En las últimas horas, el representante a la Cámara por Antioquia, Simón Molina Gómez, del partido Creemos, radicó una proposición para citar a un debate de control político al superintendente nacional de Salud, Daniel Quintero Calle.

La decisión fue dada a conocer por las redes sociales del mismo Molina Gómez, quien busca que el exalcalde de Medellín explique la gestión realizada frente al sistema de salud y las observaciones formuladas por la Contraloría General de la República en los últimos cuatro años.

Simón Molina fue elegido por unanimidad como el vicepresidente de la Cámara de Representantes. | Foto: Juan Carlos Sierra Pardo

“Uno de los mayores desastres que nos ha dejado el Gobierno de Gustavo Petro ha sido el deterioro del sistema de salud. Así como desde el Concejo de Medellín hice control político a Daniel Quintero como alcalde por la corrupción y los malos manejos, hoy desde la Cámara de Representantes seguiré ejerciendo este control desde el Congreso”, señaló Molina Gómez.

En ese sentido, el cuestionario que presentó el congresista busca obtener respuestas sobre las intervenciones de las EPS, la situación financiera de estas entidades, el incremento de las quejas de los usuarios, el incumplimiento de los indicadores de gestión, la prestación de los servicios de salud, los criterios utilizados para las intervenciones y las acciones emprendidas tras las advertencias emitidas por la Contraloría.

Daniel Quintero tendrá que responder en el Congreso por las malas decisiones y los malos manejos en el sistema de salud. Los colombianos merecen conocer qué ha pasado con los recursos públicos, por qué continúan deteriorándose las EPS intervenidas y qué medidas se han tomado para proteger a los pacientes”, puntualizó.

Cabe recordar que la iniciativa de control de Molina Gómez se sustenta en los recientes informes de la Contraloría General de la República, en los que el organismo de control advirtió sobre el deterioro financiero de varias EPS intervenidas.

El ente de control señaló que en medio del proceso de intervención se presentó un incremento de las reclamaciones por parte de los usuarios y también se detectaron deficiencias en las labores de inspección, vigilancia y control del sistema de salud.

“La información evidencia que, bajo la administración de la Superintendencia, las EPS intervenidas no han logrado una mejora estructural en sus indicadores y mantienen condiciones críticas que reflejan un deterioro en su situación”, declaró la Contraloría General de la República.

El máximo órgano de control explicó que los pasivos aumentaron significativamente para la Nueva EPS. En segundo lugar se ubica Savia Salud, le sigue Coosalud y Famisanar.