Una de las principales metas para miles de personas que trabajan en Colombia es la de alcanzar la pensión, con lo cual garantizan una vejez digna y sin preocupaciones económicas. Para ello, el modelo pensional vigente, establecido en la Ley 100 de 1993, exige que dos condiciones básicas sean cumplidas: por un lado, haber alcanzado la edad mínima de jubilación, estipulada en 57 años para las mujeres y 62 para hombres, y por el otro contar con un número determinado de semanas cotizadas.
Este número, para el caso de Colpensiones, el fondo pensional público colombiano y encargado del régimen de prima media, es de al menos 1.300 semanas.
Pese a que estas condiciones aplican para la mayoría de los afiliados en todo el país, la normativa colombiana contempla excepciones para ciertos trabajadores que, dependiendo de la naturaleza de sus funciones, pueden acceder a sus jubilaciones antes de cumplir con los requisitos estándar.
Dicho beneficio no guarda relación con la voluntad del trabajador, sino que tiene que ver el objetivo de asegurar la protección en materia de salud y bienestar, debido al desgaste acelerado que generan algunas labores consideradas de alto riesgo.
Frente a esto, el decreto 2090 de 2003 establece qué tipo de ocupaciones pueden ser clasificadas como de alto riesgo, lo que les permite a los trabajadores pensionarse de manera anticipada. Entre estas están la minería subterránea, la exposición constante a temperaturas extremas, el contacto con sustancias cancerígenas y la radiación ionizante.
También están funciones específicas, como el trabajo de controladores aéreos en la Aeronáutica Civil, las labores de extinción de incendios en los cuerpos de bomberos y la custodia de personas privadas de la libertad en el Inpec.
Para acceder a este tipo de modalidad de pensión anticipada, los trabajadores deben cumplir con ciertas condiciones: haber alcanzado los 55 años de edad, haber cotizado el número de semanas exigidas por el sistema general de pensiones y haber cotizado por lo menos 700 semanas en actividades que estén catalogadas como de alto riesgo.
Con esta figura, se busca compensar el desgaste físico y mental al que se enfrentan los trabajadores expuestos a condiciones extremas, reconociendo que ciertos oficios aceleran el deterioro de la salud.
El proceso de solicitud se puede realizar a través de la plataforma digital de Colpensiones o de manera presencial en sus oficinas. El trabajador deberá contar con los documentos que acrediten sus labores en este tipo de trabajos y el historial completo de sus cotizaciones.