El auxilio de transporte es un beneficio que reciben millones de trabajadores en Colombia para ayudar a cubrir los gastos de desplazamiento entre su lugar de residencia y el sitio donde desarrollan sus labores.
Sin embargo, existe otro auxilio que, en determinados casos, reemplaza este pago y que también debe ser reconocido por los empleadores.
Se trata del auxilio de conectividad digital, una prestación dirigida a los trabajadores que cumplen sus funciones bajo modalidades remotas y que, por lo tanto, no requieren trasladarse diariamente a una oficina o centro de trabajo.
La normativa vigente establece que este beneficio aplica para empleados que desarrollan sus actividades desde sus hogares y que mantienen una relación laboral formal con su empresa, bajo condiciones de subordinación y cumplimiento de horarios o turnos establecidos.
Esto quiere decir que, aunque no deban desplazarse físicamente para cumplir con sus obligaciones, continúan vinculados laboralmente y sujetos a las condiciones propias de un contrato de trabajo.
¿Quiénes tienen derecho al auxilio de conectividad?
La legislación señala que este beneficio está dirigido a trabajadores que devengan hasta 3.501.810 de pesos mensuales.
Para 2026, el valor reconocido por concepto de auxilio de conectividad digital corresponde a 249.095 pesos al mes, la misma cifra fijada para el auxilio de transporte.
Aunque este pago no constituye salario en sentido estricto, la norma determina que sí debe ser tenido en cuenta dentro de la base de liquidación para efectos laborales.
De esta manera, el auxilio conserva relevancia en el cálculo de determinadas prestaciones y obligaciones derivadas de la relación laboral.
La medida tiene impacto sobre una población significativa de trabajadores en el país. De acuerdo con cifras del Dane, el número de personas que desempeñan sus labores desde casa puede acercarse al millón.
De ese total, alrededor de 300.000 trabajadores perciben ingresos de hasta dos salarios mínimos, condición que los ubica dentro del grupo potencialmente beneficiario de este auxilio.
Uno de los aspectos que más recalca la normativa es que el auxilio de conectividad digital y el auxilio de transporte no pueden pagarse de manera simultánea. Esto significa que un trabajador deberá recibir uno u otro, dependiendo de las condiciones bajo las cuales desempeñe sus funciones y de si requiere o no desplazarse a un lugar físico para cumplir con su jornada laboral.
Por esa razón, quienes trabajan completamente desde casa y cumplen los requisitos establecidos por la ley podrían acceder al auxilio de conectividad digital como reemplazo del tradicional subsidio de transporte.