En los últimos días, decenas de ciudadanos caleños habían advertido sobre el aumento de trancones en la Avenida 3 Norte con Calle 34 Norte, a la altura del Monumento a la Solidaridad, situación que generó molestias entre los conductores que transitan por este sector del norte de Cali.
Los ciudadanos denunciaron que la congestión vehicular, que en jornadas anteriores llegó a extenderse por varias cuadras, fue consecuencia de la instalación de taches viales alrededor de la glorieta donde se encuentra el icónico monumento.
Ante la presión ciudadana, en horas de la madrugada de este miércoles 28 de enero, funcionarios de la Secretaría de Movilidad realizaron el desmontaje de varios de estos elementos. En el lugar, El País pudo constatar que fueron retirados cuatro tramos de taches viales que habían sido ubicados alrededor de la glorieta.
Las imágenes captadas por este medio evidencian que el retiro se concentró únicamente en los taches que rodeaban la glorieta. No obstante, en la zona aún permanecen algunos taches que cumplen la función de demarcar la ciclorruta.
Durante las primeras horas de la mañana de este miércoles, la congestión vehicular en el sector era menor en comparación con la registrada en los días previos, cuando los trancones alcanzaban varias cuadras.
Tras el desmonte de estos elementos, algunos ciudadanos advirtieron sobre la pérdida de recursos por esta intervención fallida. “Qué lastima ver el dinero mal gastado” y “¿Quién hace control a esa botadera de plata?“, fueron algunos de los comentarios de los caleños en redes sociales.
Mientras tanto, otros opinaron que deberían retirarse otros taches que se han instalado en varios puntos de la ciudad. “Deberían quitarlos todos, no se cambia lo que funciona bien”, comentó otra usuaria.
Aunque El País consultó a la Secretaría de Movilidad, hasta el momento no ha emitido un pronunciamiento oficial sobre los ajustes en la señalización del sector.
Y es que las inconformidades por la instalación de taches viales en varios puntos de la ciudad no son recientes. Desde el mes de diciembre, ciudadanos han venido manifestando su rechazo a estas intervenciones en varias zonas.
Por ejemplo, en la Carrera 80 con Calle 5, donde los conductores han denunciado dificultades para realizar maniobras de retorno. Según estas versiones, la instalación de los taches estaría obligando a hacer giros complejos.
También en la Carrera 1D con Calle 52, residentes y usuarios de la vía aseguran que la reducción de dos carriles a uno ha generado confusión entre los conductores y un posible aumento en los accidentes de tránsito.
Si bien las autoridades han defendido la instalación de estos elementos como parte de una estrategia de seguridad vial y fortalecimiento de la cicloinfraestructura, para muchos ciudadanos el impacto ha sido negativo.