Una iniciativa de la Fundación Botellas de Amor busca convertir residuos de plástico flexible en materiales para construir viviendas destinadas a familias afectadas por los terremotos registrados en Colombia. La propuesta combina el aprovechamiento de residuos de baja recuperación con la necesidad de ofrecer soluciones habitacionales a comunidades vulnerables.
La organización transforma bolsas, empaques y otros residuos plásticos flexibles en perfiles de plástico reciclado que pueden utilizarse para fabricar tablas y postes. De acuerdo con la fundación, estos materiales pueden emplearse en la construcción de viviendas sismorresistentes, además de parques, muebles y otros elementos.
La iniciativa tomó relevancia después del terremoto del 10 de agosto y los daños ocasionados en diferentes zonas del occidente del país. La Fundación Botellas de Amor señaló que actualmente busca recursos para ampliar su capacidad operativa y utilizar el material que tiene almacenado en sus instalaciones.
¿Cómo convierten el plástico en material para viviendas?
El proceso comienza con la recolección de residuos plásticos flexibles. Desde los hogares, las personas pueden introducir este tipo de materiales dentro de envases PET y comprimirlos para facilitar su almacenamiento y transporte.
Entre los residuos que pueden aprovecharse están empaques de alimentos utilizados para productos como arroz, granos y leche, además de bolsas y otros empaques flexibles. La recomendación de la organización es que los materiales sean entregados limpios, con el propósito de evitar que restos de comida u otros elementos contaminen los residuos destinados al proceso de transformación.
Una vez recolectado, el plástico es cortado en fragmentos pequeños y posteriormente sometido a un proceso de aglutinado. De allí se obtienen perfiles de plástico reciclado que sirven como materia prima para fabricar tablas y postes.
Las tapas de las botellas también pueden ser aprovechadas, aunque corresponden a plásticos rígidos. Según la organización, este material puede convertirse en materia prima para otros procesos relacionados con la economía circular.
La Fundación Botellas de Amor informó que tiene almacenadas más de 7.000 toneladas de plástico. Según Kelly Rodríguez, directora de sostenibilidad de la entidad, este volumen representa aproximadamente 2.000 viviendas potenciales.
La organización busca financiación para aumentar su capacidad de transformación y utilizar ese material en soluciones habitacionales para familias que requieren una vivienda después de los daños provocados por los sismos.
El proyecto tiene como antecedente un trabajo que la fundación desarrolla desde hace más de 11 años y cuyo propósito incluye beneficiar a familias mediante la construcción de viviendas a partir del aprovechamiento de residuos.
La iniciativa se suma a otros esfuerzos de organizaciones que buscan atender las necesidades habitacionales generadas por el terremoto.