La producción de café comenzó a mostrar señales de estabilización, luego de tres meses de caídas pronunciadas y alcanzó en abril una cosecha de 697.000 sacos, lo que representa una disminución marginal de 1 % frente a los 703.000 sacos registrados en el mismo mes de 2025.
Así lo dio a conocer el gerente general de la Federación Nacional de Cafeteros, Germán Bahamón, quien explicó que este comportamiento confirma una reactivación gradual de la cosecha, aunque con rezagos asociados a las lluvias, especialmente en los departamentos del sur del país, donde la maduración del grano se ha visto afectada.
“Esperamos que en mayo, particularmente en la segunda quincena, se evidencie con mayor claridad la salida de la cosecha”, señaló.
De acuerdo con cifras del gremio, en el acumulado de los últimos 12 meses (mayo de 2025 a abril de 2026), la producción se ubicó en 12,4 millones de sacos, frente a 14,9 millones del periodo anterior, lo que equivale a una caída de 17%.
Asimismo, en lo corrido del año cafetero, la producción sumó 6,9 millones de sacos, en comparación con los 9,3 millones del ciclo previo, lo que representa una reducción de 26 %.
Las exportaciones también reflejan el menor volumen disponible. En abril se despacharon 682.000 sacos, frente a 802.000 en el mismo mes de 2025, lo que supone una caída de 15 %.
En los últimos 12 meses, las exportaciones alcanzaron 11,9 millones de sacos, con una disminución de 7 % frente al periodo anterior.
“A pesar de este contexto, la Federación mantiene una participación sólida en las exportaciones: en los últimos 12 meses exportó 2,5 millones de sacos, con un crecimiento de 5% frente al mismo periodo anterior, alcanzando una participación de 21,1%”, agregó Bahamón.
Entre tanto, las importaciones estimadas en los últimos 12 meses se ubicaron en 1,35 millones de sacos, mientras que el consumo interno alcanzó los 2,3 millones de sacos.
“La Federación continúa monitoreando con rigor técnico la evolución de la cosecha y fortaleciendo las estrategias orientadas a mejorar la productividad y resiliencia del parque cafetero, con el objetivo de proteger el ingreso de las familias caficultoras y mantener la solidez del café colombiano en los mercados internacionales”, recalcó el líder gremial.