En Cali, la salsa se camina. Eso fue lo que hizo Martha Senn en el Barrio Obrero, donde recorrió la Ruta de la Salsa y terminó confirmando algo que para muchos habitantes del sector es una certeza diaria: aquí la música no es un evento, es una forma de vivir.

La mezzosoprano y gestora cultural visitó varios de los espacios que han sostenido durante décadas la memoria salsera de la ciudad.

El recorrido incluyó lugares como La Matraca, Cali Vinyl Records, el Museo de la Salsa, Melassa Cali y el Centro Cultural que se proyecta como futura Biblioteca de la Salsa.

Más que una agenda formal, fue una caminata por calles donde la historia se cuenta con discos, fotografías, anécdotas y baile.

En el Museo de la Salsa, la artista conoció parte de la memoria musical de Cali. “Este barrio cuenta la historia desde la gente y no desde las vitrinas”, comentó durante la visita. | Foto: Especial para El País

“Venir al Barrio Obrero es venir a la felicidad”, dijo Senn mientras avanzaba entre sonidos que salían de tiendas y casas.

“Aquí la alegría se vive en la música, en la salsa, en la gente; incluso terminé bailando. La cultura de la salsa no es solo de Cali, es de Colombia y del mundo, y este barrio es una especie de capital de esa alegría que significa escuchar y bailar salsa”.

El Barrio Obrero ha sido, por décadas, un punto clave para los salseros de la ciudad. No solo por sus espacios culturales, sino por su relación cotidiana con la música.

Martha Senn (izquierda) recorrió la Ruta de la Salsa en el Barrio Obrero, un sector que, como ella misma dijo, “no muestra la salsa, la respira”. | Foto: Especial para El País

Allí la salsa no se conserva como una pieza de museo: se mantiene viva en el intercambio entre generaciones, en los coleccionistas, en los bailadores y en quienes han defendido este legado desde la base.

Para Carlos Molina, director del Museo de la Salsa del Barrio Obrero, este tipo de recorridos ayudan a visibilizar un proceso que viene de tiempo atrás.

“El Barrio Obrero se ha ido consolidando paso a paso como un referente de la cultura salsera en Cali”, explicó.

“El fortalecimiento del Bulevar de la Salsa ha sido clave, y el intercambio cultural con personalidades como Martha Senn posiciona cada vez más a este barrio tan tradicional y emblemático”.

Durante la visita, Senn se detuvo en Cali Vinyl Records, una tienda que funciona como punto de encuentro para melómanos y coleccionistas.

Durante el recorrido, Martha Senn centro- interactuó con gestores culturales y habitantes del sector. “Venir al Barrio Obrero es venir a la felicidad”, dijo la artista. | Foto: Especial para El País

Allí, entre estanterías de vinilos, se habló no solo de salsa, sino de la diversidad musical que convive en el sector. “Nuestra tienda nació en 2018 y llevamos un año en el Barrio Obrero”, contó Julio César Zapata, publicista del lugar.

“Estamos a la expectativa de la activación total de la Calle de la Salsa. La visita de Martha Senn fue un honor y es vital para el fortalecimiento de la música, no solo la salsa, sino otros ritmos que aquí también se respiran”.

Desde la mirada patrimonial, el subsecretario de Patrimonio, Julián Arteaga, destacó el peso simbólico del territorio.

“El interés que despierta la salsa en Cali hace que figuras de esta calidad artística se acerquen a la ciudad y, en particular, al Barrio Obrero”, señaló.

“Este es un espacio urbano fundamental en la identidad caleña y en la construcción cultural de la salsa como parte de nuestra memoria”.

La visita también se dio en medio del proceso de recuperación urbana del sector.

El secretario de Gobierno y alcalde encargado, Fernando Grillo, explicó que el recorrido buscó mostrar cómo la cultura se ha convertido en una pieza clave de ese proceso.

“Estamos mostrando cómo se está potenciando la cultura de la salsa y la Ruta de la Salsa, y cómo se ha venido recuperando el centro de la ciudad”, dijo.

Según indicó, las obras en el Barrio Obrero avanzan conforme al cronograma y se proyecta su entrega para marzo.

Más allá de anuncios y fechas, la caminata dejó una imagen clara: la salsa sigue siendo un lenguaje común en el Barrio Obrero.

Un lenguaje que se transmite en la calle, en los discos, en la memoria oral y en el cuerpo. Como lo resumió Martha Senn al final del recorrido, “este no es un lugar donde la salsa se explica; es un lugar donde la salsa se siente”.

*Este artículo fue creado con un boletín de prensa de la Alcaldía de Cali y la ayuda de una inteligencia artificial que utiliza machine learning para producir texto similar al humano, y curado por un periodista especializado de El País.