La Federación Nacional de Personerías de Colombia (FENALPER) lanzó una nueva alerta por el deterioro de las condiciones humanitarias en el Catatumbo y rechazó los recientes hechos de violencia registrados en el municipio de Ábrego.
La organización manifestó su preocupación por la situación que atraviesan las comunidades de esta región, donde durante los últimos días se han presentado diferentes episodios que han incrementado los riesgos para la población civil, los líderes comunitarios, defensores de derechos humanos y funcionarios públicos.
Según Fenalper, los hechos ocurridos en Ábrego no pueden ser considerados de manera independiente, pues hacen parte de un escenario de violencia que se ha extendido por varios municipios del Catatumbo. La Federación señaló que se han registrado afectaciones a civiles por artefactos explosivos, riesgos asociados a enfrentamientos y un ambiente de temor, amenazas y estigmatización contra personas que cumplen labores sociales e institucionales.
Uno de los principales motivos de preocupación está relacionado con la seguridad de los personeros municipales, quienes continúan desarrollando sus funciones constitucionales en territorios afectados por el conflicto armado.
Fenalper recordó que estos funcionarios tienen entre sus responsabilidades acompañar a las comunidades, documentar las afectaciones humanitarias, verificar situaciones que puedan vulnerar derechos y exigir el cumplimiento de las garantías fundamentales y del Derecho Internacional Humanitario.
En ese sentido, la Federación rechazó cualquier amenaza, señalamiento o estigmatización contra los personeros, sus equipos de trabajo, líderes sociales y representantes comunitarios. Advirtió que relacionar sin fundamento a estas personas con alguno de los actores armados puede aumentar su nivel de exposición y poner en riesgo su vida, integridad y libertad.
Ante esta situación, Fenalper pidió al Gobierno Nacional y a entidades como los ministerios de Defensa y del Interior, la Unidad Nacional de Protección, la Procuraduría, la Defensoría del Pueblo y la Fiscalía, además de las autoridades territoriales, fortalecer de forma coordinada las acciones de prevención y protección.
La Federación también solicitó revisar de manera urgente las condiciones de seguridad de los personeros y defensores de derechos humanos que permanecen en la zona.
Finalmente, hizo un llamado a los grupos involucrados en las hostilidades para que respeten a la población civil, la misión médica, las autoridades y quienes realizan labores humanitarias.
La organización insistió en que la región del Catatumbo no puede convertirse en un territorio acostumbrado a los explosivos, los enfrentamientos y el miedo, y aseguró que continuará acompañando a las personerías y comunidades de Norte de Santander.