Comprar una vivienda suele implicar revisar aspectos como los acabados, la iluminación o el tamaño de los espacios. Sin embargo, especialistas en diseño residencial advierten que existe una prueba sencilla que puede ayudar a identificar uno de los factores que más influyen en la calidad de vida dentro de un inmueble: el ruido.
De acuerdo con expertos del sector, durante la visita a un apartamento modelo, los compradores deberían cerrar puertas y ventanas, permanecer unos segundos en silencio y escuchar atentamente los sonidos que ingresan desde el exterior o desde otras áreas de la edificación.
Según explican, este ejercicio permite tener una idea aproximada de las condiciones acústicas que podrían experimentar los residentes durante las noches o en su rutina diaria. El nivel de aislamiento frente al ruido depende de decisiones de diseño y construcción que, en muchos casos, no son visibles durante un recorrido tradicional por el inmueble.
El confort acústico es considerado por los especialistas como uno de los aspectos más importantes al momento de elegir vivienda, aunque también figura entre los menos evaluados por los compradores. La presencia constante de ruido puede afectar el descanso, la concentración y la percepción general de bienestar dentro del hogar.
Los expertos señalan que la revisión de una vivienda no debería limitarse a la apariencia de los espacios. Factores como la ventilación, la iluminación natural, la distribución y el confort térmico también pueden incidir en la experiencia de quienes habitan el inmueble.
En el caso de la iluminación, recomiendan analizar cómo cambia la entrada de luz durante diferentes momentos del día, mientras que para evaluar la ventilación sugieren observar la orientación de la vivienda y el aprovechamiento de las corrientes de aire.
Asimismo, aconsejan revisar la capacidad de almacenamiento, la distribución de clósets, las zonas de circulación y la funcionalidad de espacios como la cocina, donde aspectos como la ventilación, el espacio para electrodomésticos y la comodidad de movimiento pueden marcar diferencias a largo plazo.
Para Luis Guillermo Cantor, director de diseño de Cusezar, las características que más valor aportan a una vivienda no siempre son las más visibles. “En vivienda, el nuevo lujo es la precisión. Es sentir que todo está resuelto: la luz, el silencio, el orden, la circulación, los materiales, la manera en que la casa acompaña la rutina y no la complica”, afirmó.
El especialista agregó que elementos como una adecuada planeación de la iluminación, instalaciones funcionales y condiciones de confort bien resueltas pueden incrementar el valor de una vivienda con el paso del tiempo. “El lujo no está en lo que se exhibe, sino en lo que acompaña la rutina con calma y coherencia”, concluyó.