El Servicio Geológico Colombiano (SGC) informó que durante la noche del martes 25 y la madrugada del miércoles 26 de agosto se registraron cuatro movimientos sísmicos con epicentro en Istmina, municipio del departamento del Chocó.
Según el boletín publicado en la cuenta oficial de la entidad en X, los sismos ocurrieron entre las 10:22 p. m. del martes y las 2:14 a. m. del miércoles; dos de ellos alcanzaron una magnitud de 3,3 y otros dos registraron magnitud 3,0.
En cuanto a la localización de los eventos y las características registradas por las estaciones sísmicas permiten a las autoridades catalogarlos como movimientos de baja a moderada intensidad, aunque suficientes para ser percibidos por la población cercana al epicentro.
El SGC precisó además que las profundidades de los sismos oscilaron entre 30 y 44 kilómetros, un rango que suele corresponder a eventos de corte cortical profundo y que, en general, reduce la probabilidad de daños severos en superficie frente a temblores de igual magnitud pero con epicentros someros.
No obstante, la percepción del temblor depende de factores locales como la distancia al epicentro, la geología del subsuelo y las condiciones de las edificaciones. La entidad dispone de una herramienta en línea para que los ciudadanos reporten si sintieron el sismo; los datos preliminares recopilados indican que el movimiento fue percibido de forma parcial en la zona, sin que el boletín oficial incluyera, hasta el momento de su publicación, reportes generalizados de daños materiales o víctimas.
Especialistas en sismología recuerdan que la costa pacífica y la región del Chocó se encuentran en una zona de compleja interacción tectónica, donde la subducción y el desplazamiento de placas generan actividad sísmica frecuente, en su mayoría de baja magnitud.
Por ello, aunque los eventos de magnitud cercana a 3 no suelen causar daños estructurales en edificaciones bien construidas, constituyen un recordatorio de la necesidad de mantener medidas de prevención y de contar con planes de emergencia familiares y comunitarios.
Desde la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) recomienda a las familias y a las comunidades elaborar y practicar un plan de emergencia que incluya una ruta de evacuación clara, la identificación de sitios seguros dentro y fuera de la vivienda, y la preparación de un kit de emergencia con agua, linterna, radio con baterías, alimentos no perecederos y documentos de identificación.
Durante un temblor, las autoridades aconsejan mantener la calma, protegerse en zonas estructuralmente seguras como debajo de un escritorio resistente o junto a una columna, y evitar permanecer cerca de puertas, ventanas o elementos que puedan desprenderse.