El fantasma de un apagón vuelve a rondar las conversaciones de los expertos en el país. La empresa XM, firma encargada de operar el Sistema Interconectado Nacional, lanzó un fuerte llamado de atención al confirmar que el territorio nacional no cuenta con las garantías suficientes para cubrir la demanda proyectada para los próximos meses.

De acuerdo con el boletín energético de la entidad, existe un desabastecimiento proyectado de 3906 GWh/año para el periodo comprendido entre 2026 y 2027.

Esta alarmante cifra indica que, durante la época de sequía extrema que se avecina, las plantas actuales podrían verse severamente limitadas para responder al consumo eléctrico de hogares e industrias.

La coyuntura se agrava al revisar el estado de la infraestructura de transporte energético. Actualmente, existen 42 iniciativas del Sistema de Transmisión Nacional que acumulan un retraso del 60 % en comparación con sus cronogramas originales de ejecución, lo que resta flexibilidad al circuito eléctrico general.

Esta parálisis estructural fue el eje central del IV Congreso Internacional de Transición y Eficiencia Energética Asia Pacífico 2026 celebrado en Paipa.

Desde allí, el dirigente Jorge Hernando Pedraza enfatizó que la excesiva burocracia ambiental y regulatoria mantiene congeladas inversiones urgentes que la nación requiere de manera inmediata.

El vocero gremial reveló que hay cerca de 167 proyectos detenidos debido a trámites institucionales que se extienden hasta por ocho años. Esta situación frena la incorporación de fuentes limpias, dejando la matriz con apenas un 13 % de participación solar y eólica, lejos del 30 % ideal para mitigar la emergencia.

La vulnerabilidad del modelo actual radica en su fuerte dependencia de las centrales hidroeléctricas, que asumen el 68 % de la producción global. Si el próximo fenómeno de El Niño se intensifica de forma prolongada, los embalses caerán por debajo de sus mínimos históricos, precipitando las suspensiones del servicio.

Para mitigar el impacto, la filial de Grupo ISA recomendó activar de manera sostenida el parque térmico nacional. Las plantas de generación a fuego requerirán inyectar más de 90 GWh/día a la red, una exigencia operativa que se podría prolongar por un lapso superior a los diez meses continuos.

La crisis técnica corre en paralelo con las presiones de cartera que enfrentan los comercializadores con alta exposición en bolsa. Los elevados costos de combustibles para las térmicas amenazan con desatar un riesgo financiero severo en el Mercado de Energía Mayorista durante el periodo crítico.

Jorge Hernando Pedraza, presidente ejecutivo de la Cámara Colombiana de la Energía. | Foto: Cámara Colombiana de la Energía.

En un panorama totalmente opuesto, el Ministerio de Minas y Energía utilizó sus plataformas digitales para resaltar avances sociales. La cartera destacó una reducción de la pobreza energética que benefició a 1.4 millones de ciudadanos entre 2023 y 2025, enfocando sus logros en la región Caribe.

A pesar del optimismo gubernamental respecto a la disminución de brechas en el mandato de Gustavo Petro, los técnicos insisten en vigilar las variables de almacenamiento. Los aportes hídricos completan dos meses en niveles inferiores a su media histórica, reduciendo el margen de maniobra frente al inminente verano.