclusión Financiera durante la presentación del informe sobre finanzas abiertas en la Universidad Javeriana de Bogotá, donde se analizaron las oportunidades de este sistema para la economía nacional. | Foto: GUILLERMO TORRES REINA

El poder de la información en manos del ciudadano

Bajo el modelo tradicional, el historial de pagos, ahorros y créditos permanecía bajo llave en cada entidad bancaria. Ahora, el principio de finanzas abiertas establece que los datos pertenecen al usuario. Según Soraya Husain Talero, directora de Investigación de la Fundación WWB Colombia, esto permite que cada persona decida qué comparte, con quién y para qué propósito específico.

La gran apuesta de este sistema es la visibilización de sectores históricamente excluidos. El informe destaca que actividades cotidianas, como el pago de servicios públicos o las dinámicas de micronegocios, pueden convertirse en datos válidos para evaluar la capacidad de pago. Esto abriría las puertas del crédito formal a millones de colombianos cuyas economías hoy son “invisibles” para la banca tradicional.

El cierre de brechas digitales y la simplificación del consentimiento informado son dos de los desafíos clave identificados para que el sistema de datos abiertos se traduzca en una inclusión financiera real para los pequeños comerciantes. | Foto: El País

Desafíos técnicos para una inclusión real

Para que esta transición no se quede solo en el papel, la Mesa de Trabajo identifica retos urgentes en su implementación. Entre ellos sobresalen la creación de interfaces accesibles para garantizar un consentimiento informado, la interoperabilidad segura entre diferentes entidades y, especialmente, el cierre de la brecha digital para que la tecnología no se convierta en una nueva barrera.

Sofía Botero, coordinadora técnica de Clefi, advierte que el empoderamiento ciudadano depende de fortalecer la confianza y garantizar una gobernanza sólida de los datos. Por su parte, Lina Montoya, directora ejecutiva de Interactuar, subraya que este avance exige decisiones informadas para evitar concentraciones de información que limiten los beneficios reales para los pequeños emprendedores y ciudadanos de a pie.

Este artículo fue creado con ayuda de una inteligencia artificial que utiliza machine learning para producir texto similar al humano, y curado por un periodista especializado de El País.