Siguen las revelaciones sobre el caso de Yenifer García, la mujer de 33 años que murió el pasado 15 de agosto luego de ser sedada para hacerse un tatuaje en su vivienda, al sur de Bogotá.

Luego de que su familia y abogado revelaran información sobre lo sucedido en la sesión del tatuaje, la Secretaría de Salud de Bogotá informó sobre cuáles habrían sido los medicamentos que se le administraron a la mujer.

De acuerdo con el medio de comunicación El Tiempo, los fármacos que dieron a García habrían sido ketamina y midazolam, medicamentos que, sin valoración y supervisión médica, representa un riesgo para la vida del paciente.

Según la cartera de Salud, en el Registro Único Nacional de Talento Humano en Salud (ReTHUS): “la persona que presuntamente administró medicamentos de sedación figura como Técnico Laboral en Auxiliar en Enfermería desde el 14 de julio de 2016”.

Yenifer García murió luego de ser sedada para terminar un gran tatuaje en su espalda. | Foto: El País

Es decir que ”no está autorizada para administrar medicamentos de sedación ni ejercer funciones propias de un especialista en anestesiología”, le dijo a El Tiempo.

La identidad de esa persona aún no ha sido dada a conocer por las autoridades mientras avanza la investigación liderada por la Fiscalía.

El dato sobre el personal que hizo la sedación también fue compartida por Sebastián Gómez, abogado de la familia de Yenifer García, quien explicó en Citytv que esa persona estaría relacionada con el área de enfermería, pero no sería un médico especializado en anestesiología.

“Lo que se ha podido establecer es que es un auxiliar de enfermería, o está relacionado con el área de enfermería; no se tiene conocimiento real de si se trata de un anestesiólogo, una persona preparada profesionalmente para ejercer dichas actividades”, explicó.

La Fiscalía Genera de la Nación lleva el caso de Yenifer García. | Foto: Colprensa

Tras la muerte de Yenifer, según Gómez, las autoridades habrían identificado e individualizado de inmediato a las personas que estuvieron relacionadas con el mal procedimiento. Es decir que hubo una captura en flagrancia, aunque posteriormente quedaron en libertad para dar continuidad a las investigaciones.

“Hasta este momento se desconoce el paradero del presunto responsable”, aclaró el abogado, quien además contó que, de acuerdo con sus conocimientos, de hallar al culpable podría enfrentar más de 20 años en prisión.

Aunque aclaró que “no tenemos conocimiento de qué tipificación les haya dado la Fiscalía a los hechos. Sin embargo, se sabe que para efectos del homicidio en el Código Penal colombiano se establece una pena de 17 a 37 años de prisión”.