La inconformidad de un grupo de vendedores que durante años ha trabajado en el Estadio Olímpico Pascual Guerrero, en Cali, continúa tras el cambio en la operación de alimentos y bebidas durante los partidos del América de Cali.

Los comerciantes protestaron en las afueras del escenario deportivo y aseguran que su continuidad laboral no está garantizada. Según sus declaraciones, alrededor de 253 familias dependen de las ventas que realizan durante los encuentros del equipo.

Miguel Ángel Aguirre Loaiza, uno de los vendedores, afirmó que lleva 46 años trabajando en el Pascual Guerrero y cuestionó las condiciones en las que se les comunicó el cambio.

“Llevo 46 años en el Estadio Pascual Guerrero, vivimos de unas ventas... Somos 253 familias que estamos acaparando aquí las entradas del Pascual Guerrero porque no nos dejan trabajar”, manifestó.

Durante la protesta, los vendedores instalaron una carpa y exhibieron pancartas dirigidas a la Alcaldía de Cali y a la Secretaría del Deporte, mientras reclamaban una solución.

América dice que el cambio estaba previsto

Ante la situación, América de Cali explicó que la decisión de modificar la operación comercial no fue tomada recientemente y que el proceso se viene adelantando desde el año pasado, mediante reuniones y conversaciones con los involucrados.

En un comunicado, el club señaló que adelanta un proyecto institucional para transformar la experiencia de los aficionados en el Pascual Guerrero, incluyendo el fortalecimiento de la oferta gastronómica y la calidad del servicio.

Como parte de este proceso, América informó que concluyó su relación comercial con ASVENESPUBLIC, organización que durante los últimos años estuvo encargada de la comercialización de alimentos y bebidas en el estadio.

América de Cali explicó que el cambio en la operación de alimentos hace parte de un proceso que se viene adelantando desde el año pasado. | Foto: América de Cali

El club aseguró que negoció con los nuevos operadores la incorporación de al menos el 50 % del personal que actualmente presta estos servicios. Según América, algunos trabajadores ya hacen parte de los nuevos equipos, mientras que los demás podrán participar en los procesos de selección.

El pasado 2 de septiembre, además, el club presentó a Elevents y Qualy como sus nuevos aliados para la operación gastronómica del escenario.

Por su parte, la Secretaría del Deporte de Cali aclaró que no existe ninguna resolución desde la alcaldía mediante la cual se haya ordenado la salida de los vendedores del estadio.

Según la entidad, América de Cali, como organizador de sus partidos, tiene autonomía para contratar las empresas encargadas de servicios como alimentación, logística y seguridad.

“Resolución no hay. Lo único cierto es que América les envió una carta”, explicaron desde la Secretaría.

La dependencia señaló que su función consiste en alquilar el escenario, mientras que el organizador del evento o el club decide con quién contrata sus servicios. No obstante, precisó que los nuevos operadores podrían vincular a vendedores que ya trabajan en Cali, dependiendo de sus necesidades y procesos de selección.