La medida de la Comunidad Andina de Naciones (CAN) en la que exige el retiro de los aranceles entre Colombia y Ecuador representa un giro importante para el comercio regional y para las empresas que venían enfrentando dificultades en sus operaciones internacionales.
Y es que la CAN determinó que las medidas aplicadas por ambos gobiernos vulneraban disposiciones establecidas en el Acuerdo de Cartagena, razón por la cual fijó un plazo de diez días hábiles, contados desde el pasado 8 de mayo, para desmontar los impuestos.
Aunque el fallo tiene un alcance jurídico y diplomático, El Colombiano informó que detrás de la resolución hubo un trabajo impulsado por representantes del sector empresarial colombiano, quienes alertaron sobre las consecuencias económicas que tendrían las restricciones comerciales.
Los voceros colombianos
Como se mencionó antes, durante el proceso fueron clave las intervenciones de líderes gremiales y empresariales que presentaron información sobre el impacto de las medidas arancelarias.
Entre ellos figuraron César Caicedo, presidente de Colombina, y Bruce Mac Master, presidente de la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia.
Según reportó el medio citado anteriormente, los argumentos entregados ante la CAN buscaron demostrar que los cobros implementados por Ecuador no correspondían a simples tasas administrativas, sino que en la práctica funcionaban como gravámenes que encarecían el intercambio comercial entre ambos países.
Las pruebas técnicas y financieras aportadas por el sector privado fueron consideradas dentro del análisis que llevó al organismo andino a ordenar el retiro de las barreras.
Dulces en riesgo
Uno de los casos más representativos expuestos durante el proceso fue el de Colombina. La empresa presentó documentos el pasado 31 de marzo de 2026 en los que detalló la importancia del mercado ecuatoriano para su operación exportadora.
De acuerdo con la información entregada, entre 2020 y 2025 las exportaciones acumuladas hacia Ecuador alcanzaron los US$122.863.948, consolidando a ese país como un destino estratégico para la compañía.
La afectación se concentró especialmente en cuatro líneas de productos: bombones, galletas saladas, barquillos y galletas dulces. Estos segmentos representan el 79% del valor total exportado por la empresa hacia el mercado ecuatoriano.
La documentación presentada ante la CAN también permitió evidenciar consecuencias adicionales derivadas de la disputa comercial, entre ellas la reducción en el número de contenedores enviados y la pérdida de clientes en el vecino país.
Asimismo, el fallo llegó en un contexto en el que distintos sectores empresariales venían manifestando preocupación por el aumento de costos y las dificultades para mantener la competitividad en mercados internacionales.
Para las compañías exportadoras, especialmente las del sector de alimentos, el retiro de los aranceles podría representar un alivio en materia logística y financiera, luego de varios meses de incertidumbre comercial.