Los gremios del Valle del Cauca han expuesto varias preocupaciones sobre el aeropuerto Alfonso Bonilla Aragón, que desde septiembre de 2025 está operado por la Aerocivil, debido a que el contrato de concesión con Aerocali terminó.
Desde la región se ha solicitado que el Gobierno Nacional agilice la nueva concesión, pero dicho proceso no ha avanzado como se esperaba y hoy aparecen alertas ciudadanas por un aparente descuido en el mantenimiento de la terminal aérea.
Juan Manuel Sanclemente, director del Comité Intergremial y Empresarial del Valle, Ciev, le contó a El País que el cronograma para sacar la licitación para concesionar nuevamente el Alfonso Bonilla Aragón ha cambiado unas 16 veces y que hoy no es claro en qué está ese proceso.
Recordó el líder gremial que la iniciativa privada para administrar el aeropuerto se viene discutiendo hace unos 10 años.
“Hemos tenido 16 cronogramas que se han ido incumpliendo. La última reunión fue en diciembre del 2025, en la que se dijo que en diciembre de 2026 saldría la licitación. Sin embargo, cambiaron a todo el mundo en la Aerocivil, en la ANI y eso genera un reproceso complejo, de tal forma que hoy no sabemos si hay doliente o no”, señaló.
Para que salga adelante la iniciativa privada se deben poner de acuerdo la Aeronáutica y la Agencia Nacional de Infraestructura, ANI, pero según los gremios, esto se ha dado. Incluso, contaron que la Aerocivil le pasó a la ANI 200 requerimientos nuevos en este proceso.
La preocupación de la región aún es mayor, debido a que la Aerocivil emitió el lunes un comunicado anunciando inversiones por $215.000 millones, en un plan que va entre 2026 a 2030, lo que implicaría que la entidad del Estado no está dando prioridad a la nueva concesión para el aeropuerto.
Las dudas de la región surgen porque, en las inversiones anunciadas hay proyectos que hacen parte de la iniciativa privada sobre la que se ha venido trabajando, es decir, de la futura concesión. “Con esto terminas generando una afectación, de alguna manera al proceso, desbarata lo que se ha hecho, proyectas inseguridad jurídica y esto puede alejar a los inversionistas. No existe voluntad política seria de sacar adelante la concesión del aeropuerto”, dijo Sanclemente.
Además, resaltó que la nueva concesión prevé inversiones por $1,5 billones, que no se comparan con los $215.000 que puede hacer el Gobierno Nacional.
“Qué debería estar pasando, que la Aeronáutica Civil administre el aeropuerto, temporalmente, haciendo lo mejor posible y sin dejar que se deteriore, en la medida de las posibilidades, y simultáneamente debería estar andando la posibilidad de concesionar el aeropuerto”, añadió.
Se supone que una vez se avale la iniciativa privada, por parte de la ANI y la Aerocivil, se pasaría al proceso de adjudicación. Si hay varios interesados en la administración de la terminal aérea, se abriría una licitación. Pero son pocos los avances hasta ahora.
Sobre el posible deterioro de algunas zonas del Alfonso Bonilla Aragón aseguró que se trata de denuncias ciudadanas que han circulado en redes sociales, pero que no pueden validar, debido a que la Aerocivil no les ha contestado tres derechos de petición interpuestos para conocer, precisamente, el estado de la terminal.
Sin embargo, hay alertas sobre falta de mantenimiento de algunas zonas como el eventual agotamiento de la vida útil de la pista principal, fisuras en calles de rodaje y plataforma, posible obsolescencia de algunos sistemas críticos como la red contra incendios y los equipos de climatización, alto nivel en el césped alrededor de la pista e interrupciones en los servicios de parqueadero frente al aeropuerto.